MIRADA ASTRAL

Luna nueva de marzo

Imagen: Apocalipsis, ángel, Vitraux de la Sainte-Chapelle, París (detalle). Cortesía de Flickr

Por Ayub Estephan*

En efecto, es preciso que entre el Espíritu y el médium influido exista cierta afinidad, cierta analogía, en una palabra, cierta semejanza que permita que la parte expansible del fluido periespirítico del encarnado se mezcle, se una, se combine con el fluido del Espíritu que quiere hacer un aporte. Esta fusión debe ser tal que la fuerza resultante de ella se convierta, si así vale decirlo, en una, del mismo modo que una corriente eléctrica, al actuar sobre el carbón, produce un solo foco, una única claridad. ¿Para qué esa unión, esa fusión? Sucede que, para producir esos fenómenos, es necesario que las propiedades esenciales del Espíritu motor sean aumentadas con algunas de las propiedades del sujeto mediumnizado. El fluido vital, indispensable para la producción de todos los fenómenos mediúmnicos, es un atributo exclusivo del encarnado y, por consiguiente, el Espíritu que opera se encuentra obligado a impregnarse de él.” Allan Kardec , El libro de los médiums.

El sábado 13 de marzo tendremos el novilunio de este mes a las 10:21 hrs (UT) o 04:21 hrs. (HL) hora local de la Ciudad de México estando el Sol y la Luna a 23°03’34’’ en el signo de Piscis, y ambas luminarias en conjunción también a Neptuno y a Venus, estando el primero en su domicilio y el segundo exaltado. Así, durante este novilunio tenemos a cuatro planetas alineados en Piscis, el signo mutable, de elemento agua. Este mismo aspecto múltiple no había ocurrido desde el 12 de marzo de 1842, hace 179 años. En aquel entonces, siete días antes, el ejército mexicano comandado por el general Rafael Vázquez invadió Texas y ocupó la ciudad de San Antonio, levantó la bandera mexicana y declaró vigentes las leyes mexicanas. Dos días después salía de San Antonio perseguido por las tropas tejanas, cruzó el Río Bravo y regresó a México. De cualquier modo, el hecho sucedió y quedó registrado. De tal magnitud suelen ser los eventos que acontecen bajo esta conjunción planetaria. La Luna en Piscis se siente a sus anchas cuando encuentra un ambiente en que pueda fundirse con algo mayor a sí misma, hasta alcanzar la apoteosis y el éxtasis. Debido a esta alineación especial alguien se nos aparece en el camino y se conecta con algo que nos resulta esencial. Sin embargo, dicha conexión aunque contiene todo el sabor de lo añejo y de lo nuevo juntos, no consigue situarse permanentemente, si bien de cualquier modo penetra en el territorio de nuestros afectos. Para lograr una unión perdurable habría que buscar un cimiento que se fuera construyendo muy lentamente, y entregarse a la tarea con todo lo que se es para que pueda seguir desarrollándose tal afectividad. Pero muchas veces esto no es posible, pues el sustrato de energía que involucra a ambas luminarias conjuntas a Venus y Neptuno permite que ocurran situaciones extrañas, ajenas a nuestra voluntad, ya que moviliza la energía en diferentes direcciones dispersando la volición inicial. De cualquier manera, algo específico se ha manifestado y nos obliga a ajustar nuestros puntos de vista, y también nos cuestiona si las metas que tenemos son adecuadas o hay que ajustarlas a los nuevos requerimientos. Algún deseo recóndito, nunca antes realizado, al menos de la misma manera se nos presenta ahora, y ello nos atrae un movimiento que nos perfila hacia un cambio que bien pudiera tener trascendencia. Posiblemente se hayan tenido atisbos de estos deseos en el pasado, quizá en sueños o en visiones fugaces, más no con la viveza y el colorido de este momento.

El grado 23° de Piscis es representado por “un médium «materializador» que se encuentra en trance durante una sesión de espiritismo”. Este grado es sutil y muy sensitivo, por lo que sus acontecimientos son repentinos y ocurren inesperadamente, introduciendo un elemento perturbador en la conciencia que generalmente viene asociado con una sensación de euforia. Al respecto, Dane Rudhyar nos comenta que “la persona que cree que tiene una misión o un mandato, o un don especial que puede ser de valor para la comunidad, debe comprobar esta creencia. Tiene que llegar a resultados. A veces, esto conlleva dificultades y condiciones o circunstancias especiales; siempre exige, en algún grado, la entrega de algún poder de valor que pertenece profundamente a uno mismo. Algo precioso, envuelto en una experiencia profundamente personal, tiene que ser entregado y ofrecido a los demás. La substancia psíquica del médium provee los materiales que se hacen visibles en el fenómeno, si este último es genuino. Después de una sesión de espiritismo, el médium se encuentra a menudo exhausto, por ello se dice que da su propia vida para dicha realización”.

Desde la intromisión del Covid-19 en nuestra existencia vivimos tiempos complejos, que nos han puesto en contacto con lo mejor y lo peor de nosotros mismos. La medicina moderna se ha desvinculado de la religión y de la magia; sobre la base de un sólido conocimiento científico ya no trabaja con intuiciones individuales, sino con realidades objetivas. Pero a pesar del materialismo que asfixia y colapsa las arterias de la vida, el espacio que consideramos inanimado siempre está siendo penetrado por ondas invisibles e inexplicables, solo perceptibles en el silencioso latir del corazón, fluyendo por misteriosas corrientes y tensiones que entran en contacto y se estimulan mutuamente en un intercambio constante, de alma a alma, de sentido a sentido. Quizás sea esa misma fuerza la que irradia de estrella a estrella y guía a los hipersomnes hacia la luz de la Luna. Me refiero a ese fluido desconocido, esa materia universal que puede transmitirse de persona a persona, y producir cambios en las enfermedades del alma y del cuerpo, restableciendo la salud. Dicha materia activa ha sido llamada “magnetismo” y ya los antiguos egipcios e hindúes tenían conocimiento de él. Ahora, con la aparición de este flagelo de la humanidad denominado Covid-19 (hay otros que le preceden), surge la oportunidad de reconectar con los temas fundamentales de la existencia y dar fe de que “las corrientes de la medicina orgánica y psíquica empiezan a acercarse de nuevo, pues todo desenvolvimiento hacia puntos cada vez más altos —¡la imagen de la espiral de Goethe!— vuelve forzosamente a su punto de partida. Toda mecánica acaba preguntando por la última ley de su movimiento, toda separación tiende de nuevo a la unidad, todo lo racional vuelve una y otra vez a lo irracional y cuando, después de siglos, una ciencia estricta ha ahondado unilateralmente en la materia y la forma del cuerpo humano hasta sus fundamentos, se plantea de nuevo la cuestión del «espíritu que construye el cuerpo»”. (Stefan Sweig, La curación por el espíritu).

Desde la intromisión del Covid-19 en nuestra existencia vivimos tiempos complejos, que nos han puesto en contacto con lo mejor y lo peor de nosotros mismos

De ello trata este alineamiento planetario en Piscis, de conectar cerebro y corazón, de acercarnos a la experiencia mental y emocional que nos ha traído el Covid-19. Tuvimos ocasión ya de vivir una cantidad de planetas interconectados en Acuario, que nos sirvió para procesar los eventos que estamos viviendo con la perspicacia de la naturaleza mental acuariana, mientras Piscis se conecta desde el corazón con la substancia del mundo. Hay mucho que revisar, mucho que ofrendar y purificar, decantar, imaginar el mundo que queremos vivir y que de algún modo hay que construir. Aun con la vacuna, el temor del contagio no desaparece, pues los científicos no han encontrado un tratamiento específico que destruya el virus. Ya por ahí se asoma el paisaje lóbrego de la enfermedad psíquica, las fobias adquiridas en el confinamiento, emociones convertidas en enojo y traducidas en violencia interna o externa, la tristeza que acarreamos cual pesadas cadenas por un cúmulo de sentimientos de pérdida, además de las limitaciones sociales y económicas que este virus ha impuesto. Igualmente, tenemos que asumir que la vacuna no cura, solo protege de una de las varias cepas que continúan su proceso de mutación, complicando la respuesta del ser integral ante la invasión invisible de esta entidad viral. Mientras habremos de hacer más trabajo evolutivo hasta que culminen las vivencias del momento histórico que estamos viviendo, y en el que la mayoría nos apegamos a la disciplina que nos impuso la necesidad (Capricornio), siguiendo estrictamente lo que nos sugirió la ciencia (Acuario) y avanzamos en el proceso psíquico de sanación interior (Piscis). Solo estando receptivos y atentos al trabajo holístico que las energías planetarias han activado desde sus emplazamientos en signos de carácter social como lo son Capricornio (Plutón), Acuario (Mercurio, Júpiter y Saturno), y Piscis (Sol, Luna, Venus y Neptuno) aparecerá el tratamiento que ponga un límite al Covid-19 y a otras calamidades más.

si tenemos que beber del cáliz amargo que representa cualquier tránsito planetario por esta mansión zodiacal, es de sabios anticipar que algo se perderá en el trayecto

“Hacer que todas las luces de la ciencia converjan en este punto: la Vida universal; presentarla bajo su aspecto real; fijar sus inmensas irradiaciones y demostrar que es el centro misterioso en torno del cual gravita toda entera la creación. Ensanchar hasta más allá de los límites de lo visible el dominio de la existencia vital, por tanto tiempo confinada al átomo terrestre; desgarrar los velos que nos ocultaban el reino de la existencia en la superficie de los Mundos; y permitir a la imaginación cernerse en su gloriosa aureola sobre la vida extendida hasta lo infinito.” (Camille Flammarion, Los mundos reales y los mundos imaginarios, 1895.). He aquí una de las funciones propias del signo de Piscis y de la concordancia de ambas luminarias, Sol y Luna con Venus y Neptuno, en el signo de la disolución, donde no existen las fronteras. Piscis, el más universal de los signos, donde todos tienen cabida aunque generalmente los nativos suelen tener más dificultades para encontrarse a sí mismos. Sin embargo, y a pesar de las crisis que nunca les faltan, los piscianos suelen asumir este reto y muchos logran en algún momento realizarse y conocerse mejor. Pasando por la prueba del Calvario y de la incomprensión de su núcleo social y familiar, llegan a ser más solidarios, pues nadie mejor que un pisciano sabe conectar con el colectivo a través de su propia espiritualización. Es en Piscis donde se consuman todos los procesos, siendo el pozo de agua viva en que se disuelve el karma donde se termina todo y se comienza de nuevo: es tanto el Omega, el final como el Alfa que nos concede una nueva oportunidad para renacer. Es en Piscis donde se localiza el interruptor que activa y desactiva los encuentros y desencuentros, y ocurre que los nativos de este signo tienen varios a lo largo de sus días. Toda crisis se vive y se resuelve en conexión con Piscis o con la Duodécima y última casa del zodíaco, y con Neptuno, su regente. Los dos peces encontrados o en direcciones contrarias nos manifiesta dos puntos de vista igualmente valiosos: ¿vivimos presos del dolor en la cárcel del cuerpo o es el mismo cuerpo un templo donde habita la divinidad? ¿Es el planeta la casa común de todos o la estancia obligada para sufrir y purgar nuestras miserias? Materialismo vs. Espiritualidad: he aquí el dilema donde se localiza el “ojo del huracán” de toda tempestad emocional, pero aquí mismo también están las condiciones para que se manifieste el arcoíris, símbolo del pacto de no agresión que hace Dios con los humanos después del Diluvio. Uno de los símbolos de Cristo es el pez en representación de la universalidad, el cumplimiento del tiempo, y también el sacrificio y el perdón; el otro es el cordero, que representa al signo de Aries, la cabeza y el inicio de todo. Al pez sigue el cordero y al Omega sigue el Alfa en un orden circular que fluye en la espiral del tiempo retornando siempre a sí mismo, como la serpiente que se muerde la cola, cerrando el círculo, en su perpetuo movimiento hacia lo infinito. Es bajo el influjo de esta alineación planetaria en Piscis que nos ocurren los milagros.

Es importante que tengamos en cuenta el rumbo hacia el que se enfilan los procesos que estamos viviendo para evitar desgracias futuras

De cualquier modo, si tenemos que beber del cáliz amargo que representa cualquier tránsito planetario por esta mansión zodiacal, es de sabios anticipar que algo se perderá en el trayecto. Tenemos clara la noción de que nada es permanente y en algún momento habrá que testificar el naufragio de nuestras pertenencias. Y ello con el afán de tener presente siempre la primacía de lo efímero en todo lo visible, lo efímero de las emociones y de los pensamientos, así como de la materia con la que construimos los sueños. Es importante que tengamos en cuenta el rumbo hacia el que se enfilan los procesos que estamos viviendo para evitar desgracias futuras. Y uno de los temas oceánicos de este conglomerado planetario en Piscis, además del conglomerado de planetas que diluyen su vasta energía en Acuario (Saturno, Júpiter y Mercurio, que en este signo nos remite a procesos sociales relacionados con la inserción de novedosas tecnologías), podría consistir en visualizar adónde van a parar las caretas de acrílico y los cubrebocas que compramos en las tiendas y farmacias, ya que solo el 30% de estos materiales es biodegradable, y casi nadie se da a la tarea de elaborar sus propios cubre bocas reciclables. Hace un año vivimos la efervescencia de quitar del uso cotidiano las bolsas de plástico y sus similares petroquímicos, así como los envases y contenedores de dicho material, que van a dar al mar contaminando las aguas de los ríos y los mares, destruyendo la fauna y la flora propias de esos ecosistemas y hoy, con el uso masivo de caretas y cubrebocas, nuestra incipiente conciencia ecológica se nos salió nuevamente de las manos. Cuando el VIH llegó para cambiar la manera de relacionarnos era común ver preservativos usados tirados en las calles (otra gran catástrofe contaminante); hoy miramos por doquier los cubrebocas esparcidos en las avenidas de la ciudad cargados de bacterias y materia viral, cuando estos insumos deberían ser tratados como Residuos Peligrosos Biológico Infecciosos (RPBI). Según el portal alemán Deutsche Welle (DW) en el mundo han estimado que cerca del 70% del plástico generado por la pandemia del Covid-19, desde cubrebocas, guantes y caretas terminará en vertederos y mares con un grave impacto para el medio ambiente. He aquí una muestra de lo efímero e inconsecuente de los procesos elaborados por el colectivo. Si no le damos la atención debida a este tema, entonces tampoco será posible abordar cualquier relación humana en términos de respeto y amor.

Por su parte, la Luna y el Sol hacen un aspecto de sextil a Plutón que aun transita por el último lustro de Capricornio. El sextil (60°) indica una relación de energía natural entre los planetas implicados y se asocia en especial con el nivel mental. Nos comenta Paul Haydn que este aspecto “incrementa la facilidad para absorber información, cotejando y conectando fragmentos de conocimientos hasta alcanzar una síntesis comprensible, y constituye una función integradora de la mente, revelada a través de las acciones personales y la habilidad para comunicarse con los demás, especialmente mediante el uso de las palabras”. Hay una apertura en la influencia del sextil que propicia la armonía puesto que no se cierra mentalmente en sus efectos internos, y nos lleva a desarrollar nuestra curiosidad, a encontrar espacio para nuevas percepciones, a movemos con mayor fluidez en un entorno social más amplio y a cooperar en grupos. El sextil Sol-Plutón logra usar positivamente las energías plutonianas haciendo que enfoquemos nuestra voluntad hacia el logro de objetivos concretos. Bajo este contacto nos es posible relacionarnos con personas afines y que tengan objetivos similares a los nuestros, sobre todo en lo que respecta a los del orden social. Muchas personas que nacieron bajo este contacto Sol-Plutón se sienten responsables del progreso de la sociedad y están siempre atentos, señalando cualquier injusticia que se cometa con las personas más frágiles y necesitadas. Este contacto favorece el desarrollo de la intuición psíquica desplazando a la lógica y el análisis convencionales. Igualmente, el sextil Luna-Plutón es un aspecto muy armónico que otorga gran confianza en uno mismo y en la vida proyectando una gran autosuficiencia, independencia emocional y la posibilidad de superar cualquier obstáculo que se nos presente. Si se está intentando consolidar alguna relación amorosa, este aspecto facilita el compromiso y la lealtad, así como también ayuda a dosificar las expresiones extremas de los sentimientos, esas que derivan en posesividad, celos y maltrato. Pues si las pasiones predominan sobre la cordura, entonces podría surgir la enfermedad psíquica provocando el desmantelamiento de cualquier relación que se inicie bajo este contacto. Con el sextil Luna-Plutón es probable que se tenga la experiencia y una comprensión del amor más sensible, en vez de la pasión y la intensidad que suele asociarse a la energía plutoniana. El sextil parece equilibrar la energía de forma más natural y fluida, aunque sigue poseyendo la cualidad de renovar y transformar las pautas vitales y las emociones antiguas, reemplazándolas por formas de expresión más actuales.

Se estima que cerca del 70% del plástico generado por la pandemia desde cubre bocas, guantes y caretas terminará en vertederos y mares con un grave impacto para el medio ambiente

Cuando hemos llegado a un punto, en nuestra jornada psíquica, que llevamos en nosotros como «memoria» lo que llamamos «nosotros» o nuestro yo en la vida física, y nos experimentamos en otro ego recién nacido, entonces somos capaces de ver nuestra vida extendiéndose más allá de los límites de la vida terrestre. Ante nuestros ojos espirituales se presenta el hecho de que hemos tomado parte en otra vida, en el mundo espiritual, antes de nuestra existencia actual en el mundo de los sentidos; y en esa vida espiritual es donde se encuentran las causas reales que modelaron nuestra existencia física. Nos familiarizamos con el hecho de que antes de recibir un cuerpo físico y antes de que entráramos en la existencia física vivíamos una vida puramente espiritual. Vemos cómo ese ser humano en que nos hemos convertido, con sus facultades e inclinaciones, fue preparado durante una vida que tuvimos en un mundo puramente espiritual, antes del nacimiento. Nos vemos como seres que vivieron espiritualmente antes de su entrada en el mundo de los sentidos, y que ahora están tratando de vivir como seres físicos con aquellas facultades y características psíquicas que quedaron unidas a ellos originalmente y que se desarrollaron después de su nacimiento.” (Rudolf Steiner, Guía de conocimiento).

El asteroide Quirón es el punto focal o “ápex” de un Gran Sextil compuesto por dos sextiles, Quirón-Saturno y Quirón-Marte, y un trígono, Saturno-Marte. Es una figura cerrada, pero con notables aspectos. Se parece al Gran Trígono, pero con la diferencia de que en este los puntos implicados suelen pertenecer al mismo elemento, mientras que el Gran Sextil interactúa con dos elementos a la vez. En este caso tenemos a Quirón en Aries, un signo de fuego, mientras que Saturno en Acuario y Marte en Géminis están en signos de aire. Los sextiles se relacionan con alta actividad mental o mucho movimiento y el trígono nos supone siempre algún tipo de privilegio o de protección. En su manifestación más superficial, el Gran Sextil se percibe por su actividad dinámica y facilitadora. Normalmente sincroniza con acontecimientos o relaciones que ponen al alcance de la mano los anhelos personales. La circulación fluida de energías que produce esta forma celeste se aprecia en que permite el disfrute de los deseos y hace factible la consecución de muchas pretensiones. Sin embargo, esta aparente ventaja se transforma en un inconveniente pues en muchos caso, salirse con la suya o lograr los propósitos va en detrimento de la propia economía, la salud o la dignidad personal. Esta figura como las demás está exenta de bondad o de maldad, en sí misma no es más que un allana caminos de la voluntad, de la ambición o de los apetitos. Tampoco indica mayor o menor grado de inteligencia, pero señala mucha actividad mental, mucho movimiento y numerosos intercambios personales. Aparece en el tema natal de muchas personalidades y siempre se trata de individuos de indudable actividad mental. Normalmente esta figura aparece en personas que tienen que realizar numerosos desplazamientos y un sinnúmero de negociaciones para ganarse la vida. También esconde una doble vida mental, por un lado son trabajadores más o menos normales, pero mantienen en secreto una segunda actividad intelectual o social donde sostienen de manera marginal relaciones grupales políticas, esotéricas, sociales o económicas. Tradicionalmente donde se sitúan Saturno y Marte en el mapa astral es ahí donde tenemos dificultades, atrasos, bloqueos, pugnas e impedimentos, implicando una profunda confrontación en muchos sentidos. Pero la presencia de Quirón permite que todo ello sea superado finalmente. Es entonces cuando podemos comprender que las pruebas que nos han ocurrido en realidad son una bendición. La presencia de Quirón en conexión a Saturno hace que se manifiesten situaciones del pasado, parte del karma que venimos a procesar, mientras Marte realiza los ajustes pertinentes, provee la herramienta óptima para una operación quirúrgica que puede tener que ver con algo muy físico como ir al dentista, o alguna otra cirugía pendiente o espontánea. También Marte implicado en este buen aspecto provee las condiciones para que ante las limitaciones mundanas, desnudos de una vanidad corrosiva, nos abramos al mundo interior para encontrar respuestas y conocernos más y mejor. Este abrirse la piel, en el plano más terreno, o este desnudar el alma de su envoltura, en el plano correspondiente, o ambos, nos da la oportunidad de sanar esa parte que nos ha estado condicionando hasta enfermar. En esta figura surge un umbral que conecta con los mundos superiores para encontrar la luz divina, y con su ayuda corregir cualquier deficiencia en nuestro vehículo psíquico, alinear nuevamente nuestros chakras y poder sanar cuerpo y alma. Aunque por correspondencia también nos sale al paso la otra vía, la del descenso a los mundos elementales, para tocar esa parte de oscuridad donde acechan los demonios personales que en algún punto evolutivo permitimos ingresar en nosotros, para reconocerlos, medir fuerzas y poder extirparlos gracias al esfuerzo de la voluntad, que nos lleva a realizar un trabajo profundo en nuestro interior. Marte suele ser drástico y nada diplomático abriendo antiguas cicatrices para revivir las heridas psíquicas y así comenzar a sanar verdaderamente. Esto nos sitúa frente a un nuevo eslabón de la evolución si transformamos la energía acumulada en la pura luz diáfana y transparente de la aceptación de nuestro dolor, como parte del aprendizaje para crecer y madurar holísticamente, hacia adentro y hacia afuera, hacia arriba y hacia abajo y así hasta el infinito, en constante expansión.

Hay que vernos en el espejo para saber que ya no somos los mismos de antes, y tener presente que toda utopía implica un gasto energético que difícilmente nos resarcirá del dolor y el desencanto de un despertar tardío a una realidad que es ya ineludible

Igualmente el asteroide Quirón conecta un Espigón Celeste menor, que es una figura compuesta por un sextil (Quirón-Saturno), un semisextil (Quirón-Urano) y una cuadratura (Saturno-Urano). La cuadratura supone un consumo de energía, el sextil implica una intensa actividad mental y el semisextil señala apropiaciones y ventajas. Esta figura crea una circulación de energías que sincroniza con esfuerzos de alto rendimiento, representa un circuito de sucesos de resultado relativamente rápido o acelerado, y anuncia acontecimientos apresurados sujetos a ciertos inconvenientes, obligaciones y tensiones. Indica situaciones en los que el individuo se ve empujado hacia nuevos intentos que obligan a rupturas con anteriores proyectos. Por otro lado, supone adquisiciones a través de duros esfuerzos y de labor continuada. En cierta medida supone una sujeción a los planes de otras personas y una dificultad para realizar los proyectos propios. En muchos casos la vida está sujeta a algún percance de amputación, cortando o separando de sí algo que le pertenece. Este efecto puede percibirse en un nivel social, familiar o en el plano meramente físico. Con la cuadratura Saturno-Urano, las ansias de libertad propias de Urano se ven limitadas por la energía de Saturno, que nos lleva a revivir en la psique esas “eras doradas” donde fuimos felices y despreocupados restaurando nuestro deseo de una vida controlada, predecible y un entorno estable. Como si todo tiempo pasado fuera mejor. Pero esa percepción, en vez de ayudarnos a avanzar en la espiral de la vida, constriñe nuestra identidad personal al imponernos límites forzados para evitar el dolor, y rechaza los cambios en nuestra estructura vital. Ciertamente nos provee de una protección contra las amenazas de la vida, evita el malestar propio de la incertidumbre cotidiana y se instala en personalidades que tienen miedo a soltarse del todo y que son internamente inseguras, pero también impide que podamos aprovecharnos de muchas oportunidades que la vida suele proporcionar. Con frecuencia dicho contacto nos lleva a buscar la aprobación del entorno para obtener la confirmación de nuestra validez como personas, siendo fuente de tensiones internas. Normalmente, la cuadratura Urano-Saturno suele coincidir con la disolución de relaciones aparentemente estables, con la quiebra de empresas que han funcionado largo tiempo, con un cambio radical en la manera de ganarse la vida y una ruptura con personas que han estado unidas a nosotros por un sentimiento familiar, amistoso y de solidaridad. Pero aquí la presencia de Quirón suele anticipar estos desastres y abrirnos los ojos para que podamos resanar en lo posible dichas estructuras y evitar el desplome de nuestro mundo tal como lo hemos vivido hasta ahora. No obstante, por otro lado también la presencia de Quirón en esta figura nos invita a reflexionar si aquello que tanto deseamos evitar es lo que nos corresponde o habrá que desecharlo para construir nuevas formas que nos proporciones más enlaces, y crear otros movimientos que nos produzcan mejores condiciones de vida, aunque hoy no seamos capaces de visualizarlo así.

Como puede verse, este novilunio nos sitúa frente a una nueva perspectiva de nosotros mismos, pero sin desterrar las dudas, el temor, la inseguridad buscando a toda costa conservar los privilegios arduamente obtenidos. No es fácil soltar lo que se ha adquirido con el esfuerzo y la dedicación constantes. Salir de la estancia de confort provoca terror en mucha gente y esto hace que mostremos la mejor y la peor parte de nosotros mismos debido a nuestros apegos y condicionamientos. Pareciera que el instante nos muestra los espejismos de un pasado que ya solo existe en nuestra imaginación. Igualmente, nos proyectamos en las utopías que hemos sustentado gran parte de nuestra vida, alegando valores que ya no coinciden con nuestra realidad. También será común que con las condiciones estelares de este novilunio nos evadamos de la realidad buscando retornar al sendero que nos lleve de regreso al mundo de Oz, a ese refugio infantil que alguna vez nos brindó seguridad y solaz. Pero hay que vernos en el espejo para saber que ya no somos los mismos de antes, y tener presente que toda utopía implica un gasto energético que difícilmente nos resarcirá del dolor y el desencanto de un despertar tardío a una realidad que es ya ineludible.

*Astrólogo y tarotista mexicano. Astrología, lectura de Tarot y Cartas españolas.

 http://facebook.com/ayubestephan y/o ayube59@hotmail.com

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