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Once veces han doblado las campanas

¿Por qué hay una resistencia de mucha gente en México a protegerse del nuevo virus cuando las muertes no cesan?

MUNICIPIO DE IXTACZOQUITLÁN, VERACRUZ. FOTO: ESPECIAL

Por: Norma Trujillo*

El pueblo se enlutó, doblan las campanas de la iglesia de la Inmaculada Concepción de María y todos se preguntan, ¿Quién se murió? Las campanas vuelven a doblar ¿Qué, hay otro difunto? Ahora las campanas ya no replican, porque al saber que la muerte ronda, los oídos sólo escuchan los redobles. La fortuna es que no hay replique que anuncie la muerte de niños, esas campanadas van a un compás más acelerado, como cuando sale la fumata blanca en la Basílica de San Pedro, pero que en este pueblo anuncia que un ángel ya está en el cielo.

Once veces han doblado las campanas y la gente aún no termina de comprender que es necesario no salir, que el Covid-19 está abrazando a Ixtaczoquitlán. No quieren darse cuenta, algunos quisieran que ese virus no existiera en sus cuerpos porque también en el pueblo hay discriminación.

Los zoquitecos como les (nos) llaman, también son solidarios y en esta parte es la que más está costando, no sólo nos adentramos a una costumbre sino también a esa esencia de un pueblo, porque la tradición ante la muerte es que debe existir el velorio y la gente va para apoyar a los dolientes, algunos llegan con un kilo de arroz, un kilo de frijol, azúcar, café o una veladora. También se lleva “limosna”,  así se le llama a la ayuda económica. Si ésta es una suma considerable se entrega en las manos del doliente, si es menor se pone en un contenedor, canasto o charola que se encuentra junto al ataúd.

Ese dinero servirá para las misas del difunto que se mandarán a hacer cada mes hasta que concluya el año de la muerte. Eso hoy no sucede, ni siquiera flores se les pueden llevar y menos el ir a los “frijolitos”. Sí, en mi pueblo existe la costumbre que después del sepelio toda la gente que acompaña al entierro debe ir a la casa del difunto a comer frijoles guisados con manteca, cebolla y chile serrano. Porque  el luto es sinónimo de vigilia, no se come carne hasta los nueve días. Ah, pero todos deben ir a comer, así el difunto estará alegre al ver que el pueblo acompañó a su familia.

Hoy no se puede hacer eso, no se puede uno despedir con sahumerio y el copal, no se les puede decir adiós y eso duele… Los sentimientos no se pueden desahogar, como tampoco entender ¿por qué hay una resistencia a protegerse del virus si las campanas siguen doblando?

El tocar a muerto sigue escuchándose porque las campanas del júbilo y fiesta han callado.

*Norma Trujillo es periodista de Xalapa, Veracruz.
FB: Norma Trujillo
Tw: @NormaTruBa09


Trump no quiere bajarse del caballo

El mandatario republicano quiera quedarse para un segundo mandato, aunque esta vez él mismo sabe que no la tiene fácil. De ahí su desesperación

Por Guillermo Rothschuh*

IMAGEN DE ALEMKO COKSA EN PIXABAY

El presidente Donald Trump no quiere bajarse del caballo, le agarró gusto al poder. Algunas personas cercanas a su círculo dijeron que había lanzado su candidatura en 2016 con la finalidad de elevar su perfil, nada raro en un hombre engreído y egocéntrico. Instalado en la Casa Blanca, ni un solo día ha dejado de causar controversias. Una de sus estrategias más eficaces ha sido lanzar diatribas a su gusto y medida. Convencido como está que los medios se lanzarán sobre una carnada apetitosa, enfilarán sus baterías para desmentirle o mostrar sus imposturas. Se mantiene en agenda sacando provecho a sus dislates. Jamás ha variado de conducta. En vísperas de nuevas elecciones, Trump agitó el avispero. Desea quedarse para un segundo mandato. Sabe que la tiene difícil. A eso obedece su desesperación.

El deseo de Trump de no regresar a Nueva York no es un hecho reciente, el mismo gusto adquirió Nancy Reagan. Al ser entrevistada, poco antes de abandonar la Avenida Pensilvania, lloró ante los medios. Se sentía mal. ¿Cómo no creerle? Gozar de las mieles del poder se convierte en adicción. Especialmente en estas tierras del olvido donde los presidentes quieren quedarse instalados para siempre en el sillón presidencial. El regusto por mantenerse en el poder resulta una enfermedad incurable. Poco antes de abandonar la presidencia durante su segundo mandato, Barack Obama afirmó que de acuerdo a las encuestas él podría lanzar de nuevo su candidatura. A renglón seguido aclaró que no lo hacía debido a que las leyes se lo impedían. ¿Era sólo una forma de hacer sentir su popularidad? Con los políticos nunca se sabe.

El deseo de Trump por revalidar el cargo no tiene nada de malo, el sistema político estadounidense permite dos mandatos consecutivos. Una aspiración legal. Lo cuestionable es cómo pretende lograrlo. Ante las dificultades que impone la pandemia de presentarse a las urnas (existe un miedo legítimo de que provoque un rebrote), Trump deslegitimó este mecanismo de votación. Continúa haciéndolo. Está en su derecho. El disentimiento es consustancial a todo régimen democrático. Lo inconcebible es que lo haga echando lodo al funcionamiento de instituciones federales. El Correo Postal se prestaría para un fraude electoral. Duda de su probidad. Para conseguir su objetivo se ha dedicado a crispar los ánimos de sus seguidores. Por igual, sigue restando credibilidad a los encargados de contar los votos.

Las aseveraciones de un presunto fraude electoral hacen que planee de nuevo el espectro del cotejo Gore-Bush. El temor reapareció. La división entre la ciudadanía estadounidense se ha visto incrementada. La dirigencia del Partido Republicano históricamente ha sido partidaria de calentar los sentimientos durante las campañas electorales. Nadie ha contribuido más a la polarización política de Estados Unidos como los republicanos. Hoy el país está más dividido que nunca. Ante la eventualidad de unos resultados adversos -¿a qué le teme?-, Trump decidió emponzoñar a sus electores. Siempre ha visto la presidencia como un ring de boxeo. No se cansa de redactar tuis para ofender y denigrar a sus oponentes. Imposible esperar cambios. Todo lo contrario. Ve fantasmas y donde no los hay se los inventa.

Igual estrategia utilizó durante la campaña electoral de 2016, todo indica que no quiere prescindir del guion establecido. Se ciñe a él con terquedad. Teme que los votos a través del servicio de correos lleguen a destiempo. En el colmo de su megalomanía insiste en plantear que el engranaje ha sido preparado para asestarle una derrota. Al arrear de nuevo las banderas del fraude electoral, la incertidumbre creada puede tener efectos inesperados. Propenso a teorías conspirativas, estima que se está montando un tinglado adverso. No alcanzo a discernir si está convencido de sus afirmaciones. Es probable que crea en sus mentiras. Ve confabulaciones encaminadas a desprestigiarle. Se siente el centro del universo. Su talante autoritario lo lleva a pensar que quien no está a su favor, conspira en su contra. Una consideración en la que persiste.

No es capaz de percibir sus desaciertos ni el carácter zigzagueante de su gestión, los bandazos en que incurre y las contradicciones que genera con sus decisiones. Uno de sus grandes errores ha sido con el manejo de la pandemia. Inquieto por el impacto negativo en la economía estadounidense, en un primer momento adujo que no había por qué paralizarla, contradiciendo el sentir de los epidemiólogos. El consejo de los especialistas fue que para evitar el contagio y dada la existencia de personas asintomáticas, había que evitar aglomeraciones. Se mostró en desacuerdo. Se opuso a esta medida. ¿Creyó que su envestidura presidencial lo colocaba por encima de las prescripciones de las más altas autoridades en salud pública? Hoy le están facturando la desestimación de las pautas de comportamiento recomendadas.

Para demostrar que la peste no era altamente contagiosa y que no tenía consecuencias letales, decidió no portar mascarillas. En distintos eventos se presentó sin ella, igual hizo su émulo brasileño, Jair Bolsonaro. Típicos machos alfa. Bolsonaro resultó contagiado y algunos miembros del equipo de Trump en la Casa Blanca igualmente dieron positivo. No sé qué asesor le aconsejó que debía llevar mascarillas. Apareció por unos días llevándola como era pensable de alguien que tiene en sus manos la responsabilidad de dar el ejemplo y velar por la salud de los miembros de su sociedad. Luego empezó a dar luces sobre cómo hacer frente al coronavirus. Se topó con los desmentidos del doctor Anthony Fucci, infectólogo del Instituto Nacional de Salud. Ante los reveses, el sabelotodo suspendió por un tiempo las comparecencias.

Nada más lastimoso que ver a la primera potencia mundial teniendo un pobre desempeño en la contención de la peste. Genera perplejidad y desencanto. Ocupa el primer lugar entre el número de fallecidos. En la última semana de agosto habían muerto 178.477 estadounidenses. La politización del virus ha sido funesta. Trump pidió a los gobernadores republicanos reabrir las diferentes actividades. Los resultados fueron deprimentes. Florida y California tuvieron que dar marcha atrás. El rebrote obligó a tomar medidas drásticas. Bares y restaurantes fueron cerrados. Según estimaciones del Hospital John Hopkins -prestigioso referente médico- para septiembre el número de fallecidos en Estados Unidos ascendería a 190 mil. ¿Cuánta responsabilidad asiste al presidente Trump ante tanta muerte y desolación?

Como el tiempo avanza inexorablemente y urgido por encontrar una tabla de salvación que le permita revalidar su estadía en la presidencia, Trump anunció el uso de transfusiones de plasma sanguíneo de sobrevivientes como tratamiento contra el Covid-19. Los resultados ofrecidos por la Clínica Mayo todavía siguen en fase experimental. Datos preliminares de la investigación arrojan que de cada 100 pacientes positivos, tres personas más podrían salvarse (doce en vez de nueve). En estos momentos cualquier avance médico constituye un respiro tanto para los enfermos como para Trump. Investigadores de diversos países, que trabajan en la misma dirección, han declarado que se requieren más ensayos para tener certeza de su efectividad. El hallazgo evidenció una vez más la politización del tema.

La apuesta mayor de Trump es que la vacuna contra la pandemia esté lista para aplicarse previo a las elecciones. Las inversiones millonarias para que empresas farmacéuticas puedan tenerla disponible antes del 3 de noviembre, ha sido un mensaje de esperanza para los electores. En las redes sociales aparecen fogonazos distractores anunciando que la vacuna ya ha sido fabricada. Los científicos consideran casi imposible contar con ella antes del 2021. Trump resultó ungido como candidato por los republicanos. Los dados están tirados sobre la mesa. Las elecciones entraron a su recta final. Hay quienes sostienen que Trump apunta a sabotear el servicio de correos. ¿Lo logrará? Dicen que cuenta con la anuencia de su director, Louis Dejoy. ¿Al final se sacará el conejo ganador de su chistera? Todo está por verse.

*Comunicólogo, escritor y académico nicaragüense, doctor en Derecho. El presente artículo fue publicado el 30-08 en el periódico Confidencial y reproducido aquí con autorización del autor. (https://confidencial.com.ni/trump-no-quiere-bajarse-del-caballo/)


IMAGEN DE RIA SOPALA EN PIXABAY
  • Arden los bosques, los corazones y las mentes

El reconocido escritor brasileño lanza una diatriba ante la insensibilidad del presidente Jair Bolsonaro y de su gabinete ante los estragos de la pandemia y el saqueo imparable de los recursos naturales del gigante sudamericano

Por Ignácio de Loyola Brandão*

Mientras Roma ardía en un pavoroso incendio, Nerón tocaba la lira u otro instrumento. ¿Cómo saberlo? Ahora, mientras el Pantanal arde y la Amazonia sigue el mismo camino, ¿Bolsonaro toca o qué? Nada. Nadie toca nada en el gobierno. Cuidado, no demuestres ignorancia confundiendo el Amazonas con el Bosque Atlántico ni con el Parque de Ibirapuera, la nordestina Zona da Mata, el Cerrado brasileño en la inmensa sabana o el Bosque de Tijuca como hizo el inescrutable Ricardo Boiada que Passa por allí(1). Pasa uno, pasa dos, pasa tres, pasa cuatro, pasa cinco, pasa seis…

Arden los bosques, arden las mentes. Arde mi corazón en esta primavera cuando un día hace calor, el otro helado, semejante a Jair Bolsonaro y sus decisiones, un día dice, el otro no dice, dice que no dice, rechaza lo dicho, y lo que fue dicho no es confirmado. El hombre acusa al tonto de Guedes(2) a quien apoya en nombre de qué. ¿Cuál es la ambición de éste que leyó a Keynes en el original?

Dice. No dice. Claro que dice. Cuando yo era niño allá en Araraquara, cuando uno decía algo y no lo sustentaba era definido con uma palabra que hoy forma parte de lo politicamente incorrecto, y voy a decirlo: mariquita. Roma ardía, Nerón tocaba la lira, los romanos morían bajo el fuego, pero también eran muertos en la arena, devorados por los leones, las hienas o crucificados, tal como ahora lo somos por las redes. Bolsonaro suelta ráfagas de disparos, mientras que los jubilados mueren a medida que sus salarios disminuyen, los ancianos mueren porque no hacen ninguna falta, los necesitados, los indigentes, los minusválidos, los indios, los negros porque, como decía Josef Mengele, en nada contribuyen a la pureza de la raza.

¿Por qué no impugnamos a Bolsonaro, colocando en su lugar al embajador estadunidense? Los más viejos recuerdan la frase que circulaba en el país en los años 60: “Eliminemos a los intermediarios, Lincoln Gordon para presidente de Brasil”. Después de décadas, no elegimos al embajador Gordon, pero elegimos un comandante, vasallo, banderín, escudero, rapaz, fantoche, I Love You Trump. ¿De dónde vinieron sus ideologías? Del astrólogo Olavo de Carvalho, de Steve Bannon ahora en prisión por corrupto, de Ryan Hartwig con su Proyecto Veritas que anduvo aquí por Brasil.

Mirando el escenario, ¿qué vemos? Trump pide una base militar y Brasil se la da. A cambio de qué. De un plátano. Trump pide a EE.UU. que nos envíe etanol sin aranceles, y Brasil está de acuerdo, esperando que el nominado para el BID sea un brasileño. Trump ni siquiera escuchó, c… …y anduvo, como dicen. Nombró a uno de ellos. Trump determinó que la cloroquina era el medicamento, la compramos, e incluso producimos miles de millones de píldoras, que formarían una montaña del tamaño del Pan de Azúcar. O del Dedo de Dios, ya que Dios está por encima de esta tierra natal. La única reacción que tuvo Brasil fue enviar al economista Abraham Weintraub para desmoralizar al Banco Mundial. ¿Por qué no elegimos a Melanie Trump como presidenta de Brasil?  Sería nuestra segunda mujer Presidente. Conexión directa. Los fines de semana en el lujoso condominio de Barra, en el oeste de Río de Janeiro, rodeado de guardias de seguridad de la milicia. O en los campos de golf de Trump. ¿Tendríamos que hacer depósitos en dólares en la cuenta de Melanie? ¿Inexplicables 89.000 dólares que Guedes pagaría?

¿Saben por qué aún no tenemos un embajador designado en los Estados Unidos? Porque no lo necesitamos. Las órdenes vienen a través de un teléfono directo o por e-mails escritos por los O1, O2, O3, O4, O6, O7, O8, O 9, O120 o los mil, o un millón, o los millones de millones que pusieron a ese hombre en el poder.

Arde Roma, arde en California, arde en los Estados Unidos, arde mi cabeza, quema mi corazón, arde Hungría, arde Bielorrusia, nuestros muertos han caído, pero volverán a levantarse, todos el mundo amontonado en las calles, los bares, playas para tomar el sol, felices, la ruleta de la cloroquina, si el otro muere qué me importa? 2022 vendrá, la gran pregunta es quién estará vivo para votar.

Me estoy uniendo a la Asociación Comercial para abrir una secta, una iglesia, quiero decir, muchos diezmos, no quiero pagar nada, impuestos, honorarios, facturas. Pasa buey, pasa ganado. La democracia comienza a arder, arden nuestros corazones y nuestras mentes. No nos quedemos callados.

Traducción: Irene Selser

* Escritor brasileño (Araraquara, São Paulo, 1936), editor y columnista, autor de más de medio centenar de libros, entre ellos la novela distópica de ciencia ficción Zero, la historia de Brasil en la década de 1960 bajo la dictadura militar.

1) Alusión a las declaraciones de Ricardo Salles, ministro del Medio Ambiente, que el pasado 22 de abril llamó a sus pares del gabinete a “aprovechar la oportunidad” que ha traído la pandemia de Covid-19 para cambiar las legislaciones que protegen el medio ambiente aun en contra de la Justicia, cuando la sociedad y los medios de comunicación están “volcados” sobre el nuevo coronavirus.

2) El presidente de Brasi, Jair Bolsonaro, desistió de aplicar el plan de ayuda a los más pobres Renta Brasil y amenazó con expulsar al equipo económico si éste insiste en compensar ese gasto extra con un congelamiento de las jubilaciones y de beneficios para la clase trabajadora. También desmintió una eventual profundización del ajuste fiscal defendido por el ministro de Economía, Paulo Guedes, cuyo equipo había informado a la prensa de nuevos ajustes para los jubilados y los trabajadores registrados.


Ceshia Ubau en Diarios de Covid-19

La cantautora Ceshia Ubau Molina, nacida en Managua en 1997, tiene un estilo musical influido por la trova, el bossa nova, la nueva canción o el jazz latino. En 2017 lanzó su primer álbum “Ojos del alma”, que contiene el sencillo “La canción del güis”, unas de las preferidas en iTunes en 2018.

La revista digital Columna Cero la nombró “una de las voces más actuales de la música social y crítica de América Latina” y su “Canción con alas” fue parte de la más reciente campaña de Unicef para prevenir la violencia hacia los niños y niñas. En 2019, su sencillo “Mayahuabá” (en garífuna “no llores más” fue elegido por la Unesco como canción para su campaña pro-derechos migrantes. Reside en Costa Rica y estudia música desde los cinco años.


Sección
Mirador viral

– Carta abierta de Ametli –

“En México, los traductores merecen ser ‘visibles'”: Arturo Vázquez Barrón

En entrevista con Diarios de Covid-19, el presidente de la Asociación Mexicana de Traductores Literarios (Ametli), habla de la campaña nacional para dar “visibilidad” a los traductores y llama a editores, libreros, correctores y diseñadores a trabajar juntos ante la precariedad del sector, en especial en estos momentos de pandemia

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LOS DIRECTIVOS DE AMETLI, CLAUDIA CABRERA Y ARTURO VÁZQUEZ BARRÓN. FOTO: IRVING CABELLO

Por Irene Selser*

La Asociación Mexicana de Traductores Literarios (Ametli) fue fundada hace cuatro años, el 23 de septiembre de 2016, contando a la fecha con 90 miembros asociados y seis miembros aspirantes. Desde su creación, Ametli ha venido luchando por agrupar, vincular y representar a los traductores literarios en México, y defender asimismo sus intereses morales, patrimoniales y jurídicos.

Como parte de esos esfuerzos, la asociación dio a conocer este lunes 21 de septiembre una “Carta abierta a todos los medios de comunicación y a la opinión pública” titulada “El traductor es el autor: por la mención del traductor y su obra en los medios”, donde llama a hacer más “visible” la labor del traductor literario, que es “un autor de obra derivada”, como consigna la Ley Federal del Derecho de Autor; ley que no siempre es respetada, al punto que en muchas ediciones ni siquiera figura el nombre del traductor o la traductora, no ya en la portada del libro sino en la llamada página legal o segunda página.

A propósito de este pronunciamos, entrevistamos al presidente y fundador de la asociación, Arturo Vásquez Barrón*, así como a su vicepresidenta y co-fundadora Claudia Cabrera*, quienes abundaron en la iniciativa y hablaron de los propósitos de su asociación, afectada como el resto de la sociedad por los estragos de la pandemia. De hecho, Claudia Cabrera, traductora de alemán, acaba de obtener el premio Bellas Artes de Traducción Literaria Margarita Michelena 2020 en la Categoría de Narrativa por la traducción de la novela El hacha de Wandsbek de Arnold Zweig, por lo que aprovechamos este espacio para extenderle una felicitación. Otro miembro asociado de Ametli, Patricia Schaefer Röder, fue galardonada en estos mismos días con un International Latino Book Award 2020 por la traducción de la novela Por la ruta escarlata, de Amanda Hale, lo que habla de la calidad indudable de los traductores literarios mexicanos.

Consultado sobre la historia de Ametli, Arturo Vázquez Barrón, traductor literario del francés y el inglés al español, con una larga trayectoria profesional y académica, egresado del Instituto Superior de Intérpretes y Traductores (ISIT, 1983) y del Programa para la Formación de Traductores (PFT) de El Colegio de México (1988), destacó que la asociación es bastante joven por lo que recién ahora, “después de casi cuatro años de arduo trabajo, empieza a tener la fuerza necesaria para echar a andar campañas concretas por la visibilización de los traductores literarios”.

Añadió que los logros de Ametli han sido en varios ámbitos como la elaboración de un contrato tipo, asesorías legales para los asociados, incorporación de sus miembros a la Enciclopedia de las Letras en México, el Diplomado en Traducción Literaria y Humanística (por lo pronto en inglés y francés, con una cuarta edición actualmente en línea), además de diversos convenios marco firmados con instituciones en México, y alianzas estratégicas con asociaciones hermanas en el extranjero.

“Todo esto nos ha dado la solidez y la credibilidad necesarias para lanzar una campaña de este tipo, con la que defendemos de manera explícita los derechos morales de los traductores literarios”, agregó Vázquez Barrón, fundador y coordinador (1994-2016) del Diplomado en Traducción Literaria y Humanística del Instituto Francés de América Latina (IFAL, adscrito al Estado francés), que de 2010 a 2014 se impartió conjuntamente con la Casa Refugio Citlaltépetl, en la Ciudad de México.

Pese a los avances impulsados por Ametli, el también fundador del Centro Profesional de Traducción e Interpretación (CPTI) del IFAL (1999), donde fue coordinador de Formación de Traductores, subrayó que “en general, existe poca conciencia de la relevancia de los traductores literarios. Partimos del supuesto de que la omisión del crédito que nos corresponde no es por dolo, sino por descuido o ignorancia. Y queremos llamar la atención sobre ello, para que se otorgue a los traductores el reconocimiento que les corresponde de manera legítima. El traductor literario es un autor de obra derivada, como se encuentra asentado en la Ley Federal del Derecho de Autor, y como tal le corresponde que en toda mención de su trabajo no quede fuera la mención expresa de su autoría”.

En tanto, la vicepresidenta de Ametli, Claudia Cabrera, quien ha logrado consolidar una carrera profesional muy reconocida como traductora literaria y especializada, como intérprete simultánea y como gestora cultural, expresó que “como consecuencia del trabajo que hemos venido haciendo en estos cuatro años, poco a poco algunos de los demás actores de la cadena de producción del libro nos han empezado a considerar. Así, por ejemplo, tenemos una estrecha relación institucional con la Cámara Mexicana de la Industria Editorial (CANIEM), y formamos parte del grupo interdisciplinario de profesionales que se agrupan en Trabajadores de la Edición (TE), que aglutina a todos los sectores que configuran el ecosistema del libro: editores, libreros, correctores, diseñadores… Tenemos la convicción de que la precariedad por la que atraviesa la industria editorial, particularmente en estos momentos de pandemia, no debemos enfrentarla cada quien por separado sino todos juntos y desde una estrategia de colaboración”.

Cabrera, miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca), subrayó que “cada eslabón de la cadena cuenta y es importante para los demás. Esto ha ayudado mucho a que cada vez más colegas traductores sepan de nuestra existencia, se convenzan de lo importante que resulta dar la pelea en contra de la precariedad desde una perspectiva gremial, en un frente común, y decidan asociarse a Ametli. Por lo demás, seguimos trabajando para fincar un vínculo estable con autores, críticos, lectores y prensa especializada. Pero esta última parte es mucho más compleja”.

Asimismo, Claudia Cabrera, cuya calidad de trabajo le ha merecido reconocimientos tanto en México como a nivel internacional, traductora, entre otros, de Franz Kafka, Leta Semadeni, Monika Maron y Arnold Zweig, destacó que “muchas editoriales se vieron muy afectadas por la cuarentena y el paro obligatorio de labores. Esto tuvo como consecuencia que se pospusieran o cancelaran muchos proyectos de traducción que estaban en marcha. Por esta razón, Ametli emitió el 28 de abril un comunicado para externar su posición ante la emergencia”, llamando a las instancias oficiales o no dejar desprotegido al gremio de los traductores ni al sector editorial.

Sobre cuánto ha podido avanzar Ametli en estos años en su objetivo de lograr el reconocimiento del traductor literario también como autor y en tanto agente fundamental en los procesos de difusión de la cultura, Arturo Vázquez Barrón afirmó a su vez que, en efecto, “el reconocimiento de la calidad autoral de los traductores literarios ha sido fundamental para Ametli desde sus inicios, porque la invisibilidad del traductor es un problema añejo, y no exclusivo de México, esto también hay que decirlo”.

Explicó que“en la mayoría de los casos no se pone el crédito del traductor en la portada ni se le menciona en las reseñas de obras traducidas que se hacen en los medios. Se habla de ellas como si hubieran sido escritas en español y se pasa por alto el hecho de que el texto escrito originalmente en otra lengua tuvo que haber pasado por la pluma de un traductor para hacerlo accesible a los lectores en español. Es justamente por esta situación que estamos lanzando esta campaña de visibilización del traductor, que a la vez es una campaña de concientización dirigida a los editores, a los críticos y reseñistas, a los medios de comunicación y, por supuesto, a los lectores”.

Consultado sobre la participación de Ametli, en febrero pasado, previo a la pandemia, en una reunión muy amplia en el Senado de la República con la Comisión de Cultura y con  representantes de la industria editorial para avanzar en la defensa de los derechos de los traductores, Vázquez Barrón –quien ha traducido y publicado, entre muchos otros, a Roland Barthes, Tahar Bekri, Albert Camus, Renaud Camus, Aimé Césaire, Jean Cocteau, Jean Genet, Koulsy Lamko, Yves Navarre, Annie Saumont, Michel Tournier y Marguerite Yourcenar– dijo que dicha reunión fue gestionada por la plataforma Trabajadores de la Edición, de la que Ametli es parte.

Recordó que la reunión fue convocada por la senadora Gloria Sánchez, con miembros del Poder Legislativo Federal, el Poder Legislativo de la Ciudad de México, así como las secretarías de Cultura Federal y de la Ciudad de México. Varios miembros de TE expusieron sus demandas, entre ellos Ametli. “Tuvimos la fortuna de que la senadora se interesara por nuestra situación y nos diera una cita particular para que abundáramos en lo que expusimos en el Senado. En esta reunión con ella acordamos la realización de varios proyectos que, por desgracia, tuvieron que detenerse parcialmente por la pandemia y la cuarentena, aunque siguen adelante. Pero mientras que no se concreten, preferimos no hacerlos públicos”, explicó Vázquez Barrón.

Por último, sobre la proyección de Ametli en América Latina teniendo en cuenta el peso de la industria editorial y cultural no sólo en México sino en países como Argentina, Brasil, Colombia, Perú, Ecuador por citar sólo algunos, Claudia Cabrera, pionera en la organización de talleres de traducción literaria alemán-español, mismos que se han llevado a cabo tanto en México (Feria Internacional del Libro de Guadalajara y Goethe-Institut Mexiko), como en Suiza (Casa de Traductores Looren) y Alemania (Coloquio Literario de Berlín), destacó que “por supuesto, compartimos no solo una lengua común sino también una problemática profesional que, si bien tiene tintes particulares en cada región o país, se asemeja mucho en todas partes. Por esta razón, Ametli buscó prácticamente desde sus inicios establecer alianzas con asociaciones de traductores en otros países de América Latina y de España”.

Añadió que “esto se concretó en abril de 2017, cuando la Asociación Argentina de Traductores e Intérpretes (AATI), la Asociación Colombiana de Traductores, Terminólogos e Intérpretes (ACTTI), la Sección Autónoma de Traductores de Libros de la Asociación Colegial de Escritores de España (ACE Traductores) y la Asociación Mexicana de Traductores Literarios (Ametli) fundaron la Alianza Iberoamericana para la Promoción de la Traducción Literaria (alitral, https://www.alitral.org/) a fin de mejorar las condiciones profesionales de los traductores iberoamericanos, contribuir al prestigio de la profesión y al desarrollo de la cultura”.

Al respecto, Arturo Vázquez Barrón agregó que “estamos de plácemes, pues a inicios de septiembre de este año se sumó a la alianza la Asociación Brasileña de Traductores e Intérpretes (Abrates). Juntos hemos impulsado ya la realización de un seminario de formación para 20 traductores noveles, latinoamericanos y españoles, en Colombia, en 2018, la Cantera de Traductores. La emisión de la Cantera 2020 que se tenía prevista para este año, en México, debió posponerse al año entrante debido a la pandemia. Desde el año pasado organizamos eventos conmemorativos por el Día Internacional de la Traducción, que se celebra el 30 de septiembre, día de San Jerónimo, el patrono de los traductores. Para este año tenemos previsto llevar a cabo tres días de actividades, a distancia. Siguiendo el espíritu de colaboración que nos ha guiado, estas actividades las estamos organizando junto con el Comité Organizador del Encuentro Internacional de Traductores Literarios (conformado por la Dirección de Literatura, la Facultad de Filosofía y Letras y la ENALLT de la UNAM, El Colegio de México, la Embajada de Francia y Ametli), y nuestros colegas de Abrates, que se integran a estas actividades por primera vez”, concluyó el presidente de Ametli y también profesor del Diplomado de Traducción Literaria y de Humanidades que, con una duración de dos años, acaba de comenzar ahora en su versión en línea.

*Periodista, coordinadora editorial de Diarios de Covid-19 y miembro de Ametli.

FB Irene Selser, diariosdecovid@gmail.com.

*Arturo Vázquez Barrón: presidencia@ametli.org

*Claudia Cabrera: vicepresidencia@ametli.org Página web: ametli.org

FB: Asociación Mexicana de Traductores Literarios, A.C. – Ametli

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Imagen de MauroPérez en Pixabay

Chile, la nueva Patria posible

A un año de la explosión social del 10 de octubre de 2019 en el país sudamericano, la mayor en las últimas tres décadas, las causas que la motivaron siguen en pie, nada de fondo ha cambiado por lo que la revuelta de jóvenes y sociedad civil permanece en ebullición

Por José Miguel Arteaga*

El 18/O marca un hito inevitable en nuestra historia, y si queremos leerlo como se debe, como los aconteceres posteriores obligan y el fturo lo sugiere en el misterio de su causa, no podemos menos de leer en ello una patria nueva posible, una promesa largo tiempo esperada por miles y miles, ciudadanas y ciudadanos.

Hemos luchado muchos años buscando lo mejor no sólo para nosotros, sino para este hermoso país en que nos tocó nacer y vivir, esperando días mejores para poder cuidarlo con un amor todavía imposible, pero que ya se abre paso a paso.

Amamos a nuestro país como aquellos que murieron por su causa, por su pueblo, su gente, sus dones, por la libertad indispensable. Somos parte de esas luchas centenarias; las  reconocemos nuestras como memoria imborrable.

La poesía es necesaria pero no basta. Se requiere saber, poder, unidad, claridad, práctica. Lucha larga y difícil; feroz si hace falta. Haremos uso con privilegio de la espada de la belleza, sin descartar el uso por necesidad de la espada amarga.

Hemos abierto las puertas, reunido la fuerza y encontrado el camino. Hemos roto los primeros blindajes, pero queda mucho trabajo. El camino es largo y escarpado, pero ya se divisa a lo lejos la nueva patria posible, largamente buscada, emergiendo lentamente, atenta a nuestros cuidados.

Proviene de una fuente segura, matriz inagotable. Es la madre del país, de su gente y sus montañas. Es la tierra noble, el agua. Es el aire que respiramos.

La nueva patria de todos nos está esperando, que la conquistemos y la construyamos. Ya nuestros antepasados se fueron. Somos los que estamos de pie y no hay otros para levantarla.

Habrá que barrer, limpiar y estirar la patria encogida, vieja, avergonzada y lamentable que recibimos, para que entremos todos con ganas y seamos bien recibidos; para que nos sintamos a gusto en sus amplios recintos y despejados espacios. Habrá que sacar mucha mugre, mucho sarro, mucha mancha

Queremos una patria nueva, renacida, abierta a recibir y dar con amplitud inusitada, porque mientras fue pasando el tiempo lo grande que hicieron los grandes de este país se fue borrando. La sabia se fue acabando. Ya los buitres fueron llegando, haciendo lo que saben hacer cuando algo huele a cadáver, cuando ya nadie defiende la vida que queda, cuando ésta se queda huérfana y solitaria.

Hagamos de la patria posible una patria necesaria, una que no se rinda ante la adversidad que nunca falta. Una que se levante con fuerza de los conflictos actuales, que derrote con mano dura injusticias y desigualdades, que supere escepticismos sin tolerar discursos de gentes que se dicen sabias, pero educados y modelados lejos de nuestras tierras, a gusto y provecho de señoríos imperiales.

No aceptaremos tutelas ni externos arbitrajes. De las mayores libertades que habrá que conquistar será zafarnos de las más sutiles redes de la dominación, cuando recibe y cobija, moldeando a su gusto y formato, mentes nacidas brillantes, pero que fueron castradas con servidumbres de vergüenza, títulos y cartones bien timbrados, al servicio de agentes nefastos, los despreciables conquistadores actuales.

Ya veremos cómo emerge y se expande el genio local, el valor y la osadía, la inventiva y la gracia, el arte y las ciencias, la música y la danza. No buscamos ni queremos un país encerrado. Sólo queremos recuperar un país que podamos llamarlo nuestro, que no haya sido expropiado a jirones y a pedazos.

Queremos liberarnos, abriendo y conectando con nuestras raíces profundas y al mundo entero sin discriminar nada por su apellido o su marca. Seremos buenos negociadores. En este mundo es necesario. Sabemos lo que tenemos y conocemos bien lo que vale. Sentimos nuestro poder. La lucha lo ha mostrado. El estallido hizo el milagro y abrió la puerta, estamos en camino y seguiremos luchando.

El 18/O derribó supuestas sabidurías que siguen agazapadas; harto más que lo reconocido por su evidente compromiso con el modelo Chicago. Muchos de estos “sabios” ya mostraron la hilacha, pero mantener funcionado casi por medio siglo esa fatal maquinaria muestra que hay mucha complicidad soterrada. Si no tomamos conciencia de esto innegable no podremos edificar nada nuevo que valga. Edificaremos sobre arenas. A las primeras lluvias todo se irá cerro abajo y si las resiste vendrá marea mayor que no dejará nada.

Si vamos a levantar un nuevo edificio constitucional, una nueva gran ley que nos rija; si queremos que sea duradera y respetada por todos, tiene que ser veraz, estar fundada en lo real y no en terreno pantanoso. Hay que hacer bien la pega, limpiando bien lo que haya que limpiar, aunque nos quedemos con menos; será más confiable. Forma parte del despertar

Desde un principio se dijo ¡Chile despertó! pero los sueños del pueblo son más complejos y profundos que los personales. Están llenos de laberintos y capas, simulaciones, máscaras y disfraces; refinados teatros, símbolos y lenguajes. Freud y Lacan podrían darnos lecciones de política y despertar para entender con claridad que nos falta mucho para una razonable vigilia y conciencia de lo que somos como país y eslabón sudamericano, de nuestras profundas dependencias que por sospechoso milagro cada día menos se habla.

¡Despertemos! Sigamos despertando porque hay todavía muchos que duermen y los talentos no sobran. El conocimiento y el talento tienen cada día mayor valor. Esto el poder lo sabe; lo supo siempre, pero forma parte del despertar popular llegar a entender a fondo el valor del propio despertar.

Si el sueño de la razón produce monstruos, el sueño de los pueblos produce esclavos. La derecha sabe lo que cuesta y lo que vale tener intelectuales de su lado y lo importante también de lograr permear capas más alejadas. Trabaja y urde sus redes para captarlos, estimularlos, premiarlos y llevarlos suave y con delicadeza a su lado. Son una clave crítica del poder y dominar con hegemonía requiere de ellos con mayor necesidad.

Chile es un caso clásico que merece ser estudiado. El estallido chileno es profundamente latinoamericano. Además de la importancia país es un ejemplo que dice mucho a la región. Los modelos son semejantes; las estructuras sociales parecidas; el imperio es el mismo y sus métodos son iguales. La dominación utiliza toda la gama conocida e innova con gran creatividad cuando las condiciones cambian. Se inventan nuevos métodos que se ensayan y practican para ponerlos a punto, aplicarlos y luego también en otras partes.

Luego del estallido vino el interregno de la pandemia, pero la sociedad sigue en ebullición porque nada de fondo ha cambiado. La física social entró en revolución desde el inicio, cambiando las leyes de gravitación en todos los campos. La fuerza e influencia de cada cual, desde líderes connotados hasta cualquier patipelao, son ahora impredecibles. Cualquier famoso puede derrumbarse en días. Cualquier desconocido puede transformarse en héroe legendario

*Filósofo chileno, Magíster en Economía y especialista en medio ambiente.

 @josemiguelart17


Poetas en cuarentena

Por Jorge Boccanera*

Desde Buenos Aires, el poeta y crítico argentino pareciera querer desafiar a la muerte y su fiel acompañante, la vida, capaces de retarlo a su vez desde la imposibilidad de unos versos precisos como una cruz

FOTO: ARACELY MARTÍNEZ. DIARIOS DE COVID-19

MENUDENCIAS

La muerte afila un palo,
una daga de palo, un palo de tambor, un caballo de palo,
una cuchara.
La muerte, trabaja a la vista de todo el mundo.
La vida afila un palo,
un bastón, una vara, una cruz.
La vida trabaja a la vista de todo el mundo.
¿Qué diferencias hay entre las dos?
La vida fabrica huesos con los huesos.
La muerte fabrica huesos con los huesos.

AFANES DEL POETA

                                                    a Oscar Hahn

Paso el peine,
quito las hojas secas, lo ampuloso,
el oropel y el loro,
los piojos del decir.
¿Me salvé por un pelo?
¿Hubo un pelo en la sopa?
Otra vez paso el peine, es un peine muy fino,
quito la carambada,
las enumeraciones de la trenza, lo brumoso y sus rulos.
De nuevo paso el peine,
saco el abrojo y el aceite rancio,
el comején,
el troppo ma non troppo.
Por las palabras, por los sueños
paso una vez, paso otra vez el peine.
Busco lo despojado, ese vislumbre,
lo desguarnecido.
Otra vez paso el peine
por la cabeza calva de la vida.

TAREAS

                     a Guillermo Bianchi

La nada tiene un pie en el todo.
La puntera, el talón, el meñique en un todo.
La ilusión junta cielo en la calle sin nadie y lo vende
por kilo.
Otros trabajan en el engorde de la pesadilla

Empiernadas con la vida con la muerte, viven juntas,
dormitan bajo frazadas viejas, pero ninguna saca la cara
por la otra.
No intercambian azúcar, no se prestan aceite.

Cada quien, cada día, amansa su animal.

* Poeta, crítico y periodista argentino (1952). Sus libros de poesía, entre ellos Sordomuda, Polvo para morder, Bestias en un hotel de paso, Palma Real y Monólogo del necio acaban de ser reunidos este año en la suma poética Tráfico / Estiba. Obtuvo el Premio Internacional de Poesía Ramón López Velarde (México), Casa de América (España), honorífico José Lezama Lima (Cuba) y el Premio Internacional “Camaiore” (Italia), entre otros galardones.


Diarios en imágenes

2020: Incertidumbre, conciencia y humanidad

Fotos: Victoria Gonzáles Chable*.

Texto: Redacción Diarios de Covid-19

En la primera parte de su galería “2020: Incertidumbre, conciencia, humanidad”, publicada en este espacio el 14 de septiembre, la fotógrafa Victoria González advertía cómo la pandemia ha acentuado las diferencias en el acceso a los servicios públicos y ha puesto en evidencia los grandes rezagos en salud y educación.

En una primera parte, mostramos sus fotografías en torno a cómo se vive la “Nueva normalidad” en Yucatán. En esta segunda y última parte, mostramos el otro rostro que se ha vuelto tan cotidiano que ya no sorprende y, sin embargo, se ha vuelto uno de los grandes sellos que dejará este 2020 en nuestra memoria colectiva: la batalla silenciosa de miles de trabajadoras y trabajadores sanitarios, combinada con el reiterado -y muchas veces ignorado- llamado a una conciencia que parece, cada vez, más lejana, no sólo entre gobernantes sino entre colectivos: “Si tienes síntomas, no salgas”.

*Fotoperiodista de Yucatán.
IG: https://www.instagram.com/vikogc
FB: VictoriaGonzálezChablé


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