¿Y ahora qué?

En este nuevo artículo sobre «Pensamiento Propositivo», la periodista y comunicadora venezolana habla sobre los pasos que siguen a una pérdida, traición o un acontecimiento difícil de procesar.

Por Marayira Chirinos*

Ilustración: Adriana Bancalari – Resistencia/Argentina

La vida está llena de circunstancias difíciles: la muerte de un ser amado muy cercano, el descubrimiento de una traición, separaciones, el despido de un trabajo, accidentes con serias secuelas físicas… La lista de episodios desafortunados es larga y la pregunta siempre es la misma: «¿Y ahora qué?».

Frente a esto resulta inevitable la sensación de vacío, el quemante malestar estomacal y el dolor (literal) en el corazón, cuyas neuronas también responden a nuestras emociones.

¿Cómo neutralizarlo? No es fácil, pero sí se puede. Educar a nuestro cerebro para dejar de pensar en lo catastrófico que resulta la situación en sí demora un tiempo. En unos casos más que en otros, en dependencia de la madurez e inteligencia y sabiduría emocional que se tenga. No es de un solo porrazo, si dices haberlo logrado así es probable que te estés engañando con un maquillaje emocional que suavice el ambiente que rodea la situación, pero por dentro te estás quemando y eso, querido amigo, termina por explotar en algún momento o, peor aún, por implorar hacia tu interior y desarrollar enfermedades como el cáncer. 

El pensamiento propositivo sugiere siempre mirar en perspectiva la situación, entender ante todo que cada una de esas situaciones, por difícil que parezcan, enriquecen y fortalecen nuestro temperamento. Nunca debemos ver como un castigo lo que nos pasa, por el contrario, y, aunque parezca paradójico, debemos agradecer esas duras situaciones; solo a través de ellas tenemos la maravillosa oportunidad de valorar muchas otras cosas.

A veces ocurre que los problemas parecieran más grandes de lo que son, llegamos a creer que es casi imposible encontrar una solución a la sensación desagradable que estamos experimentando, y empezamos a sentir que el piso comienza a abrirse bajo nosotros, provocándonos una profunda sensación de vacío, tristeza y ansiedad, que, lejos de ayudarnos a encontrar salidas, lo único que nos aporta es estrés emocional, nos bloquea y cerramos nuestra mente al abanico de oportunidades que nos permitan ver una luz en el camino. 

Para ayudarte a hacer frente a los momentos difíciles e inesperados de la vida, podemos aplicar una guía orientadora propositiva que te ayude a salir más rápido de esa sensación:

1.- Evita buscar el por qué de lo sucedido: encontrar las razones de lo sucedido solo conduce a agregar más carga negativa a lo ocurrido. Lo recomendable es buscar el propósito tras lo sucedido, el para qué sucedió, eso nos ayuda a superarnos exponencialmente y a elevar nuestros niveles de motivación necesarios para seguir avanzando más crecidos. El pasar horas pensando en el problema que tanto preocupa causa ansiedad y agrega mayor carga negativa al problema.

2. No te victimices: pasó lo que tenía que pasar y fue a ti a quien le correspondió vivirlo. Agradece por eso, porque fuiste elegido para enfrentar una prueba que hará de ti una mejor persona. No inviertas tu tiempo en ansiedad, estrés, tristeza, preocupación y todos estos sentimientos y emociones negativas que generan otro tipo de problema interno en ti, y que pudiera derivar en un problema serio de salud.

3. Enfócate en encontrar lo bueno de lo ocurrido: viene de la mano de la primera recomendación y es quizás la más difícil y paradójica. Estamos programados para pensar en negativo cuando algo desagradable sucede. Sin embargo, debemos tener la plena confianza de que se trata de algo que conduce a otra cosa mejor. Todo en la vida trae una enseñanza adherida y la enseñanza en sí misma ya es algo positivo. El descubrir algo desconocido por ti antes de vivir dicha situación ya debemos darle gran valor.

¿Y ahora qué?
Ahora seguro tienes mayor agudeza en la percepción de las cosas, mayor templanza para enfrentar momentos de dificultad y el estímulo necesario para recomenzar tu vida, en la misma dirección o en otra radicalmente diferente. Mantén tu pensamiento propositivo y conviértelo en accionar.

*Periodista y comunicóloga venezolana. Madre de Sara, Samuel y Abraham.
Texto publicado originalmente en el periódico El Universal, de Venezuela.

Publicado por adrianaesthela

Reportera

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