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Diarios de Covid-19

Porque vivir es urgente

Historias de una pandemia

Crónicas, relatos, poemas e información
sobre el virus que está cambiando al mundo



FOTO: FB @CANTINEDESPYRENEES

El romance del confinamiento es un privilegio de clase

Por: Artemisa Flores Espinola*

Unos meses antes de la pandemia, había un ambiente de protesta social importante en Francia. El sector salud reclamaba recursos para los hospitales, los chalecos amarillos (gilets jaunes) seguían reuniéndose todos los sábados, había huelgas en las prepas y en las universidades y sobre todo, hay que mencionar la huelga de dos meses en el transporte público. No había autobuses, ni trenes, ni Metro. El tráfico era tal que los coches no podían avanzar, no se podía tomar un taxi. Solo quedaba la opción de caminar o andar en bicicleta. Era normal caminar dos o tres horas por día. Y a pesar de este contexto complicado, las encuestas mostraban que la gente simpatizaba con los huelguistas y con los chalecos amarillos.

Durante el primer confinamiento de marzo, la economía se paró, las escuelas, secundarias, prepas y universidades cerraron junto con los bares, restaurantes y comercios no indispensables. Dejamos las calles para encerrarnos en nuestros apartamentos y vimos pasar la primavera por la ventana. Los más privilegiados se fueron a sus casas de campo en otras regiones de Francia, llevando el virus con ellos a muchos rincones del país. Las únicas salidas autorizadas eran para trabajar, comprar comida, hacer ejercicio o ayudar a un familiar enfermo. Los justificativos de salida se volvieron la norma. La angustia grande, el virus avanzaba rápido y a un momento de abril no había más camas libres en los hospitales. De Italia y España nos llegaban las noticias de que la situación estaba fuera de control, escuchábamos rumores sobre que los médicos debían elegir entre quien vivía y quién moría, pero los rumores resultaron ciertos.

Nunca antes internet fue el principal recurso para la vida social, los aperitivos por zoom o jitsi eran la norma. Pero después de dos meses de encierro, las llamadas disminuían, pero las ganas de ver a la familia y lxs amigxs se hacen cada vez grandes. No tocar, abrazar y no besar a nadie tiene consecuencias, mi solución fue una terapia y no fui la única. La angustia ante la crisis sanitaria ganaba la partida, el miedo a no enfermarse porque no había lugar en los hospitales era latente, pero la rabia también estaba presente. Nunca supimos cómo fue posible que durante los primeros tres meses de la pandemia no hubo un solo tapabocas en las farmacias, los médicos se contagiaban sin las medidas de seguridad adecuadas. La rabia contra el gobierno era grande antes, pero se sentía con fuerza durante el confinamiento. Todos los días a las 8 en punto de la noche la gente salía a aplaudir desde los balcones de los apartamentos, para agradecer los esfuerzos del sector salud que trabaja sin descanso para atender a los pacientes de Covid-19. Las pancartas de los vecinos decían “no olvidamos”. Para recordar que no olvidábamos que si el hospital se encontraba en crisis era por una decisión política. Las cifras indicaban que los lugares con más casos y muertes por Covid se ubicaban en el departamento de la Seine-Saint-Denis, uno de los más pobres y con más gente proveniente de otros países, en su mayoría africanos. La pobreza mata y aquí nos dimos cuenta de eso rápidamente. En estos barrios vive la gente que trabaja para que podamos quedarnos en casa. Profesiones poco visibles y muy mal pagadas fueron las que permitieron a la sociedad seguir funcionando. Muchos empleos femeninos, como el de cajeras, enfermeras, profesoras y la gente que cuida de los viejos en los asilos se volvieron primordiales. Esta gente no tuvo opción, tenía que ir a trabajar todos los días y en condiciones desastrosas, sin gel, sin protección, tenían que tomar el tren, el Metro, lo que ocasionó muchas muertes.

La gente escribía del confinamiento como un período maravilloso, momento de leer, de escribir, hacer ejercicio, ver Netflix y eso fue así para una minoría. Nos dimos cuenta a través del blog y otros medios que el romance del encierro era un privilegio de clase. Para la gran mayoría de la población eso no fue así, ya que tenían un trabajo precario y de riesgo. La violencia doméstica se incrementó y muchas jóvenes no pudieron tener acceso a abortar.

Los textos sobre lo que sería el día después del confinamiento no se hicieron esperar, el mundo cambiaba de aspecto, los animales regresaban a las ciudades, el aire nunca había sido tan limpio en París. Había esperanza. Después de la tormenta seríamos mejores. Todo cambiaría, pero después de tanto tiempo sin salir, la gente solo quería vivir como antes. En mayo, pudimos por fin salir y tomar vacaciones. Se permitieron los desplazamientos nacionales durante el verano, hay que vivir aquí para entender el significado de las vacaciones de verano. Ningún gobierno habría sido capaz de anularlas.

El 28 de octubre pasado, Emmanuel Macron anunció un nuevo confinamiento y nadie se sorprendió de la decisión, pero este reconfinamiento es diferente. Las reglas parecen absurdas, todo indica que la situación es grave, pero las escuelas, secundarias y las prepas siguen abiertas. Hay más gente en las calles que en marzo. Económicamente, la gente debe poder trabajar en casa y para eso lxs hijxs deben estar en la escuela. Trabajar sin más entrenamiento que la TV o internet tiene consecuencias importantes.  Es claro que no serán 15 días de confinamiento y los medios de comunicación nos preparan para que aceptemos que no habrá fiestas de navidad. El clima comienza a influir en nuestros estados de ánimo, los días son cortos, el cielo es gris, llueve con frecuencia y hace frío. Escuchamos decir que esta segunda ola del coronavirus puede ser peor que la primera. ¿Más de 1.500 muertes al día? Y para colmo, la semana pasada se cometieron dos atentados terroristas, el primero, un profesor de secundaria decapitado por haber mostrado unas caricaturas (las caricaturas dadas a conocer por la revista Charlie Hebdo y que les costaría la vida a varios de ellos) y el segundo de tres personas asesinadas en una iglesia. La violencia de estos actos ha provocado una situación social y política complicada. Si el futuro es incierto, lo único seguro es que el fascismo está ganando terreno en Francia.

El tiempo pasa rápido, estamos tan desbordados con el trabajo, yo preparando los cursos a distancia, resistiendo a las nuevas reformas universitarias que se votan en el congreso, reformas que no hacen sino destruir la universidad pública y acabar con los empleos estables, que son cada vez más raros en nuestro medio universitario. Hoy, hay más gente dispuesta a infringir las reglas, pero los policías están por todas partes poniendo multas, 135 euros la primera y la segunda miles de euros por reincidir. Los justificativos del trabajo se vuelven raros. Antes era sencillo, nuestrxs jefes firmaban los certificados diciendo que teníamos permiso para ir al trabajo durante un mes. Ahora deben firmarlos diariamente. Todo el mundo está desbordado en su trabajo, pero al menos tienen trabajo, cuando miles lo han perdido o van a perderlo.

Las espectativas futuras no son buenas, quisiéramos volver al día de antes, pero seguimos resistiendo y luchando porque el día después sea mejor que antes de esta crisis sanitaria.

* Artemisa Flores Espínola.
Profesora-investigadora, Universidad Paris Est Créteil.



Mirador viral

Un Estados Unidos multirracial derrota al racismo

Por Irene Selser*

FOTO: FACEBOOK DE KAMALA HARRIS

Por Irene Selser*

Sin perder tiempo y cuando incluso el expresidente republicano George W. Bush se sumó a las felicitaciones internas e internacionales por su victoria en unas elecciones que pese a la polarización extrema calificó de “fundamentalmente justas”, el virtual presidente electo y ex vicepresidente demócrata Joe Biden, anunció el dmingo las prioridades de su agenda, mientras un iracundo Donald Trump desquitaba su frustración pegándole a las pelotas de golf con fuerza y empeño. Tras distanciarse de Trump –del cual, de hecho, ya lo estaba–, Bush remarcó: “El resultado es claro”.

Al presentar las prioridades de su equipo de transición que comenzó a trabajar desde este lunes mientras prosigue el conteo definitivo de votos, Biden enumeró cuatro puntos esenciales: el primero de ellos la salud, seguido por economía, racismo y clima. Más ampliamente, el gobierno de Biden y su virtual vicepresidenta electa, la senadora y ex fiscal de California, Kamala Harris, se propone encarar la pandemia del coronavirus para “proteger y preservar la salud de la nación, renovar las oportunidades económicas, avanzar en la equidad racial y luchar contra la crisis del clima”. La duda, sin embargo, es si los diferentes equipos del presidente electo tendrán acceso a las principales agencias federales cuando Donald Trump no ha reconocido su derrota y sigue apuntando, aún sin pruebas, a un fraude electoral.

Sobre el punto cuatro, la crisis del clima, el triunfo de Biden-Harris no puede verse sino como un alivio –quisiéramos escribirlo con todas las letras, ALIVIO– cuando el mundo está muy lejos de cumplir los objetivos del Acuerdo de París de diciembre de 2015. Casi 200 países en el marco de la ONU alcanzaron entonces un acuerdo histórico para combatir el desastre climático y acelerar e intensificar las acciones e inversiones necesarias para un futuro sostenible (es decir, que la vida humana siga siendo viable) con bajas emisiones de carbono. Tal acuerdo trazó un nuevo rumbo en el esfuerzo climático mundial, incluyendo un mayor apoyo de los países industrializados a los países en desarrollo para hacerlo. El Acuerdo de París, el principal legado ambiental del presidente Barack Obama ya que fue uno de sus principales impulsores, entró en vigor hace cuatro años, el 4 de noviembre de 2016, cuatro días antes de que Donald Trump se alzara con la victoria ante la demócrata Hillary Clinton. El 1 de junio de 2017, cuando apenas llevaba seis meses en la Casa Blanca, Trump rompió con el acuerdo, lo que se formalizó hace apenas unos días.

Desde antes de los comicios, Biden había adelantado que de ganar las elecciones la “primera medida” que adoptaría sería el retorno al Acuerdo de París, cuando las reducciones de emisiones de carbón –las más contaminantes– se están acercando a los niveles previos a la pandemia, luego de una reducción en los primeros meses de este año de hasta un 17 por ciento. Según la ONU, y pese al confinamiento global que incluyó desde marzo la suspensión de millares de vuelos diarios en todo el mundo, las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera permanecen en niveles récord, mientras la temperatura sigue aumentando y el agua y los ecosistemas están cada vez más amenazados. La industria aérea es la responsable del 2% de las emisiones globales de dióxido de carbono (CO2), detonantes del recalentamiento de mares y océanos.

FOTO: FACEBOOK DE KAMALA HARRIS.

Si, como se ha dicho, el martes 3 de noviembre el electorado republicano votó a favor de Trump, mientras que los seguidores de Biden lo hicieron en contra del primero en un evidente voto castigo ante el fracaso del gobierno del magnate republicano –cuya catastrófica gestión de la pandemia por Covid-19 lo coloca sin duda como el peor presidente de la historia de EU–, lo cierto es que la ganadora de la contienda, por encima de los contendientes mismos, es la democracia, en vilo durante los últimos cuatro años al igual que el planeta. La misma democracia que avala el derecho del presidente saliente a solicitar recuentos y presentar impugnaciones legales que ya estarían en curso.

Por varios factores esta elección ha sido histórica:

  1. Hacía 120 años que no se registraba un récord de participación electoral directa e indirecta desde que el 6 de noviembre de 1900, con 73.2% de asistencia a las urnas –y cuando aún las mujeres no votaban, lo harían en 1920– el presidente republicano William McKinley logró reelegirse con 51.64% de votos ante su rival demócrata William Bryan. Esta vez y pese a la pandemia, la concurrencia a las urnas habría superado el 66.3%. A causa del Covid-19, 101 millones de estadounidenses entregaron su voto de forma adelantada, ya sea por la vía postal o con una votación anticipada y luego de que la campaña demócrata llamara a sus electores a asegurar su participación. (De ahí la insistencia del candidato presidente Donald Trump a que se “dejen de contar” los votos anticipados o postales, a sabiendas de que la mayor parte le serían adversos.)
  • Joe Biden será el presidente con mayor edad en acceder a la Casa Blanca (cumplirá 78 años el 20 de noviembre) pero, más importante aún, lo hace con el mayor voto popular de la historia sumando al menos 74.9 millones de sufragios. Junto a la abogada y política Kamala Harris, de 56 años, Biden logró sobrepasar el récord anterior de 68.4 millones de votos alcanzados por Barack Obama cuando compitió junto con Biden como compañero de fórmula en los comicios de 2008. Trump ganó la presidencia con 70 años y el también republicano Ronald Reagan con 69.
  • Es la primera vez desde 1776 que una mujer gana la vicepresidencia de EU, siendo además hija de inmigrantes de origen negro y asiático. De madre india y padre originario de Jamaica, Harris será también la presidenta del Senado. Nacida en California y casada con un abogado de origen judío, es la representación clara de la multiculturalidad. Nacida en Oakland, California, Harris fue primero fiscal del distrito de San Francisco (2003) y luego fiscal general de California (2010), siendo reelegida para el cargo en 2014. Desde 2017 es senadora junior de EU por California. En 2017 derrotó a Loretta Sánchez en las elecciones al Senado, siendo la segunda mujer afroamericana y la primera surasiática estadunidense en ingresar al Poder Legislativo. Como senadora, ha abogado por la reforma del sistema de salud, la legalización federal del cannabis, el acceso hacia la ciudadanía para los inmigrantes indocumentados, la Ley Dream, la prohibición de armas de asalto y una reforma fiscal progresiva.
  • Es la primera vez en 28 años que un presidente (Donald Trump) pierde una reelección cuando todavía en febrero, antes de que estallara en China la pandemia por SARS-CoV-2, aún lucía invencible. Pero su frío e insensible manejo de la crisis, al minimizar el impacto de una enfermedad que ha cambiado de manera radical el escenario económico y político de Estados Unidos y el mundo, selló muy posiblemente su destino. Al día de ayer, y cuando el planeta superaba los 50 millones de contagios, en Estados Unidos estos no bajaban de 100.000 al día, siendo el país más golpeado con 9.960.918 de casos confirmados de Covid-19 y 237.564 fallecidos (Universidad Johns Hopkins). El viernes 6, tres días después de la elección, el país había registrado más de 127.000 nuevos casos positivos en 24 horas rompiendo el récord de contagiados por tercer día consecutivo.
  • Por primera vez los latinos se convirtieron en la principal minoría con participación en las urnas al sumar 32 millones de ciudadanos con derecho al voto –en su mayoría de origen mexicano–, equivalente al 13.3% del padrón electoral y sobrepasando a los afroamericanos (12.5%). Según datos preliminares (Latino Decisions) el 70% de los latinos dio su voto a Biden como muestran los estados de California, Arizona, Pennsylvania y Colorado.
  • Biden logró recuperar el apoyo ciudadano en estados claves tras desplegar el Partido Demócrata una acertada campaña casa por casa y apostar a una coalición de fuerzas en la cual la comunidad afroestadounidense pasó a ser, según expertos, el grupo más destacado; alentada además por la valiente elección de Kamala Harris como compañera de fórmula.

No es casual que el voto hispano y afroamericano se haya volcado a favor de Biden-Harris, siendo ambas comunidades las más afectadas por el Covid-19. Se informa que Biden fue aceptado también entre los blancos de la clase trabajadora, lo mismo que entre los jóvenes urbanos y las mujeres blancas, en especial aquellas con estudios universitarios, que cuatro años atrás habían sido reticentes en su apoyo a la candidata demócrata de Hillary Clinton.

“Basta de odio”, “es el triunfo de la verdad”, “es un alivio”, “no al racismo”, “contra la manipulación”, “por la unidad”, son algunas de las frases más escuchadas durante la jornada electoral, cuando millares de personas de todas las razas, edades y colores se volcaron a las calles para defender la victoria demócrata, según se pudo apreciar en las coberturas de las cadenas de televisión nacional e internacionales.

Un voto castigo contra Trump, pero también un voto a favor de “sanar” las heridas abiertas por cuatro años de racismo y xenofobia –además del daño inconmensurable causado al planeta tras la reactivación de la industria del carbón–, como parte de la explotación política de las divisiones internas utilizadas como arma por el multimillonario Donald Trump a favor de sus intereses privados.

“Busqué la presidencia para restaurar el alma de América, para reconstruir la columna vertebral de esta nación –la clase media–, y para hacer que Estados Unidos sea respetado en todo el mundo de nuevo”, dijo Biden en su discurso de victoria la noche del sábado desde un escenario en Wilmington, la ciudad de Delaware donde reside.

“Es hora de bajar la temperatura, de vernos otra vez, de dejar de tratar a nuestros oponentes como enemigos. No lo son. Es hora de sanar, (…) Hagamos que esta sombría era de demonización en Estados Unidos empiece a terminar aquí y ahora. Soy un demócrata orgulloso, pero gobernaré como presidente estadounidense para todos”, aseguró Biden, conocido por su estilo conciliador, de origen humilde y hogar católico, y con una historia personal que incluye la muerte en un accidente de su primera esposa y de su pequeña hija, además de la muerte en 2015 por cáncer cerebral de su hijo Beau, de 46 años, exfiscal general del estado de Delaware.

En cuanto a Kamala Harris, cuya sensibilidad social y calificación profesional nos remite a las dos veces ex primera dama Michelle Obama, su discurso previo al de Biden estuvo centrado en la larga lucha de las mujeres de EU contra el racismo, el machismo, la discriminación y por acceder al voto. Vestida toda de blanco a diferencia de Melania e Ivanka Trump que gustan de usar el negro, Harris rindió tributo a su madre, ya fallecida, y defendió sus orígenes y su tono de piel.

“La democracia no es un estado, sino un acto. La democracia es tan fuerte como nuestra capacidad de luchar por ella”, dijo Harris y destacó que “proteger la democracia necesita sacrificio, pero hay alegría en eso porque nosotros tenemos el poder de construir nuestro futuro. Con su voto han elegido la unidad, la decencia y la verdad”.

Consideró que la elección marca “un nuevo día para Estados Unidos” y dedicó el triunfo a las mujeres: “Recuerdo a mi madre y a las generaciones de mujeres negras, asiáticas, latinas, indígenas y las mujeres que pelearon a lo largo de la historia de nuestro país y pavimentaron el camino para llegar a esta noche. Seré la primera mujer en mi cargo, pero no la última”, afirmó evocando una frase que su madre –quien llegó a Estados Unidos desde India a los 19 años –siempre le repetía.

*Periodista y editora, miembro de la Asociación Mexicana de Traductores Literarios (Ametli), coordinadora editorial de Diarios de Covid-19.

FB: Irene Selser Email: diariosdecovid@gmail.com


EU: Pandemia y libertad de expresión

ABC, CBS y NBC: abuso contraproducente

Aplaudida por unos, cuestionada por otros, la decisión de tres cadenas noticiosas de Estados Unidos durante los pasados comicios de censurar a Donald Trump, lleva a preguntarse si estas tenían derecho de hacerlo por el solo hecho de disentir de sus posiciones. Con su ejercicio inaudito de intolerancia, demuestran lo cerca que están de los poses del republicano.

Por Guillermo Rotshchuh* 

La decisión de las cadenas noticiosas ABC, CBS y NBC ratifica como válidas las críticas sobre el poder de vida o muerte que disponen los dueños de los medios o sus editores, sobre lo que las personas dicen o quieren decir. En un alarde de poder decidieron al unísono —más allá si se pusieron de acuerdo— de interrumpir el discurso del presidente Donald Trump, bajo el argumento común que mentía. ¿Acaso este no es el cuestionamiento más persistente acerca de su creciente poderío ahora disminuido por la existencia de las redes sociales? Se transformaron en jueces implacables. Con usual arrogancia determinaron que lo que decía el mandatario no merecía ser escuchado por mentiroso. Un argumento que debieron dejar para después.

Los medios no pueden abrogarse el derecho de interrumpir a un presidente por el hecho de disentir de sus posiciones. La rectificación debió haber venido a posteriori. Los planteamientos de Trump constituían el mejor testimonio para  poner en evidencia su inclinación por desconocer todo aquello que no calza con sus ambiciones políticas. Uno de los señalamientos de los medios contra el presidente estadounidense ha sido mostrar su incapacidad e insensibilidad por aceptar el disentimiento. Trump no transige con quienes no están de acuerdo con sus posiciones. Nos guste o no, disentir forma parte del cuerpo discursivo democrático. Un principio que todos conocemos. La contracara del consentimiento. Disenso y consenso son un haz.

Un avance significativo en materia de libertad de expresión fue la incorporación del mandato constitucional prohibiendo la censura previa. Desde hace muchísimos años constituye una garantía frente a quienes detentan el poder público. Una regla de oro que en tiempos actuales debe mantenerse incólume. La prescripción es bien clara. Establece que personas y medios pueden decir todo cuanto quieran sin que nadie interfiera en lo dicho. El castigo, cualquiera que sea su naturaleza, vendrá después. Nunca a priori. Durante mucho tiempo el poder político podía intervenir a capricho. Todo lo que publicaban los medios pasaba por sus ojos inquisitoriales. El avance en materia de libertades ciudadanas consistió en inhibirlos de actuar de antemano. Los poderes establecidos no podrían en adelante fisgonear lo que medios y periodistas harían del conocimiento público. Era una especie de censura previa. Con la decisión de impedir su intromisión, los políticos quedaban inhibidos de meter sus narices en todo aquello que medios y periodistas consideraban necesario hacer del conocimiento ciudadano. Los políticos se otorgaban la prerrogativa para decidir, según su conveniencia, qué era verdad o qué era mentira para ellos. Algo parecido enfrentan en la actualidad la ciudadanía nicaragüense, empleados públicos, medios y periodistas. La Ley Especial de Ciberdelitos establece de manera taxativa cárcel y multas para aquellas publicaciones que contengan informaciones que no gusten a su paladar.

El problema de fondo radica en que el periodismo estadounidense es el espejo en donde se mira la inmensa mayoría de periodistas del mundo. Una mala enseñanza. Con el reciente huracán Eta, algunos militantes sandinistas preguntaron a medios y periodistas cuál era su contribución para los damnificados del huracán. La respuesta inmediata que recibieron fue que cumplían con su deber: informar sobre lo acontecido. Ni más ni menos. Esto es lo que corresponde a medios y periodistas. De incurrir en falsedades habrá quienes demanden que rectifiquen o los exhiban ante la opinión pública. No pueden pedirse peras al olmo, como hicieron algunos despistados.

FOTO: FACEBOOK DONALD TRUMP

La decisión de las cadenas estadounidenses habla muy mal de su comportamiento. Estaban ante los ojos del mundo. Eran los canales a través de los cuales se informaban y tomaban el pulso al cotejo electoral. En un ejercicio inaudito de intolerancia, demostraron lo cerca que estaban de los poses del presidente Trump. Sin haber cumplido las promesas de democratización de la palabra, más bien incurrieron en su contrario: cortar voces con las que no están de acuerdo. La queja recurrente contra los medios ha sido su total impermeabilidad de abrir a la crítica sus políticas editoriales e informativas. Algo a lo que no deberían negarse. Los medios ejercen a diario la crítica, razón de más para contemporizar con quienes muestran desacuerdos.

El principal reconocimiento ciudadano a favor de las redes sociales es no verse las caras con medios y periodistas. No estar sujetos a lo que decidan los editores. El gatekeeper (el portero) tal vez sea la figura más representativa del poder de decisión que tienen los medios. Con las redes sucede un fenómeno a la inversa. Las personas pueden decir cuánto se les antoje. A eso se deben los abusos en que incurren a diario. Una vez rotas las quillas, dicen todo lo que se les viene en gana. Sienten haber vencido las aprensiones provenientes de los medios. Viven un nuevo capítulo en materia de libertad de expresión. Una fiesta que están terminando por pervertir. Las peticiones en su contra son por millares. Son los principales propagadores de bulos y/o fake news.

FOTO: FACEBOOK DONALD TRUMP

Da la impresión que en su desesperación y ante el poder perdido, ABC, CBS y NBC optaron por ejercer el oficio de censores, algo de lo que se acusa permanentemente a los medios. Su arbitrariedad tiene un precio bien alto, adeudo que tendrán que pagar el resto de medios de comunicación. Las demandas de lectores y televidentes vienen de todas partes. Especialmente porque los medios de manera cotidiana muestran sus aciertos y desaciertos. Es tan grande la falla cometida, que muy pocos están dispuestos a perdonársela. Nadie en su sano juicio puede contemporizar con un desaguisado del tamaño del Everest. En momentos de escrutinio político —un conteo de votos que da lástima— cómo no iban a suponer que ellos mismos estaban siendo analizados.

*Comunicólogo nicaragüense, doctor en Derecho y autor de decenas de libros sobre comunicación, ex Decano de la Facultad de Ciencias de la Comunicación en la Universidad Centroamericana (UCA). El presente texto fue publicado en el periódico Confidencial (https://confidencial.com.ni/abc-cbs-y-nbc-abuso-contraproducente (08-11-20) y reproducido con autorización del autor. https://www.facebook.com/Guillermo-Rothschuh

No solo Donald Trump perdió las elecciones, también los medios perdieron parte del prestigio acumulado. Quienes más deben estar gozando de esta metedura de patas son los políticos. Lo que hicieron la ABC, CBS y NBC será incorporado como ejemplo a no seguir en los textos de periodismo. Una herencia onerosa en tiempos cuando más se requiere prudencia y cautela de parte de propietarios y timoneles de los medios de comunicación. ¿Un acto tardío de venganza? Los exabruptos de Trump contra medios y periodistas pasarán a la historia como también pasaron a la posteridad los reclamos infamantes hacia los medios de parte de Spiro Agnew, vicepresidente de Estados Unidos durante el mandato de Richard Nixon, un enemigo jurado de la prensa.

 

 

Diarios en Imágenes

Fiesta de Muertos en Tlalmanalco

Hugo Cruz / Reportero Gráfico / Ciudad de México
IG: @fotohugocruz FB: Hugo Cruz INBA

“La muerte chiquita” con su Catrina es la protagonista de la ofrenda en el pueblo mexiquense de Tlalmanalco, una tradición de doce años que encabeza la familia Carcaño Sandoval. 

La cita para la ofrenda este 2 de noviembre fue la calle de Naranjo, mejor conocida como Carcaño Garden Club, en la que participaron decenas de músicos, poetas, bailarinas y pintores quienes dedican todo su arte a los muertos. En este año, debido a la pandemia, la ceremonia fue de manera virtual, para minimizarlos riesgos de contagio.  

La Catrina fue representada por Karina Atexcatenco mientras que el artista Rubén Carcaño “El Catrín” fue el responsable del diseño, adornos, maquillaje, vestuarios de las catrinas y la instalación de la ofrenda. 

La galería fotográfica muestra cómo ambos artistas salen a recorrer el campo, las calles y el entorno natural de Tlalmanalco para la festividad del día de muertos y recordar a los que han partido.

La Catrina fue creada en 1912 por el ilustrador mexicano José Guadalupe Posada. Su nombre original era La Calavera Garbancera y nació como una crítica al clasismo de la sociedad mexicana. La Catrina es una mujer esqueleto que lleva un gran sombrero de estilo francés sobre su calavera, representa a la muerte y su significado es que ella nos iguala a todos, ricos y pobres.

Facebook: @lamuertechiquitafestival Instagram: @ruben.ca.sa
Facebook: Rubén Careño


 

 

 

VIDEO MUSICAL

 

Camel Perea

Argentina de mi corazón

Con su tradicional forma de hacer poesía y música, Camel Perea y su acompañamiento rinden homenaje a la comunidad México-Argentina, hermanada en muchos aspectos políticos, sociales e históricos y por supuesto, el de la música. Los dejamos con esta nueva entrega del maestro de la patafísica y colaborador de Diarios de Covid19


 

 

 

 

MIRADA ASTRAL

Luna Nueva de Noviembre

Los astros nos recuerdan que estamos frente a un momento de significativa transición humana, que clama por una legítima transformación histórica. También, este novilunio nos señala la alteridad de la luz y la oscuridad, el contraste de la vida y la muerte, y la importancia del sexo como puente entre lo terreno y lo espiritual.

Por Ayub Estephan*

No libró ningún combate, pues jadear
 fue la costumbre establecida entre su hálito
 y la brisa o la tempestad.
 Su nombre es también Thelema Semí,
 su voluntad puede buscar un cuerpo
 en la sombra, la sombra de un árbol
 y el árbol que está a la entrada del infierno.
 Fue fiel a Orfeo y a Proserpina.
 Reverenció a sus amigos, a la melodía,
 ya la que se oculta, o la que hace temblar
 en el estío a las hojas.
 El arte lo acompañó todos los días,
 la naturaleza le regaló su calma y su fiebre.
 Calmoso como la noche,
 la fiebre le hizo agotar la sed
 en ríos sumergidos,
 pues él buscaba un río y no un camino.
 Tiempo le fue dado para alcanzar la dicha,
 pudo oirle a Pascal:
 los ríos son caminos que andan.
 Así todo lo que creyó en la fiebre,
 lo comprendió después calmosamente.
 Es en lo que cree, está donde conoce,
 entre una columna de aire y la piedra del sacrificio.
 (José Lezama Lima, Paradiso).

El próximo 14 de noviembre, a las 23:07 horas tendremos el novilunio del mes de noviembre que tendrá efecto estando el Sol y la Luna a 23°17’ en Escorpio, sitio de caída de la Luna, que representa las facetas de la vida, la muerte y el sexo. Ambas luminarias estarán en colaboración con Neptuno haciendo un trígono a este planeta que se encuentra en el signo de Piscis, su domicilio, mientras que por otro lado sostienen un aspecto de sextil a la triplicidad (Júpiter-Plutón-Saturno). Tenemos que el pasado 3 de noviembre Mercurio terminó su último proceso de retrogradación de este año avanzando desde el grado 25°57’ de Libra, hacia el signo de Escorpio nuevamente, por lo que este novilunio estará en aspecto de oposición (180°) a Urano, que sigue retrógrado en Tauro, su sitio de caída, y en quincuncio (150°) al asteroide Quirón, que continúa retrógrado en Aries. Igualmente, Marte terminó el 3 de noviembre, antes del novilunio, su período de retrogradación ingresando directo desde el grado 15°14’ de Aries, su domicilio natural. Venus, por su parte, continúa en Libra, uno de sus domicilios (el otro es Tauro), haciendo una franca oposición a Marte. Venus también está en cuadratura a la triplicidad planetaria (Júpiter-Plutón-Saturno), que está en aspecto de conjunción en Capricornio, en torno a los 24° de este signo cardinal, siendo que los tres planetas están ya directos y en movimiento. También los Nodos de la Luna continúan en el eje Géminis-Sagitario y forman aspectos con Venus: el Nodo Norte geminiano, en trígono, y el Nodo Sur sagitariano en sextil a este planeta cuya influencia es considerada benéfica y altamente creativa.

El grado 23° de Escorpio representa “un conejo que se metamorfosea en un espíritu de la naturaleza”, simbolizando “la ascensión de las tendencias animales a un nivel más elevado”. El conejo representa un símbolo de la superabundancia de la progenie y, por lo tanto, de una gran acentuación de los procesos procreativos y sexuales. “Los espíritus de la naturaleza”, por otro lado, representan el aspecto más elevado de las energías vitales, ya que se supone guían aquellas fuerzas normalmente invisibles que controlan el crecimiento de todos los organismos vivientes, particularmente del reino vegetal. De ahí que el símbolo se refiera a la transmutación del poder generativo en una forma de potencia vibratoria sutil. Para ello, “primero es necesario que la simiente se pudra y muera para poder manifestar fuerzas superiores. Sin una vía tal nunca se ha visto crecer, sin una vía tal, tu obra será vana. Así que la pálida muerte haya segado a los amantes, Vulcano les dará una vida renovada”. (Johann Daniel Milyus, Filosophia Rephormata.)

El conejo ha sido tradicionalmente adscrito a la Luna como el elemento central de su iconografía (Libro de Astromagia; Alfonso X El Sabio). En una civilización con calendario lunar como la islámica no se podía soslayar la influencia de la Luna sobre el destino humano. Por su parte, las mansiones de la Luna, desarrolladas por los antiguos indios, se corresponden con los sectores en los que se divide el camino por el cual transcurre la Luna en su ciclo de 27 días y un tercio. Fue a través de los indios como el sistema de las mansiones lunares (nakshatras) llegó a los árabes, que lo integraron en su propio sistema astronómico. Pronto, los astrólogos árabes mostraron un creciente interés por las mansiones lunares y su asociación con determinadas características particulares en los nacidos bajo su influjo. En De Universo, Rábano Mauro escribe en el capítulo 8 que “el conejo (indistintamente llamado también liebre por los antiguos) es un animal muy veloz y tímido. La liebre representa a los hombres temerosos de Dios que no confían en sí mismos sino en el creador”. Rábano Mauro enlaza con la primitiva tradición cristiana y la exegética de autores como Tertuliano, Orígenes, San Clemente, San Cirilo, San Julián y San Agustín y ve en el conejo y la liebre los símbolos de la lujuria, significado que es heredado por la plástica medieval. Más delante, en la iconografía gótica, la liebre y el conejo adquirirán un significado de diligencia. Por su parte, El Bosco lo asociará al sexo femenino retratándolo como un signo de fertilidad, voluptuosidad y temor de la muerte.

“FLORA” (1885), TAPIZ REALIZADO POR SIR EDWARD BURNE-JONES Y WILLIAM MORRIS

Pero la liebre y/o el conejo no solo se han asociado a la sexualidad y la luna sino que además han recibido otros significados. Así pues, fueron tomados como símbolo de la vigilancia por la creencia de que dormían con los ojos abiertos. En su Cristo en el Monte de los Olivos (o Agonía en el jardín de Getsemaní, 1458) de Andrea Mantegna, aparecen tres liebres, dos de ellas vigilantes, en contraposición al sueño de los apóstoles. De acuerdo con sus Sagradas Escrituras, los judíos consideran al conejo y/o la liebre animales impuros. En el Deuteronomio (14, 6-8) se dice al respecto: “De los animales terrestres pueden comer todos los rumiantes de pezuña partida; se exceptúan solo los siguientes: el camello, la liebre y el león, que son rumiantes, pero no tienen la pezuña partida, ténganlos por impuros; el jabalí (cerdo), que tiene la pezuña partida, pero no es rumiante, ténganlo por impuro. No coman su carne ni toquen sus cadáveres”. Prohibición anulada para los cristianos por Jesús cuando dijo a sus discípulos: “¿Conque también ustedes siguen sin entender? ¿No comprenden que lo que entra en el hombre desde afuera no puede contaminarlo, porque no le entra en el corazón, sino en el vientre y después es expulsado del cuerpo?”. Con lo cual declaraba puros todos los alimentos (Marcos 7, 18-19). Jesús fue iconoclasta con las tradiciones de su sociedad, derribando estructuras que en su tiempo resultaban anacrónicas. De ahí el odio de los fariseos, levitas y escribanos hacia su persona pues aunque él dijo claramente: “No piensen que he venido a abolir la ley o los profetas. No vine para abolir, sino para cumplir. Les aseguro que mientras duren el cielo y la tierra, ni una letra, ni una coma de la ley dejará de realizarse” (Mateo 5; 17-18), quienes administraban las leyes religiosas judaicas y las hacían cumplir se enfurecían sintiéndose ofendidos, amenazados y hasta agredidos por las ideas revolucionarias que predicaba.

A veces la timidez del conejo se tradujo en cobardía y su rapidez se entendió como una alusión a lo pasajero de la vida. Además, por su capacidad reproductiva y por su costumbre de vivir en grietas o madrigueras, fue asociado con la Madre Tierra simbolizando su cíclica regeneración. Habría que mencionar que la constelación de Lepus, consagrada a la liebre, fue relacionada con deidades de la mitología griega, particularmente con Afrodita y Eros. También la diosa Hécate, así como la germánica Harek, que fueron representativas del culto lunar y de las prácticas mágicas, tienen en el conejo (la liebre) uno de sus atributos. Obsequiar liebres vivas fue visto en la antigüedad pagana como un signo de amor. Hyginus en De Astronomia (Libro I, 2:33) la relaciona con Orión (Lepus se localiza al sur de Orión) y alude a su gran voracidad. Para los antiguos mayas de Mesoamérica, el conejo o la liebre era asignado en su calendario a un periodo en el que predominan la paz y la armonía, siendo un tiempo propicio para restituir la salud y hallar el equilibrio. También los milenarios chinos le asignaron un año en su calendario lunar, siendo un período de germinación y de transición, por lo general pacífico. Por ello, quizá sea un buen momento para revisar nuestra madriguera de concreto y ocuparnos de ella; igualmente podríamos evaluar nuestra  envoltura corpórea y estar más atentos a las señales que manifiesta; quizá requiramos nutrirnos mejor e intentar ser más sensibles y conscientes con nuestras necesidades reales. Es este el mejor momento para optimizar los recursos que tenemos disponibles, evitando competencias vanas. Esta pandemia nos está proporcionando una oportunidad para reafirmar nuestra presencia en el planeta desde una visión más digna de nuestra humanidad y cuidar más nuestro espacio, así como sentir el deber de desarrollar más respeto por la convivencia diaria y tolerancia hacia otros estilos de vida, así como por las diferentes especies de los diferentes reinos en las que se multiplica la vida.

 

CRISTO EN EL MONTE DE LOS OLIVOS O AGONÍA EN EL JARDÍN DE GETSEMANÍ (1458), DE ANDREA MANTEGNA.

Sin embargo, pese a la relación intrínseca que sostienen la Luna y el conejo en las diferentes culturas (se ha creído ver la imagen de una liebre en el disco lunar cuando está en su fase de plenitud), la situación de esta Luna en Escorpio deja entrever una enorme tristeza, un llanto que riega los adoquines y deslava las banquetas debido a esta pandemia que nos ha dejado una gran pesadumbre pues la vida, tal como la conocíamos, cambió radicalmente para todos. Cada núcleo familiar, cada pequeño barrio, cada pueblo y ciudad han sufrido pérdidas que dejan un hueco en los corazones. Hueco que aún no sabemos cómo vamos a llenar. Estamos frente a un momento de significativa transición humana, que clama por una legítima transformación histórica. En medio del caos, se escuchan algunas voces que se pronuncian y nos invitan a una reflexión común a la que deberían seguir acciones concretas. Así, el pasado 3 de octubre el Papa Francisco insistió en señalar que “la pandemia de Covid-19 despertó […] la conciencia de ser una comunidad mundial que navega en una misma barca, donde el mal de uno perjudica a todos”. Y nos recuerda “que nadie se salva solo, que únicamente es posible salvarse juntos”. 

Igualmente, refiriéndose al desastre humano que significa la actual pandemia, concluye que “la tempestad desenmascara nuestra vulnerabilidad y deja al descubierto esas falsas y superfluas seguridades con las que habíamos construido nuestras agendas, proyectos, rutinas y prioridades. […] Con la tempestad, se cayó el maquillaje de esos estereotipos con los que disfrazábamos nuestros egos siempre pretenciosos de querer aparentar; y dejó al descubierto, una vez más, esa bendita pertenencia común de la que no podemos ni queremos evadirnos; esa pertenencia de hermanos”. (Las sombras de un mundo cerrado, cap. 1. Las pandemias y otros flagelos de la historia; Carta Encíclica Fratelli Tutti). Sin embargo en estos días, a pocas semanas del mensaje papal y a casi un año del primer brote epidemiológico, Europa vuelve a ser azotada por una creciente ola de contagios, siendo de nuevo el epicentro mundial de la pandemia con más de tres millones de casos documentados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) a principios de este mes, teniendo que volver al confinamiento, cerrando los espacios públicos. Y aunque muchos sí se cuidan y protegen a los demás, otros permanecen aferrados a sus visiones estrechas, negando la emergencia que día con día atenaza mentes y corazones, y se empeñan en minimizar los hechos. De cualquier modo, la frustración de todos es evidente ante la falta de estrategias para frenar los contagios. Este novilunio podría sacudirnos y probar nuestras creencias, pero también nos libera de cualquier sortilegio del pasado, brujería, maldición, mala voluntad e infracción. Y esto, antes de que se abra el cuarto y último portal de este año en el que ocurrieron tantos eclipses penumbrales de Luna, para el que habrá qué llegar liberados de ataduras y prejuicios. Después de haber realizado el plenilunio pasado rituales de conexión con los ancestros, ahora es el tiempo de lavarse, de deshacer los nudos de nuestros atavismos y echar a volar. Esta liberación lleva implícito el compromiso de recibir lo nuevo con alegría y festejar la vida, sabiendo que nuestra Casa Terrenal es el fundamento de toda existencia, así como de toda identidad, y debemos venerarla y cuidarla pues sin su asiento seríamos poco menos que polvo cósmico disperso en el universo.

Retornando a la diversidad de atributos con que hemos dotado al conejo lunar en la iconografía del pensamiento, sumamos a la lujuria y la hechicería que representaba en la Edad Media las cualidades que otros períodos le han conferido creando una especie de “gólem” (materia prima) emocional: un “ente” que evoca una visión donde el bien y el mal parece que se entremezclan y confunden, derivando en un producto amorfo. Sin embargo, y conforme a los textos alquímicos de la Europa medieval y posteriores, este “ente” es una condición previa a la síntesis que se ha de operar en el Ser para conseguir la transmutación de la materia burda en oro puro, realizando así “La Gran Obra” proclamada por los alquimistas mediante la licuefacción, putrefacción, combustión y posterior reducción a cenizas del ego y la disparidad. Solo si estas operaciones se completan adecuadamente, podremos cruzar el umbral que nos inserte en la vía de la tan anhelada Era de Acuario.

La Luna en Escorpio suele mostrarse reacia a manifestar los sentimientos y emociones, y menos a revelarlos debido al temor a mostrar vulnerabilidad y perder el control, lo cual puede conducir a estados de represión emocional y a una falta de capacidad de dar de sí. Habremos de estar atentos respecto de esta faceta lunar restrictiva ya que la Luna se nutre cuando da o recibe intensa energía emocional, pues estando en Escorpio manifiesta una tendencia a reprimir dicha actividad. Sin embargo, por otra parte, esta posición lunar vuelve irresistible el deseo de averiguar lo que piensan y sienten los demás, y nuestra capacidad de penetrar profundamente en su psique nos lleva a indagar en sus motivaciones ocultas, aunque no siempre tal percepción sea la correcta, ya que al estar aquí en caída la Luna echa a volar la imaginación y ve todo tipo de motivos ilusorios o inexistentes, haciendo que proyectemos nuestras propias sombras sobre los demás. La Luna en Escorpio también nos incita a vivir en un constante thelema, realzando los deseos personales, y nos hace participar en diversas experiencias extrasensoriales, incluso mediante el uso de pócimas y brebajes propiciatorios, entre otras cosas, para dar culto a la percepción como tal: “Soy la Serpiente que da conocimiento y deleite y gloria brillante, y conmueve los corazones de los hombres con ebriedad. ¡Para adorarme tomen vino y drogas extrañas desde donde hablaré a mi profeta, y me emborracharé con ellos! No les dañará en modo alguno. […] ¡Sé fuerte, oh hombre! disfruta, goza todas las cosas de los sentidos y del arrebato; no temas que ningún Dios te niegue a ti por esto. Hay gran peligro en mí, pues quien no entiende estas runas comete un gran desacierto, cayendo dentro del foso llamado ‘Por qué’ y ahí perecerá con ‘los perros de la Razón’ (Aleister Crowley, El libro de la ley, cap.2, vers. 22 y 27)”. De acuerdo con las tesis de Crowley, cada ser humano posee una “voluntad verdadera”, distinta a los deseos del ego, concebida como el propósito final que guía la existencia en función de la consecución de su legítima autorrealización. Para lograr la “verdadera voluntad”, debemos despojarnos de los tabúes y las restricciones que impone la sociedad. Así, la “verdadera voluntad” deviene en un “ángel guardián” que guía los pasos de cada individuo en la búsqueda y consecución de su particular Magnum Opus (Magna Obra), diferente en cada ser humano, y que solo puede lograrse siguiendo los preceptos indicados por el propio thelema o voluntad de ser.

 

“LA OFRENDA DEL CORAZÓN” (TAPIZ) HACIA 1410 D. C., MUSEO DEL LOUVRE, PARÍS.

Este novilunio nos señala la alteridad de la luz y la oscuridad, el contraste de la vida y la muerte, y la importancia del sexo como puente entre lo terreno y lo espiritual, al estar juntos el Sol y la Luna en Escorpio, y en sextil (60°) a la “trinidad” planetaria que conforman Júpiter, Saturno y Plutón en Capricornio por lo que aumenta el conocimiento de sí y deja al descubierto nuestras reacciones que van desde el temor hasta el desafío, pasando por el cansancio y la alteración psíquicas, y también nos enseña a potenciar alquímicamente y canalizar las energías astrales conforme a los cambios que están sucediendo en torno al Covid-19. Igualmente, está el aspecto de trígono (120°) que hacen las luminarias a Neptuno en esta ocasión y que nos ayuda a liberar de nuestra psique las tensiones acumuladas, evidenciando nuestro cansancio mientras se realiza la labor depurativa en los resquicios en que se repliega el malestar que nos agobia, exponiendo las emociones que amenazan nuestra estabilidad. Pero en el ánimo de las luminarias hay una gran prisa por retomar el hilo de las actividades, aunque no tenemos claro el cómo y el cuándo de ello.

Mercurio ingresó de nuevo en Escorpio el pasado día 11 ayudándonos a ver con mayor profundidad la vivencia del aislamiento, asimilando nuestras soledades no siempre compartidas, viviendo día con día bombardeados de informes ambiguos, unos entre crematorios y nichos, otros en medio de salas de espera y respiradores de hospital; otros más teniendo que luchar con sus fantasmas, sus dudas y resquemores, y todos anhelando el retorno a lo elemental y sagrado de la existencia y a la espera de que los ocultistas obtengan la Piedra Filosofal que nos libere de la ansiedad compartida, mientras los científicos consiguen la vacuna que nos liberéede la angustia de no tener más control sobre nuestra existencia, deseando que los negocios vuelvan a prosperar, que haya empleos, alimentos suficientes y que la conciencia de la fraternidad sea lo suficientemente poderosa para continuar protegidos y a salvo, aguardando retomar los valores fundamentales de la coexistencia y lo cotidiano. Tal como se concibe, “la Piedra Filosofal no es otra cosa que energía Vital condensada en una pequeña cantidad de materia que actúa sobre el cuerpo con el que toma contacto como la levadura. Es suficiente un poco de levadura para que una masa de pan se ‘eleve’ y agrande. De igual manera, bastan unas partículas de polvo de la Piedra Filosofal para hacer crecer la vida contenida en cualquier materia, ya sea mineral, vegetal o animal. Por esta razón, los alquimistas denominan a su Piedra: medicina de los  tres reinos”. (Papus, Alquimia, cap. 2). Definición muy similar a la de la “entelequia” (trabajo activo hacia la consecución de un fin, intrínseco a la misma cosa  y en que la entidad ha realizado todas sus potencialidades, alcanzando la perfección) propuesta por Aristóteles, rehabilitada por Leibniz y extrapolada por Hegel en sus respectivos tratados filosóficos. Reconocemos, por otra parte, que la actividad de las vacunas se fundamenta en las “leyes herméticas de las semejanzas y las correspondencias” asentadas en  el Kybalion, siendo“cualquier preparación destinada a generar inmunidad contra una enfermedad estimulando la producción de anticuerpos. Puede tratarse, por ejemplo, de una suspensión de microorganismos muertos o atenuados, o de productos o derivados de microorganismos (OMS)”.

Muchas interrogantes flotan en torno de las respuestas mientras seguimos en alerta. También está en la mesa el tema de los procesos políticos respecto de las naciones, que nos crea incertidumbre al no saber si los dirigentes son realmente aptos para resolver las crisis. Igualmente, el sabernos expuestos nos lleva a tener el sentimiento de que la vida no depende exclusivamente de cada uno, sino que es decisión de un conjunto de voluntades que colaboran para definir un destino común. De esta manera, surgen diariamente más y más preguntas que la actividad propia de Mercurio nos propone, como ocurre con los acertijos de un rompecabezas que no terminamos de armar, y esto debido a que Mercurio está en aspecto de oposición (180°) a un Urano que está en caída. Y dada la tensión entre ambos planetas, se dilata el diálogo y se discute fuerte en medio de las abstracciones, aplazándose aún más las decisiones que traemos pendientes. Hay retrasos, las cosas no funcionan o no fluyen, se aferra la gente a sus posesiones de todo tipo, hay miedo soplando por las calles. No hay respuestas claras. Las economías se derrumban. Las estructuras se cimbran. Todo aquello en lo que basamos la felicidad y la paz es inasible, no ayuda en nada. Y nos damos cuenta de que todo aquello en lo que sustentamos nuestra seguridad no nos alcanza. Verdaderamente, la realidad del Covid-19 vino a descubrir innumerables mitos y ficciones.

Por su parte, Venus en Libra sigue impregnando abundantemente todo lo que toca con el poder del amor. Venus es “la sal” de los alquimistas, y por ello representa la fertilidad al provocar el apetito venéreo, ya que Venus fue engendrada en el mar que es salado. La sal venusina excita e incita a la cópula, generando la reproducción. Los antiguos notaron que en un barco cargado con sal las ratas y los ratones se reproducían más que en otros; igualmente sabemos que la sal evita que se congele y se obstruya la tierra, permitiendo que las yerbas emerjan de ella. Por supuesto que la sal marina no es sino un aspecto de la sal fundamental que se encuentra en la base de todas las sustancias. La máxima: Cum sale et solé omnia (con la sal y el sol, todos) aparece en la mayoría de las obras de alquimia. Nicolás de Locques escribe todavía en 1665: “Quien trabaja sin sal es como aquel que quiere tirar al arco sin cuerda o sin flecha”. Ciertamente Venus continúa en oposición a Marte, que también está en su domicilio, Aries, creando una corriente de electricidad entre ambas polaridades, más no una dicotomía entre los opuestos, solo su diferenciación natural, que en algún momento se resolverá mediante el encuentro y la fusión de ambos. Ambos planetas en sus respectivos domicilios se aferran a su propia individualidad y la conexión antagónica entre ambos reafirma su particular manera de ser y expresarse. Marte es la esencia de lo masculino mientras que Venus representa la feminidad: él activo y ella recibe. Sin embargo, debido al contacto de oposición, la primera impresión que recibimos es la de un estremecimiento y una sacudida producto de la electricidad entre ambos planetas. Pero además, en esta ocasión, Venus forma la figura de la Media Cometa o Escuadra con los Nodos de la Luna emplazados en Géminis (Nodo Norte) y en Sagitario (Nodo Sur). La función de Venus en el mapa astral consiste en distender lo tenso, en armonizar lo inarmónico y equilibrar lo que está fuera de equilibrio, proporcionando un balance perfecto. El contacto que sugiere Venus con los Nodos Lunares permite que se revisen a fondo las relaciones, tanto de pareja como otras, y se descubra la caducidad de ciertos patrones afectivos que hemos insistido en sustentar por mucho tiempo basados en la costumbre. Este contacto desacraliza los vínculos y los sitúa en su contexto real. Bajo estas circunstancias, nos es posible realizar cambios importantes en las relaciones que sostenemos con otros, quizá por un lado afianzando pero también por otra parte deshaciendo los lazos que nos unían. Los Nodos de la Luna en el eje Géminis-Sagitario evidencian la ausencia de comunicación entre las parejas y las amistades, y también enjuicia la validez, así como la veracidad, y la sinceridad de dichos contactos. Debido a ello, se cuestionan a fondo en este novilunio los vínculos que sostenemos con los demás. Incluso la emergencia debida al Covid-19 nos sitúa frente la necesidad de abrir nuestros círculos sociales y abrirnos a nuevas posibilidades, pues mucha gente se ha muerto dejando un enorme vacío. No es que suplantemos a los que se van, pues cada ser es único y las relaciones que se generan, igual; pero, antes que nada, el ser humano es un ser social y se alimenta del contacto con otros de igual condición.

Así las cosas este novilunio de noviembre nos pone frente a la disyuntiva de avanzar o quedarnos rezagados, de cambiar ciertos hábitos y patrones, de deshacernos de viejas alianzas que ya no funcionan, o de liberarnos de conductas que nos estorban para seguir creciendo. Sin embargo, cualquiera que sea el caso, debemos mostrar gratitud por todo lo vivido, por todo lo recibido y confiar en que ninguna energía ni emoción se pierde o se desperdicia, solamente se inserta en la propia aura, fijando y acrecentando nuestra verdadera personalidad.

*Astrólogo y tarotista mexicano. Astrología, lectura de Tarot y Cartas españolas.

http://facebook.com/ayubestephan y/o ayube59@hotmail.com


 

 

RELATOS VIRALES

Historias de una pandemia

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Por Esther Baradón Capón*

> LA CARETA <

 

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Una historia que no me trae gratos recuerdos comenzó un día que tuve que ir a Polanco para hacer varios trámites. Me fue muy bien porque no había mucha gente en los bancos, además de bastantes medidas de seguridad.

 Al encontrarme en Polanco aproveché para ir a la farmacia a comprar un suplemento de calcio para fortalecer los huesos, y resulta que estaba agotado en cuatro de las farmacias a las que fui.

Finalmente decidí ir al Superama que está cerca del metro ya que tienen farmacia y así aprovechar para comprar algunas cosas que necesitaba. Llevaba cubrebocas y una careta que no me permitía ver con claridad.

Terminé las compras y como el auto lo había dejado en la farmacia San Pablo, a unas tres cuadras de ahí, salí por las escaleras que dan a la calle. En el último escalón estaba sentada una pareja de jóvenes con unas camisetas del Club América. No parecían ser vecinos de Polanco.

Como la careta me restaba visibilidad me la quité dejándome puesto solo el cubrebocas, con lo que mis ojos quedaron al descubierto. Cuando llegué a la altura del rostro del joven, él con toda la intención de molestarme me escupió en la cara. Quedé congelada y lo único que se me ocurrió decirle, muy molesta fue: “Eres un irresponsable, te crees muy chistoso”. Me arrepentí de no haberlo reportado en la gerencia del supermercado.

Camino al auto iba toda sacada de onda, sentía comezón en la nariz y al pasar frente al consultorio de un homeópata vi una botella de gel antibacterial en la entrada. Como loquita entré sin pedir permiso a echarme gel en las manos. Me lo restregué en la cara y especialmente la nariz.

Llena de nervios me reproché: “Eso me pasa por salir y no tomar precauciones”. Al llegar a casa y después de platicarle a mi pareja lo que me había sucedido y de recibir el regaño correspondiente, empezó el viacrucis.

Pienso que el chavo lo hizo por resentimiento social. Aunque él ignoraba que yo vivo en un barrio aledaño a Polanco.

Todo esto sucedió dos días antes de haber quedado de verme con mi hija en su casa, después de dos meses y medio de no convivir. Ella vive sola con Ema, su perra y durante todo ese tiempo ella no había tenido contacto directo con casi nadie, excepto con un compañero de trabajo que es su vecino, y que va y viene a Querétaro donde viven sus padres.

A pesar de lo que me había sucedido no quería dejar de ir a visitarla. Al llegar a su casa abrió la puerta y nos abrazamos fuerte sin soltarnos por un largo rato. Yo llevaba puesto el cubrebocas y la careta en la mano, y después de unos minutos me relajé, me quité el cubrebocas y convivimos a sana distancia con mucho amor. Hablamos de muchas cosas que nunca nos habíamos atrevido a hablar, nos sensibilizamos, nos acercamos mucho más. Ha sido una de las experiencias positivas que nos ha traído este confinamiento: nos ha dado pautas para reflexionar y nos ha sensibilizado.

Antes de despedirnos fuimos a pasear a Ema. Fue una larga caminata con nuestros respectivos cubrebocas. Regresamos a su casa, seguimos conversando y me retiré jubilosa por la hermosa convivencia. Cuando ya iba en el auto, como a dos calles de su casa, mi hija me marcó para decirme que había olvidado mi careta y que ya había entendido por qué no veía bien con ella. Tenía una capa muy delgada de plástico protectora. ¡Es increíble!, esa mica fue la culpable de que el tipo me tosiera en la cara.

Regresé por la careta y como me estacioné a dos calles de su casa, me fui caminando. Al pasar frente a la ventana abierta de un departamento de planta baja, una señora mayor de edad me tosió en la cara y al darse cuenta de su descuido me pidió disculpas.

Creo que ese día la suerte no estaba de mi lado. Dos tosidas en la cara en poco tiempo era demasiado, lo que ocasionó que mi vida se convirtiera en una preocupación constante por el lapso de dos semanas. Los nervios estaban acabando conmigo. No sé si fueron reales o imaginarios los síntomas de Covid-19 que sentí. A los siete días de las tosidas empecé a sentir escalofríos extraños, me dio diarrea y tuve sensaciones de fiebre. Juraba que me habían contagiado. Me tomaba la temperatura diariamente y el termómetro marcaba 36.7 y 36.8, que para mí es un poco alto porque mi temperatura regularmente es 36.5.

Pasé dos días con muchas molestias y con diarrea hasta que se me ocurrió hablarle a mi cuñada que es médica. Ella pensó que debido a los síntomas tal vez tenía amibas y me mandó un tratamiento de tres días, pero como le insistí que sentía escalofríos extraños me recomendó tomar un té caliente con un paracetamol por tres noches, precisamente el tratamiento que se recomienda a los que padecen síntomas leves de coronavirus. Por si las moscas.  

Yo sufría pensando más que nada que hubiera contagiado a mi hija y eso me preocupaba más que cualquier otra cosa, mucho más de lo que me estuviera pasando a mí.

 Seguí el tratamiento de amibas, los tés, el paracetamol y no descansé hasta que pasaron los catorce días al cabo de los cuales yo seguía con vida y mi hija afortunadamente no estaba contagiada.

Hasta el día de hoy no sé si tuve o no la enfermedad, pero me sigo cuidando más que nunca. No salgo sin careta y sin cubrebocas aunque los odio, me dan comezón y no me dejan respirar bien.

Es una parte de la historia de la humanidad de la que somos testigos y será algo que no se olvidará por generaciones.

*Amante de las artes, la música, la fotografía y el teatro, y aficionada a la escritura.

TW: @BaradonEsther FB: Esther Baradon

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