Poesía en medio de la guerra

En marzo de 2021 se cumplieron diez años del inicio de la guerra en Siria, una conmemoración que nadie hubiera querido contar. Reportes de diversas organizaciones dan cuenta de la dimensión de la catástrofe: casi 400 mil personas muertas, más de 12 millones de desplazadas, destrucción y una incertidumbre constante sobre el futuro. El gobierno de Bashar Al Assad anunció elecciones presidenciales para el 26 de mayo, las segundas desde el inicio de la guerra, con lo que se añade un nuevo movimiento en el tablero geopolítico. En medio de los partes de guerra, la poesía también se ha movilizado como municiones contra la desesperanza y la muerte.

Carnet de identidad del poeta
Shurouk Hammoud

Soy una hoja amarilla
el viento me olvidó
en el bolsillo de un huracán.
el desconsuelo es mi suegro

desde que me casé con el poema
las nubes alimentan a mis hijos
y muero en una maleta
el aislamiento es el color de mis gafas

soy un silencio ruidoso
buscando un beso
para quebrar la vítrea espera
en los ojos de mi poema

soy yo quien amontonó sus gritos
sobre un papel blanco
para volver sordo a este mundo negro
quién puede

sino yo
seducir a una dama fascinante
llamada paraíso
así que dime
sólo una vez
cómo el poeta ‘mensajero’ podría ser un demonio
mientras que el mensajero de la muerte es llamado ángel…
el psicópata
quien habla consigo mismo frente al espejo.
Reprobándola a ella por deformar su rostro…
el psicópata
quien usa el perfume de la humanidad
no es un psicópata real
él es poeta
él es yo
pero desafortunadamente
nadie busca en los protocolos de la ONU
¿las propiedades del poeta en las tierras de la sabiduría?
nadie le dice a Platón
que
las ciudades sin poetas
no son más que el infierno
quién puede borrar el pizarrón de la noche
con una palabra
sino el poeta
¿dime quién?
oh esperanza

(Fuente: revista.poemame.com)


INVIERNO
Muhammad Al Magut
Traducción de María Luisa Prieto

Como lobos en una estación seca
Germinamos por todas partes
Amando la lluvia,
Adorando el otoño.

Un día incluso pensamos en mandar
Una carta de agradecimiento al cielo
Y en lugar de un sello
Pegarle

Una hoja de otoño.
Creíamos que las montañas se desvanecerían,
Los mares se desvanecerían,
Las civilizaciones se desvanecerían
Pero permanecería el amor.
De pronto nos separamos:

A ella le gustan los grandes sofás
Y a mí me gustan los grandes barcos,
A ella le gusta susurrar y suspirar en los cafés
Y a mí me gusta saltar y gritar en las calles.

A pesar de todo
Mis brazos se abren al universo
Esperándola.

(Fuente: http://www.poesiaarabe.com)

Publicado por adrianaesthela

Reportera

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