Trascender

TANATOLOGÍA PARA LA VIDA

A partir de este número, Diarios de Covid-19 se complace en publicar la columna quincenal “Trascender”, que abordará aspectos de la tanatología, una de las disciplinas médicas a las que distintas personas han recurrido durante la pandemia. En esta ocasión, la autora, quien es también comunicóloga, ofrece una introducción al tema.

Por Blanca Fernández*

Foto: Horacio Quiroga/Diarios de Covid-19

La tanatología es la disciplina que, mediante un método científico, se encarga de encontrar sentido al proceso de muerte, de pérdida.

Su principal función es proporcionar calidad de vida al enfermo terminal, es decir, al enfermo en su última etapa de vida, para que pueda tener una muerte digna y también brindar herramientas emocionales a los familiares que le acompañan.

Además, dentro de la tanatología, se incluyen todas las pérdidas significativas por las que atraviesa una persona. 

Un cambio de residencia, un cambio de empleo, la jubilación, separación, divorcio, pérdida de algún bien material, muerte de tu mascota; como ya lo mencionamos anteriormente, pérdida de la salud y la muerte de un ser querido.

Hablar de la muerte nos asusta, ya que nos confronta con nuestra propia muerte. De alguna manera en nuestra mente nos sentimos inmortales o fantaseamos con la idea de morir a los 90 años, rodeados de nuestros familiares, en nuestro hogar, en un ambiente de inmensa paz.  

¿Qué posibilidades hay de que esto ocurra?

Nadie lo sabe, y mientras eso sucede o no, vamos por la vida excluyendo a la muerte de la vida, evadiéndola, evitando nombrarla para no “atraerla”. El simple hecho de imaginar perder a un ser querido nos causa angustia, sufrimiento, dolor. 

¿Y qué pasa cuando la muerte llega?

Cuestionamos, buscamos los porqués de un hecho natural, porque la muerte al igual que la vida es un hecho natural.

La tanatología nos enseña a darle el justo valor a la muerte, a esa que algunas veces sin previo aviso se hace presente. 

Al normalizar la muerte, entendemos que todos los días pueden ser el último, y aprendemos también a disfrutar lo que vivimos hoy. 

¿Cómo me preparo para morir o despedirme de alguien a quien amo?

No existe un manual o una fórmula que nos exente del dolor tras una pérdida. Si amaste, el precio que pagas es el dolor. 

Sin embargo, sí podemos prepararnos dejando de posponer ese perdón, esa expresión de amor, ese agradecimiento.

“Las lágrimas más desgarradoras que se vierten sobre los sepulcros, tienen su origen en las palabras nunca dichas y en las acciones jamás emprendidas.”

Muchas personas en duelo llegan a terapia con una carga emocional principalmente de sufrimiento, por todo lo que dejaron pendiente con su ser querido, por todo aquello que no será.

Si bien la despedida nos dolerá por el lazo, el apego que nos une, el transitar en el duelo será sano, sin culpa ni remordimiento. Lo viviremos con la satisfacción de haberle dado todo en vida. 

La tanatología nos ayuda a reconocernos como seres finitos, nos hace conscientes de la muerte, pero aún más de la vida.

* Especialista en Tanatología y comunicóloga. FB: Tanatóloga Blanca Fernández.

Publicado por adrianaesthela

Reportera

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