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Diarios de Covid-19

Porque vivir es urgente

Historias de una pandemia

Crónicas, relatos, poemas e información
sobre el virus que está cambiando al mundo

La Llorona en Xochimilco

El anhelo de un adiós…

En la Ciudad de México se presenta el espectáculo multidisciplinario de música, teatro y danza “La Llorona” que cumple 27 años de estar en los escenarios de forma ininterrumpida en la zona ecológica y chinampera de la Alcaldía Xochimilco, en la laguna de Tlilac, siendo su punto de embarque el Embarcadero Cuemanco. En está ocasión hay medidas sanitarias entre los participantes para evitar contagios por el Covid-19. En la imagen, la representación que tuvo lugar este 7 de octubre. Foto: Carlos Santiago / Latitudespress.com

Por Carlos Santiago / Reportero Gráfico CDMX

FB: SolracSantiago IG: @solracsantiago/ Tw: @SolracSantiago

El espectáculo multidisciplinario de Música Teatro y Danza “La Llorona” cumple 27 años años de presentarse de forma ininterrumpida en la zona ecológica y chinampera de la Alcaldía Xochimilco, en la laguna de Tlilac, siendo su punto de embarque el Embarcadero Cuemanco.

Cada año el espectáculo busca recordar o conmemorar un momento histórico de nuestro país, o bien dar voz a algún hecho actual y sobresaliente que merezca voltear la mirada para recordar, tomar conciencia y hacer algo al respecto, por lo que este año se llama “La Llorona, el anhelo de un adiós”. La temporada está dedicada a la memoria de todos aquellos que se han ido sin tener la oportunidad de despedirse a causa de las implicaciones de la pandemia de Covid-19, aquellos a los que no pudimos acompañar ni brindar ofrendas y honores ante su partida y a los que seguimos viviendo en medio de su ausencia con el anhelo de al menos poder decirles adiós.

Año con año, teniendo como escenario natural la Laguna de Tlilac en la zona chinampera de Cuemanco, en el sureste de la Ciudad de México, el espectáculo envuelve al público en un majestoso mundo creado por la luna de octubre y noviembre que se refleja en los canales, como guías que nos invitan a viajar al pasado.

Recordemos que la Llorona es una de las leyendas con mayor arraigo dentro de la cultura mexicana, nombrada Patrimonio Cultural Intangible de la Ciudad de México. Tiene orígenes prehispánicos y según la tradición oral, es el alma en pena de una mujer que ahogó a sus hijos, y que luego , arrepentida y maldecida, los busca por las noches en ríos, pueblos y ciudades, asustando con su sobrecogedor llanto a quienes la ven u oyen.

“La Llorona” está conformada por música contemporánea con instrumentos modernos y prehispánicos, cantos en náhuatl, danza prehispánica de tradición y teatro con el telón de fondo, único en el mundo, del agua de los canales, los sonidos de las aves y  el soplar del viento entre los árboles de ahuejote. El marco perfecto para remontarnos a un México que ya no existe pero que sigue presente en Xochimilco.

Esta puesta en escena se lleva a cabo durante los meses de octubre y noviembre debido al misticismo que se crea por la celebración del Día de Muertos y que hace del lugar un sitio mágico, casi irreal.

La representación de “La Llorona” emplea elementos que permiten el rescate, la difusión y el conocimiento de la música y la danza prehispánicas, disciplinas que forman parte de nuestra identidad como descendientes de culturas ancestrales. Esto se logra gracias a la combinación de diferentes instrumentos musicales de origen prehispánico como el huehuetl, el panhuehuetl, el teponazhuehuetl, el teponaztli, las flautas de barro, de hueso y de arrizo, las ocarinas, los jarros silbadores, aerófonos, caparazones de tortuga, tambores, tambores de barro, palos de lluvia, chicahuaztli, sonajas de guaje y de calabaza, raspadores de hueso, tenabaris y el atecocolli. Muchos de estos instrumentos solo se encuentran hoy en museos, pero en “La Llorona” fusionan sus sonidos con violines, guitarras, el arpa y la marimba.

Así, la música se convierte en una pieza fundamental para el desarrollo de la atmósfera que invita al público a entrar en contacto con los sonidos ancestrales que forman parte de nuestra identidad mestiza.

http://www.lalloronaenxochimilco.com

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Mirador viral

Entrevista con Jorge Aguilar y Antonio Lojero

“La ola de feminicidios en México no nos puede dejar indiferentes”

Este lunes a las 19:00 (hora de México) se estrenará en Facebook el cortometraje Relato sobre un dolor cotidiano, basado en un texto de Carlos Eduardo de Castro, con guion de Jorge Aguilar y dirigido por Emilio Aguilar Pradal. El Metro de la Ciudad de México es testigo de la reflexión de ocho hombres encabezados por el actor Antonio Lojero -productor ejecutivo del filme-, quienes hablan de manera descarnada de los estragos que ha causado en sus propias vidas el machismo, en una original puesta en cámara cuando los abusos y crímenes contra las mujeres en el país es nuestra otra pandemia.

Por Irene Selser*

ACTOR Y GUIONISTA JORGE AGUILAR
ACTOR Y PSICÓLOGO ANTONIO LOJERO

Con una trayectoria artística que inició hace casi tres décadas para llevar hasta los rincones más alejados de México su propuesta de teatro volcado a la educación ambiental comunitaria, los actores Jorge Aguilar y Antonio Lojero conversaron con Diarios de Covid-19 acerca de su cortometraje Relato sobre un dolor cotidiano. El filme de 13 minutos se estrenará este lunes 19 de octubre a las 19:00 (hora local a través de la cuenta de Facebook de su asociación Alternativas de Divulgación, A. C. (alternativasdedivulgación@gmail.com), siendo la primera vez que ambos actores incursionan en el cine y con un tema de sobrada actualidad.

Egresados de la Escuela Nacional de Arte Teatral del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) y merecedores del Premio Nacional de Divulgación Científica CONACYT 2012 con la obra de Dalia de la Peña “Sinfonía en ADN Mayor por un planeta mejor”, Aguilar y Lojero -quien tiene además una maestría en Psicología- han sabido relacionar de manera original el humanismo que proporcionan las disciplinas artísticas con el trabajo de promoción ambiental y de otros fenómenos sociales. Entre muchas otras actividades, son autores de los materiales de Educación Socioemocional para 6° grado de primaria de la editorial Santillana; coautores y colaboradores de los materiales impresos y audiovisuales, así como de los procesos de capacitación, seguimiento y evaluación del Programa Nacional de Convivencia Escolar (PNCE) de la Secretaría de Educación Pública (SEP), presente en alrededor de 90,000 escuelas de Educación Preescolar, Primaria y Secundaria en todo el país.

Desde el año 2008 han creado y aplicado diversos talleres para promotores ambientales como “Hacia un perfil integral de promoción ambiental”, “Vivamos la Carta de la Tierra”, “Comunicación no verbal”, “Manejo de conflictos” y el taller sobre derechos humanos, discriminación y equidad de género “Espejos enterrados. Ecología del espacio interior”, entre otros.

¿Por qué de pronto este cortometraje donde ambos incursionan en el cine para abordar un tema como el machismo, equiparado en el filme con un asesinato? Es, dice el actor principal, como “mancharse las manos con sangre”.

Jorge Aguilar: Siempre me ha interesado que mi trabajo tenga algún tipo de reflexión profunda. Tal vez es deformación profesional… pero en Bellas Artes hay una constante preocupación por los fenómenos sociales, por las problemáticas que nos aquejan. La ola inconcebible de feminicidios que azota al país no nos podía dejar indiferentes. Eso también es sustentabilidad: garantizar un futuro óptimo para todas y todos.

Antonio Lojero: Me eduqué en los años 90, soy la primera generación del entonces naciente CenArt (Centro Nacional de las Artes) y soy hijo de la multi, inter y transdisciplina y, desde entonces, me lo tomé muy a pecho. No solo hice teatro, también fui “bailactor” con diversas compañías de danza, hice performances con músicos y artistas plásticos, participé en cortometrajes, modelé para pintores… Posteriormente también abordamos la educación ambiental y para la sustentabilidad a partir de las artes y el juego. Pero en la construcción de la sustentabilidad –que no es solo ambiental– confluyen diversas dimensiones: los derechos humanos, la perspectiva de género, la justicia social y económica, la participación democrática, los avances científicos y tecnológicos y, muy importante, el desarrollo socioemocional de esos seres humanos que somos parte de ese entorno que quisiéramos conservar modificando nuestras interrelaciones en lo personal, lo social y como parte del ambiente.

En el cortometraje basado en el texto de Carlos Eduardo de Castro Yo maté a mi hija, tomado de una historia real, los protagonistas son ocho hombres, incluso uno de ellos travesti. Sin embargo, además del Consejo Nacional para la Prevención de la Discriminación (Conapred), el filme cuenta con el respaldo de la Secretaría de las Mujeres de la Ciudad de México y de colectivos de chicas. ¿Por qué?

JA: Les ha resultado muy peculiar –de hecho nos han dicho feministas muy activas que nunca habían visto una iniciativa así– que un grupo de hombres se reúna para abordar este tema desde el punto de vista de otros hombres. Han entendido que esta es una lucha conjunta, que no somos enemigos y cada vez hay más hombres que quieren desestructurar los mandatos machistas de género.

AL: Desde los discursos feministas –que no solo es uno– se ha planteado la necesidad de que los propios hombres nos analicemos, realicemos una deconstrucción y una reflexión de los roles de género, que identifiquemos nuestros privilegios dentro de la estructura de la sociedad patriarcal que habitamos –privilegios que, desafortunadamente, pagamos a precios muy altos como el bloqueo de nuestra emotividad, nuestro sentido de feroz competencia con los otros, nuestro fracaso al no ser el macho alfa, entre muchos otros. Así, Relato sobre un dolor cotidiano pretende plantear esa discusión, ese autoanálisis, esa reflexión, traer el tema a la mesa de manera sensible y motivante: es un discurso hecho por los hombres para que otros hombres también se vean reflejados, sin importar su orientación sexual, su expresión o su identidad de género. Aunque, por las experiencia que hemos tenido, también detona, desde luego, muchas reflexiones y conexiones emocionales entre las propias mujeres: todas, todos y todes estamos supeditados a los mandatos de género de un modo u otro, a menos que lo asumamos, lo reflexionemos, lo deconstruyamos y modifiquemos nuestros patrones de comportamiento, nuestras formas de pensarnos.

Ustedes participan como actores pero también como productores ejecutivos, y Jorge además en el guion. ¿Qué retos les significó este trabajo y con qué recursos contaron para hacerlo?

JA: Cuando leí el texto en Facebook me conmocionó, hablé con Cadu de Castro que es brasileño y vive en Sao Paolo para que me diera los derechos y junto con Emilio Aguilar, el director del corto, nos pusimos primero a dar un tratamiento al uso del lenguaje, después darle estructura de guion cinematográfico. ¡Y ese fue un reto enorme! Yo nunca había escrito un guion, había hecho dramaturgia para el teatro y nada más. El otro reto, y eso me hace sentir muy orgulloso de Antonio y de mí, es que fue un proyecto defendido por actores ante una institución de puros cineastas (PROCINE) y pues… ¡Ganamos la convocatoria!

AL: Se hace necesario habitar muchos roles para lograr un producto como Relato… con recursos reducidos. Como productor ejecutivo te comento que el proyecto ganó la beca que PROCINEDF lanzó para celebrar los 50 años del Metro de la Ciudad de México en septiembre de 2019. Y el cine, tal vez más que otras artes, depende en mucho de los recursos tecnológicos y económicos con que se cuente: la definición de las cámaras, la calidad de los lentes, de los micrófonos, la pericia de todos los participantes frente y detrás de las cámaras, todo lo que implica la pre y postproducción, ¡hasta el cattering cuenta! Sin lugar a dudas el proyecto fue posible gracias a nuestro mayor recurso: la solidaridad y el deseo apremiante de participar, de poner en la mesa este tema de todos quienes integramos el proyecto que, hayque decirlo, en su gran mayoría somos hombres.

¿Qué esperan de este corto y dónde se ha transmitido hasta ahora?

JA: Yo lo llevé a mis capacitaciones con maestras y maestros de educación pública en septiembre pasado a Chihuahua: la Sierra Tarahumara, Ciudad Juárez y la capital. Fue muy impresionante la reacción de la gente, pues lo usamos para hablar de las violencias estructurales, simbólicas y directas (los talleres son sobre cultura de paz y perspectiva de género) y este corto ayuda muchísimo a realizar un debate profundo y emocional sobre este tema. Yo espero que ahora ya en las redes sociales pues… ¡se vuelva viral! y que ayude a que poco a poco vayamos construyendo una sociedad menos atada a estos arbitrarios mandatos de género que tanto daño hacen.

AL: Se presentó en la ceremonia de celebración por los 50 años del Metro en la explanada de la estación Insurgentes y en la transmisión del Canal 22 el año pasado. Posteriormente, el propio Canal 22 lo solicitó el pasado 8 de marzo para integrarlo a su programación como parte de la conmemoración del Día Internacional de las Mujeres. Además, se presentó en un evento en la Cineteca Nacional en el marco de la firma de una carta compromiso para eliminar toda forma de violencia de género en el cine en la CDMX y en diversos cineclubes, y se presentará también en el Festival de Cine de Barrio. Además, en las capacitaciones y conferencias que damos en diversos estados del país con cientos de docentes, directivos, supervisores y asesores técnicos pedagógicos (ATP’S), lo hemos empleado como material de trabajo para analizar los distintos tipos de violencias que hay, para hablar de la equidad, igualdad y perspectiva de género. Buscamos no sólo crear un producto cinematográfico, sino un material de análisis que sensibilice e invite al diálogo y a la reflexión a muy diversos sectores de la población, que mueva al cambio.

¿Como personas y actores siempre tan activos en contacto permanente con la gente, y habiendo recorrido varias veces el país para llevar su teatro ambiental, ¿qué significa la actual pandemia?

JA: Que la especie humana somos una desgracia. Que tenemos muy poco tiempo ya para cambiar el rumbo, pero que las condicionantes del status quo son muy poderosas con un aumento alarmante del consumismo. Quien es egoísta, egoísta se quedó y hasta se acentuó, quien es solidario también lo demostró y también se acentúo. Un virus puso de rodillas al planeta en medio del desastre ambiental, pero los protocolos sanitarios en los restaurantes indican que ¡cada servilleta esté en una bolsa de plástico! Eso es no haber entendido nada.

AL: Ha sido muy difícil: estoy acostumbrado al home office, pero no a dejar de asistir a espectáculos, a conciertos, a exposiciones, a divertirme, bailar y cantar con los amigos, con la familia, a viajar por todo el país (y por otros), divulgando todos estos materiales educativos lúdicos y artísticos… Por otro lado, también ha sido una oportunidad de crecimiento: cómo emplear las diversas tecnologías de información y de comunicación, las llamadas TIC’s, cómo traducir nuestros materiales, talleres y conferencias a los formatos on line, cómo motivar a nuestras audiencias a distancia… Ha sido un gran aprendizaje, eso lo veo como una consecuencia positiva: aprender nuevos lenguajes, emplear nuevas herramientas, afrontar otros retos.

Por último, ¿qué reflexiones les provoca la pandemia? ¿Seremos mejores o peores como sociedad cuando esta crisis sanitaria pase?

JA: Es un último chance para la humanidad. Los gobiernos, todos, demostraron que no les importamos tanto, entonces yo apuesto a la comunidad, a nosotros haciéndonos cargo de nosotros. Vi una frase pintada en un edificio de Reforma, “Soy porque somos”… Creo en eso. A mí particularmente me movió a apreciar las pequeñas cosas: la comida, los sabores, los olores. Las tardes soleadas, las mañanas neblinosas. No quiero dejar de estar con mi familia y con mis amigos, y los quiero besar y abrazar… no entiendo la vida de otro modo.

AL: Estoy convencido que toda situación de crisis puede convertirse en una experiencia de aprendizaje, en una oportunidad de cambio, en una coyuntura que nos permite ampliar nuestros horizontes, en poner en juego nuestra capacidad de resiliencia. Por eso he dedicado los últimos 30 años de mi vida a la educación, al arte y al juego: la combinación afortunada de estos elementos es la semilla que nos permitirá evolucionar de manera personal, con les otres y con nuestro entorno.

* Periodista y traductora, miembro de la Asociación Mexicana de Traductores Literarios (Ametli) y coordinadora editorial de Diarios de Covid-19.

E-Mail: diariosdecovid@gmail.com / FB: Irene Selser


Oda a la vulva

Por: La Redacción / Ilustraciones: Andrea Mireille*

A lo largo de su trabajo periodístico, Andrea Mirelle se ha caracterizado por mostrar recorridos a través de pasajes invisibilizados por las normas convencionales -como la cultura del cannabis, el erotismo, viajes psicodélicos-, con una narración en primera persona que provoca e interpela a sus lectorxs. Recientemente, publicó en sus redes sociales una serie de collages que tuvieron, como protagonista, a la vulva, el conjunto de genitales femeninos que la sociedad falocéntrica se ha encargado de demonizar y esconder. Sus ilustraciones, que acompaña con algunas líneas, pueden interpretarse como un homenaje y, acaso también, defensa de la vulva, palabra que tendría que ser repetida muchas veces, tantas en las que no fue nombrada.

Collage 1: Anatomía de los prejuicios: ¿Cuáles me faltaron?

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Collage 2: Mi vulva y mi vagina siempre han sido fuente de placer y alegría y aunque este año, por primera vez en mi vida, he tenido problemillas de salud, espero que sigan siendo partes llenas de ternura, deseo y amor y que más mujeres puedan sentirse de esa forma.

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Collage 3: Busca dentro de ti: creatividad, sensualidad, intuición, conocimiento, fuerza y placer ya están ahí.

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*La autora es periodista y coautora de “Ayotzinapa: la travesía de las tortugas”. Twitter: @AndreaMireille


RELATOS VIRALES

Historias de una pandemia

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> SALOMÓN <
FOTO: COTTOMBRO – PEXELS.COM

Por Esther Baradón Capón*

Como he mencionado en otro relato en este mismo espacio, soy agente de viajes desde hace más de treinta años en la misma agencia, con el mismo dueño. En el medio de las agencias de viajes se consideran “contactos” a las vendedoras independientes, que es la labor que yo desempeño.

Desde que empezó la pandemia en diciembre pasado continué trabajando en casa. Bueno, es un decir porque si alguna industria se ha visto severamente afectada por esta crisis sanitaria ha sido el turismo. Así, durante los dos primeros meses no tuve absolutamente nada de trabajo ya que no había vuelos a casi ninguna ciudad de México y del mundo.

En los meses que estuvo cerrada la oficina una compañera perdió a su madre por Covid-19. A ella y a sus hermanos también les dio pero sin síntomas y uno de los mensajeros se contagió. A él no le pasó nada, pero perdió a su hermana.

También se contagiaron las hijas del dueño, su yerno y la mamá de sus hijas pero afortunadamente, al contar con recursos, pudieron librar el Covid-19 de manera exitosa.

Cuando se empezaron a restablecer los vuelos, comencé a vender un poco y ocasionalmente iba a la oficina a arreglar asuntos de diversa índole. Llegaba con cubrebocas y careta sin quitármelos ni un solo momento, pero en la oficina nadie usaba ningún tipo de protección y mis compañeros me miraban seguramente pensando que era una exagerada.

En varias ocasiones al llegar a la oficina preguntaba por Salomón, el dueño de la agencia y casi siempre me comentaban que se había ido a Miami o a San Miguel de Allende, a Valle de Bravo o a Acapulco y las veces que llegué a marcarle al celular siempre estaba comiendo con amigos. Tengo que confesar que sentí envidia en más de una ocasión.

Creo que las experiencias de familiares y compañeros infectados no hicieron mella en don Salomón, porque un día cuando llegué a la oficina, ¡oh, sorpresa!, él se encontraba en su privado rodeado de varios compañeros, todos sin protección. Esperé afuera hasta que salieron.

Al entrar le pregunté a Salomón llena de curiosidad por qué nadie usaba cubrebocas, ya no digamos alguna de las cuarenta caretas que la empresa había adquirido para los empleados pero que dormitaban en su oficina. No di crédito a su respuesta: “Porque aquí nadie tiene Covid-19”.

Casi un mes después yo tenía que revisar unos pendientes directamente con Salo. Quedamos en que yo iría a la oficina en algún momento. En varias ocasiones pospuse el encuentro por diversos motivos.

Unos días después, cuando finalmente encontré la ocasión para encontrarnos le marqué a su celular y cuando contestó lo escuché realmente mal. Me dijo que desde un día antes había empezado a sentirse fatal, con un dolor de cabeza terrible, dolor de garganta y tos seca y que la noche anterior había ido a hacerse la prueba de Covid-19 y estaba esperando que le llegara el resultado a las seis de la tarde por correo electrónico.

Le pedí que me informara en cuanto supiera y mientras tanto me dediqué a avisarle a su chofer que siempre anda con él, al contador que es diabético y tiene sobrepeso y a su asistente. Les dije que estuvieran pendientes del resultado.

Dieron las seis, las siete, las ocho y Salomón no me informaba de nada. Decidí marcarle al celular, pero la llamaba entraba una y otra vez al buzón.

Al día siguiente le volví a marcar y él seguía sin contestar. Le llamé a su sobrino y me dijo que a él tampoco le respondía. Así pasó todo el día y todos estábamos en la incertidumbre temiendo por él y pensando a cuántos podría haber contagiado.

Al segundo día logré hablar con él y me confirmó que sí, que había adquirido el nuevo coronavirus y que no me había hablado porque el día anterior había estado ocupadísimo con doctores y rentando un servicio de oxígeno.

Finalmente le avisó a todo el personal que había estado en contacto con él y les pidió que asistieran a la oficina el siguiente martes para hacerles las pruebas a todos, salvo a los que sabían que se habían contagiado.

Un día antes de las pruebas, don Salomón contrató una empresa de sanitización para desinfectar toda la oficina y nos envió fotos para que viéramos que ahora sí él estaba cumpliendo con los protocolos.

Dejé pasar unos días porque no quería atosigarlo hasta que le marqué para saber primero cómo seguía y luego preguntarle por los resultados de las pruebas al personal. Me dijo que todos habían salido negativos, salvo la recepcionista pero el análisis indicaba que ella ya lo había contraído con antelación sin que tuviera conocimiento. Me pregunto a cuántos no habrá contagiado…

Moraleja: mantén sana distancia, usa cubrebocas para cuidarte a ti y a los demás y, si puedes, Quédate en casa.

* Amante de las artes, la música, la fotografía y el teatro, y aficionada a la escritura.

TW: @BaradonEsther FB: Esther Baradon


POETAS EN CUARENTENA

FOTO: FRANK CONE – Pexels.com

INTERROGATORIO

Juan Eduardo Esquivel*


Confiesa la verdad y toda la verdad
cucaracha del carajo      
Ahora yo soy el juez y el cura
Vas a cantar y bailar
             
             
¿Cuál es el nombre de tu líder?


Salvador por la pila bautismal
Allende por ir más allá de las amarras
               
Payaso ¿cuál es su nombre político?
             
Compañero presidente
¿Qué tramaba hacer con Chile?
             
Recorrió el país en tren
para conocer hasta el último rincón
de la pobreza y la ignominia
Montó en una ola a fin de otear
el futuro de la historia
Llegó a la Moneda por mandato
de las ánforas
Promovió el pan y el techo
y la risa para todos
Animó el sueño de compartir los sueños
Nacionalizó el cobre
la banca

y socializó las esperanzas estratégicas
Aceleró la reforma agraria
para que el campesino y la tierra   allí
se reencontrasen
Aseguró la leche gratis a todos los mocosos
Dialogó con el hombre de trabajo
en su trabajo
con la mujer sostenedora de la vida
en su rutina
y con el joven empeñado en batir las alas


Al día siguiente
día que nunca llegó ese día
porque el caballar irrumpió a empellones
y patadas  
culatazos y balas
anunciaría el plebiscito
y daría contenido a la paráfrasis
del Gran Libro de Justicia    
Dejad a Chile lo que es de Chile
y a la Nación Mapuche
sus territorios ocupados
               
Responde si no quieres ver al diablo
¿Quién empujaba la carreta?
           
La Unidad Popular   señor
como en Fuenteovejuna
“todo el pueblo a la una”
                                   
¿Qué consigna pasó el martes 11
de septiembre?
             
improvisó una oda horaciana al pueblo
con la templanza del metal forjado
en el yunque del asedio


Repítela ahora en la parrilla
si te quedan ganas


“Trabajadores de mi Patria  
tengo fe en Chile y su destino
Superarán otros hombres
este momento gris y amargo…
habrá una lección moral
que castigará la felonía
la cobardía y la traición”     

* Profesor de filosofía e investigador chileno, vive en México desde finales de 1973 tras el golpe militar de Augusto Pinochet. Entre sus poemarios figuran Las manos encima (1966), El piano de letras (1996), Seis poemas metafísicos y una fábula (1998) y Bitácora.com (2015). Figura en varias antologías y recopilaciones, en Chile, en México y en Alemania. El presente poema es inédito para Diarios de Covid-19.


Para leer en pandemia

Vargas Llosa y el magistral retrato Medio siglo con Borges

Por Guillermo Rotshchuh*

En las páginas del ensayo, el escritor peruano y Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, nos ofrece un retrato exultante de uno de los escritores más leídos y traducidos del universo.

A mi hermano Vladimir, quien tuvo
en Borges una de sus naves nodrizas.

Deseo irrefrenable del peruano Mario Vargas Llosa, someter a escalpelo decenas de autores de su predilección, oficiando como intermediario, al destacar las virtudes de sus obras. En diversas ocasiones sus ensayos terminaron convirtiéndose en libros. Despunta con nuestro bardo mayor, Bases para la interpretación de Rubén Darío, (1958); luego con lo que considero el análisis más completo de Cien años de soledad, García Márquez: historia de un deicidio (1971). Cuatro años después homenajea a su maestro: La orgía perpetúa: Flaubert y madame Bovary. En 1996 se decantará por La utopía arcaica. José María Arguedas y las ficciones del indigenismo. Después sobrevendrán La tentación de lo imposible, (2004), merecido tributo a Víctor Hugo, luego Viaje a la ficción, (2008), justa reivindicación de la narrativa de Juan Carlos Onetti. Dejo a un lado La verdad de las mentiras, admirables ensayos donde ratifica con creces lo bien que había asimilado y aprovechado sus lecturas. Plantea los poderes sediciosos de la literatura.

Al juntar los ensayos y entrevistas dispersas realizadas a Jorge Luis Borges, Vargas LLosa recorre un camino similar, nos acerca al poeta, cuentista y ensayista que fue el argentino. Valora y reivindica su obra. Medio siglo con Borges (Alfaguara, 2020), ensayo y confesión, admiración y cuestionamiento, alegría contagiosa, mirada aguda y abarcante, termómetro para conocer cómo supo a su paladar, su producción hermética y concisa, su canto y equivocaciones políticas. La obra de Borges conmueve sus fibras más íntimas, dejando testimonio de su grandeza. El escritor de cuentos fantásticos y el novelista realista frente a frente. No todos los autores producen perplejidad y animan a escribir sobre sus libros, especialmente cuando se trata de un ensayista del temple de Vargas Llosa. ¿El desarraigo lo indujo a su escritura? Borges transpira literatura. No es un ser vivencial, sino libresco, su antítesis. En estos ensayos Vargas Llosa revela que hasta ese momento desconocía algunas obras sometidas a examen.

Siente espasmos al caminar por las avenidas transitadas por Borges. Al toparse con su creación, Vargas Llosa continuaba siendo fiel a los principios de Sartre, su indiscutible maestro durante sus años juveniles. Declara como primer borgiano en Lima a Luis Loayza, compañero generacional, devoto consecuente del representante en estado puro de todo lo que Vargas Llosa adversaba. Borges era un escritor desdeñoso de cierta política, ironizaba y rechazaba todo lo que oliera a izquierda. Frente a Loayza enfatizaba que la única literatura que valía la pena era aquella que estaba comprometida con los cambios y transformaciones de los pueblos. Mientras rechazaba a Borges ante su amigo, en la soledad de su cuarto lo leía con fruición. Se sentía deslumbrado. La complicidad con Loayza era plena. Desde el inicio hubo plena identificación con Borges. La pasión despertada jamás se diluyó. Una constante convertida en rito. Acampó en su capilla, fiel entre los fieles.

Borges carecía de vanidades. Si damos por descontado que María Kodama fue la única mujer que le deparó alegrías, tenemos que concluir inevitablemente que Borges gozó más leyendo, pensando y escribiendo. Todo lo demás, como afirma Vargas Llosa, fue secundario en su vida

Vargas Llosa comenzó a dibujar su acercamiento con Borges a inicios de los sesenta, el argentino era para entonces en Francia toda una celebridad. Su primer encuentro fue una entrevista concedida por el portento en 1963, el peruano trabajaba para la radio y televisión francesa. A partir de ese instante siguió los pasos de Borges. Un impulso irresistible lo condujo a pegarse a su lado hasta adquirir plena conciencia de su obra. Se nota placer al dimensionar su excelencia. No hace concesiones inútiles. Mañana otros podrían reprobar su silencio. El esteticista Borges dio de trompicones en el ámbito político. Vargas Llosa termina desconsolado. Una vida de estricta coherencia en sus reproches a las dictaduras, se fractura bruscamente. Deplora su proximidad con los militares argentinos, reprueba su conducta. Cuando Borges decide romper con los milicos, fue un gesto tardío, irrisorio e imperdonable. Algunos críticos y escritores le han dispensado este desliz. Otros lo justifican.

Un novelista consagrado como Vargas Llosa, no dejaría pasar la oportunidad de interrogar a Borges acerca de su desdén por las novelas. Nunca escribió una. Vargas Llosa cree que el Minotauro había sido un gran lector de este género literario. Borges lo rectifica: “Yo he leído muy pocas novelas”. El peruano no se da por vencido. El argentino mantiene su postura. Aunque únicamente sea para complacer a su entrevistador, no cede. Imposible que Borges admitiera que hubiese sido seducido por las novelas. Al único novelista cuya singularidad admite es Henry James; remata su apreciación con una verónica: “… el caso de Henry James, que era un gran cuentista y novelista, digamos de otro calibre”. No sé a qué se debió que Vargas Llosa insistiera, él sabía que el cuento, por su brevedad y condensación, era el género que más convenía a sus preocupaciones literarias. Valora poco a los novelistas. El estilo de Borges es agudo, perspicaz y de una concisión matemática. Austero y parco.

La lectura de dos libros desconocidos de Borges resultaron para Vargas Llosa toda una revelación: Textos cautivos. Ensayos y reseñas en ‘El Hogar’ (1936-1939) y Atlas, escrito a cuatro manos con María Kodama. En Textos cautivos constata la seriedad con que Borges asumía su tarea de escritor. Ni tratándose de reseñas para una revista de mujeres, en una sección secundaria, descuida el oficio. Lo asume con maestría, con la solvencia de siempre. La selección se debe a Emir Rodríguez Monegal y Enrique Saccerio-Garí. Muestran un Borges sorprendente y lúcido. El Minotauro ya había cristalizado su estilo literario. En estos ensayos asoma la vastedad de su cultura, todo pasado por su criba. Opina sobre lo humano y lo divino. Con sabiduría habla de poesía, novela, filosofía, historia, religión, manosea a los escritores clásicos y modernos. Diserta sobre libros escritos en diversos idiomas con absoluta frescura y muchas veces con notable originalidad. Borges ya es el otro, él mismo.

El peruano sale en defensa de María Kodama, disiente de las posiciones asumidas por muchos argentinos y numerosos seguidores de Borges. La libera de sus impertinencias. El erotómano consagrado por sus creaciones picantes —sexo y violencia sazonan sus relatos— también se adentra en su práctica. Tiene suficiente autoridad para decir que Kodama hizo conocer a Borges por vez primera el amor real y verdadero. El único que vale la pena. Su vida amorosa había sido cruelmente truncada. Su padre, Jorge Borges Haslam, lo mandó con las putas y traumatizó. Su madre, Leonor Acevedo, una castradora insufrible, aterradora. Atlas condensa una alegría que Borges jamás había sentido junto a una mujer. Encontró el amor de carne y hueso siendo octogenario. Kodama fue una víctima al ser juzgada de manera aviesa —la llamaron interesada. Se entregó plena a un hombre que supo valorar su compañía y la dulce felicidad que le deparó. La mujer con la que siempre soñó a su lado.

Se volvía imperioso que Vargas Llosa hiciera una disección de los textos mayores de Borges. El análisis de los temas a los que consagró su escritura viene antecedido por un largo poema. En él sintetiza elementos de los que Borges se valía para condimentar su escritura. Nunca había leído un poema del novelista peruano. “/… Su cuarto de juguetes/ fue siempre un/ bric-à-brac:/ tigres, espejos, alfanjes/ laberintos/ compadritos, cuchilleros,/ gauchos, sueños, dobles,/ caballeros y/ asexuados fantasmas”. Enumeración prolija. Nada queda fuera de su mirada. “Demasiado inteligente/ para escribir novelas/ se multiplicó en cuentos/ insólitos/ perfectos, cerebrales…”, exclama alborozado. El estímulo e impacto producidos por un autor que renovó el lenguaje, igual que Darío —en un gesto inesperado rebaja esta condición a nuestro paisano inevitable— lo inducen a ubicarlo en las alturas. Con cierta regularidad venía escribiendo ensayos valorativos de sus textos y dictando conferencias donde resume la genialidad del Minotauro.

Tienen que adentrarse en las páginas de Medio siglo con Borges, un retrato exultante de uno de los escritores más leídos y traducidos del universo. Tal vez compartan la pena que tuvo Vargas Llosa, al sentir una sola vez a Borges próximo, humano. El compadrito terminó convirtiéndose en personaje. El peruano tiene sobradas razones para afirmarlo. Auscultó su obra y caló sus huesos. Conversó con Borges en diversos momentos, concluyendo de forma dolorosa que, en vez de dialogar, monologaba, monologaba, monologaba. Borges solo se escuchaba a sí mismo. Su fraseo, ¿fue una forma de tomar distancia ante tanta zalamería? Demasiado consciente para dejarse arrastrar por elogios y reconocimientos. Borges carecía de vanidades. Si damos por descontado que María Kodama fue la única mujer que le deparó alegrías, tenemos que concluir inevitablemente que Borges gozó más leyendo, pensando y escribiendo. Todo lo demás, como afirma Vargas Llosa, fue secundario en su vida.

* Comunicólogo, escritor y académico nicaragüense, doctor en Derecho. Este artículo fue publicado el 17-10 en el periódico Confidencial y reproducido aquí con la autorización del autor. (https://confidencial.com.ni/trump-no-quiere-bajarse-del-caballo/)

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