La fiesta de las flores en X-Cabil resiste al Covid-19

Francisco Castillejos / Fotógrafo / Quintana Roo
Facebook: Paco Castillejos / Instagram: @paco_castillejos

La fiesta de las flores es una tradición de más de 50 años en la comunidad X-Cabil, municipio de José María Morelos, en Quintana Roo.

Es el festejo religioso en honor a Jesús Sacramentado, en la Santa Eucaristía Corpus Cristy. La familia Uh Tec organizó el último gremio, al son de la banda, pieza tras pieza, se llevó a cabo el lanzamiento de cuetes que anunciaba el momento de retirar las pailas de relleno negro enterradas un día antes; una receta transmitida de generación en generación. 

La señora Anastasia Uh Tamayo sirve el primer plato de comida lo prepara con cuidado y en orden, luego lo entrega a su esposo el señor Pablo Uh Uc, quien en un rincón del terreno cuelga la comida como una ofrenda de agradecimiento por los alimentos que provee la tierra y la naturaleza.

La población toma sus medidas sanitarias en medio de la alerta por la pandemia. En poblaciones como X -Cabil, los contagios son pocos debido a que sus habitantes tiene mucho cuidado cuando salen del poblado para realizar diversas actividades laborales, comerciales o de otra índole y evitar llevar el virus a sus familias, amigos o vecinos.

Durante el día, la comunidad trabaja en los preparativos para la celebración, las mujeres elaboran los ramilletes de flores y los hombres se dividen las tareas: unos preparan la estructura del arco y otros recolectan las flores y las humectan. Se escucha a los niños y niñas jugando al ser un día de fiesta, el último día de fiesta en el pueblo. 

Hay que destacar que la elaboración del arco con flores es para cada uno de los días de la festividad, cada gremio se encarga de prepararlo y a cada uno, de acuerdo con el día, se le inscribe una letra, por ejemplo: el primer día la M que significa María, madre de Nuestro Señor; el segundo, la E, la estrella que sirvió de guía para orientar la llegada al lugar de nacimiento de Jesús. El Corazón se realiza el tercer día como ofrenda al Sagrado Corazón de Jesús y por último la copa, recipiente que guarda la sangre de Jesús.

Elmer Armando Uh Uh, acompañado de la banda, lleva una paila de comida a la iglesia que reparte entre la comunidad, después de que todos juntos rezan una novena. La convivencia continúa en casa de la familia Uh Tec, donde llegan los invitados del poblado, creyentes, familia y amigos para compartirla como parte de la tradición. 

Cabe resaltar que las familias, es decir, los gremios se preparan todo un año a base de sacrificios, pero lo más importante es convivir con la población como un acto de fe y de caridad. El día finaliza con alegría en medio del baile de la cabeza del cochino.

Publicado por adrianaesthela

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