“En el hotel de la vida todos somos extranjeros”: poemas para leer en travesía

El multipremiado poeta nacido en Ciudad del Maíz, San Luis Potosí -y adoptado también, varios años, por la Ciudad de México y de manera más prolongada, por Monterrey- trata en su nuevo libro no solo de dar respuesta a las preguntas sobre esas travesías que lo colocan a veces como originario y otras -muchas- como extranjero, sino también de ir hilando, como tejedor, los retazos de memoria que toda travesía deja en la piel y el corazón del viajero, como un tatuaje.

Adriana Esthela Flores*

El autor durante la presentación de su nuevo poemario. Foto: FB – Laberinto Ediciones

«Sigo creyendo que el poema es para buscar respuestas. En el momento en que encontramos esas respuestas, tal vez, el poema acaba y creo que no son respuestas definitivas, sino temporales». La descripción de Margarito Cuéllar sobre la materia objeto de su quehacer literario es la pregunta que guía el recorrido por su poemario En el hotel de la vida todos somos extranjeros, una especie de viaje por tres ciudades, a través de imágenes, sensaciones y olores.

El reconocido poeta nacido en Ciudad del Maíz, San Luis Potosí -y adoptado también, varios años, por la Ciudad de México y de manera más prolongada, por Monterrey- trata no solo de dar respuesta a las preguntas sobre esas travesías que lo colocan a veces como originario y otras -muchas- como extranjero, sino también de ir hilando, como tejedor, los retazos de memoria que toda travesía deja en la piel y el corazón del viajero, como un tatuaje.

Margarito Cuéllar presentó su poemario recientemente en la Ciudad de México y también el pasado 28 de marzo, a través de un evento virtual organizado pro Librerías Gandhi y en el que participó el escritor y periodista Marcos Daniel Aguilar.

En aquella charla cibernética, el poeta-amigo hizo varias reflexiones sobre la obra publicada por Laberinto Ediciones y el Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León, que aborda sus migraciones por las tres ciudades en una suerte de conversación permanente consigo mismo, con quienes le acompañan, con lo que rodea sus trayectos y con las urbes mismas, a las que también personifica.

Desde los Diarios de Covid-19 compartimos algunas de las expresiones de Margarito en aquella charla, así como algunos de los poemas de esta obra que se suma a los 19 libros que ha publicado en su intensa y fructífera carrera.

«El título es un aforismo, al margen de que la escritura lleva algunos versos, poemas y títulos que se encaminan hacia allá, el aforismo es parte fundamental en la formación de un escritor en distintos momentos de su trabajo y ha sido mi caso.»

«Yo me hacía esas preguntas, a veces sintiéndome forastero, a veces sintiéndome en casa, pero luego es un diálogo más atrás, con los muertos, luego emprender, hacer la mochila otra vez porque hay que seguir el viaje.»

«Es ofrecer un tributo a tierras adoptivas.»

«Trato de emprender viajes como aprendiz de peatón.»

«Son poemas no escritos en el presente, sino escritos en otro momento donde ese pasado ya está como asimilado y la poesía te permite volver en el pasado, no como cuestión de nostalgia, sino ahondar en la memoria y encontrar hilos que en el momento en que lo estabas viviendo, no los tenías.»

***POEMAS***

La herida

Si se infecta, florece
y nuevas partituras inauguran la luz
la herida atrae música de ayer
y sangra notas de hoy

Ya te vi, basurita, suelo mío
disparar a todo blanco móvil
desde el hotel de paso
llamado emblema o patria

********

Google Maps

Para querer a una ciudad faltan zapatos
derrochar pasos lentos
zancadas
saltos, si es preciso

Lo que hace falta es aire
no dinero
ni cuartos habitados por gemidos
horas para gastar el día
hangares
granizadas
los oídos de la ciudad no tienen ojos para verte

pruebes leche caliente
o chocolate frío
a sorbos te devora

Ah, la ciudad
mientras más la destrozas
más te quiere

Acábala, muchacho
dije el día en que erré en sus fauces
y me extravié en un plano de bolsillo

********

Tierra natal I

El cajero automático sonríe
mientras arroja billetes de baja denominación
y el menú de este restaurante de paso, como nosotros
Los pasajeros alimentan la gula o la pereza
o bajan a estirar las piernas

Una mujer se transparenta a bocanadas de humo
y envejece al instante
toda la vida ha estado ahí

El horizonte engulle al autobús

un aluvión borra casas
sombras
jardines de las grietas

Los parques olvidan al héroe que los deja

Nací acá
donde los lobos aúllan
como si nunca no hubiéramos visto

********

Cuervos

Vuelan en círculos
y con graznidos sellan
su acto con la noche

Al descender comprueban
que la carroña sigue
en el baldío de la existencia

Sus largas patas descienden
y libres ya de toda cautela
hacen de los despojos
su pira funeraria

El cuervo sanea el aire
y pasa de la escala más baja
a la cumbre de la belleza

********

Poemas en la gota de miel

Así florezcan ruinas de antiguas civilizaciones
se bañen los mendigos en lascas de oro
así tomen los bárbaros sus principales plazas
la borre un sismo
o la arrase un cometa
mi ciudad no se vende

hormigas en la gota de miel

el saqueador habita las tinieblas de lo que fue su reino
se alquila plancha de concreto

todavía luce algunas flores en sus grietas

fuego fatuo
maqueta
portal de forastero
chicle masticado
vidrio molido
chatarra de mi amor

Algún hilo nos une y nos separa
para que ni uno de los dos se marche

Arrojas de tu aldea al forastero
y ya ni el aire que juraste mío
me pertenece

Otras formas de amar procura el alba

Ai’ te ves
princesa de bolsillo
no sea que me deje el avión

*Periodista y poeta, directora de Diarios de Covid-19.

Publicado por adrianaesthela

Reportera

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