Luna llena de diciembre

Se acaba el año con el último plenilunio y a pesar de la rudeza de este 2020 por los estragos de la pandemia que aún no cesa, los astros nos invitan renovar nuestros votos con la vida.

Mazorca humanizada con sapo encima de una banda acuática sobre una serpiente emplumada. Mural oriente del Templo Rojo. Zona arqueológica de Cacaxtla (El lugar donde muere la lluvia en la tierra), Tlaxcala. Fotografía: Virgilio Cuautle Roldán

Por Ayub Estephan*

“¿Qué están haciendo sobre la tierra? ¿Quiénes son los que la hacen temblar y hacen tanto ruido? ¡Que vayan a llamarlos! ¡Que vengan a jugar aquí a la pelota, donde los venceremos! Ya no somos respetados por ellos, ya no tienen ni miedo ni consideración a nuestra categoría, y hasta se ponen a pelear sobre nuestras cabezas…” (Popol Vuh)

El 29 de diciembre a las 22:28 hrs. del Este tenemos el último plenilunio de este año, estando la Luna en el signo de Cáncer, su domicilio natural a 08°53’21’’ y el Sol en el signo de Capricornio. El grado 08° de Cáncer representa a “una paloma que descansa sobre la tierra, y sobre ella hay una serpiente en actitud de ataque”. Esta imagen nos advierte de un exceso de indulgencia y un lamentable desenfreno, producto de la temporada decembrina en la que mucha gente busca celebrar para cerrar el año de la pandemia e iniciar el 2021 renovando nuestros votos con la vida. La imagen anterior también nos informa de un peligro que aún acecha, pues la posibilidad de contagiarse sigue presente. Reiteradamente los medios informativos denuncian que más de la mitad de la población no hace un uso correcto del cubre bocas. A esto se suma la garantía de que la vacuna estará disponible en pocas semanas lo cual genera un gran descuido al suponer que la pandemia ya no tiene el impacto inicial, por lo que es posible que vivamos un incremento de las infecciones y en consecuencia haya más muertes de personas cansadas del confinamiento por el Covid-19. Pareciera que estamos en medio de un escenario interpretando una historia distinta de uno mismo, y hay que estar atentos en todo momento al parlamento de los diversos personajes. Respecto a la imagen de este 8° de Cáncer, está escrito: “Miren, yo los envío como ovejas en medio de lobos: sean astutos como serpientes y sencillos como palomas”. (Mateo 10, 16)

Acerca de este pasaje comenta uno de los primeros Padres de la Iglesia: “Cuando vivan como ovejas en medio de lobos, no sean solamente palomas, sino tengan también algo de la serpiente en su comportamiento. Esto significa no llevar hasta el extremo la sencillez que agrada a los hombres, pues tal modo de proceder se acercaría a una extrema estupidez; no pensar tampoco que la habilidad y la astucia, tan alabadas por muchos, son virtud pura y sin mezcla de contrarios, sino lograr un cierto equilibrio de conducta a partir de esta oposición aparente, evitando la candidez y una sabiduría perversa, para que de ambos extremos resulte una obra virtuosa elaborada con la sencillez del alma y con la sagacidad”. (La Virginidad, Gregorio de Nisa)”. La paloma representa la inocencia y la sencillez, mientras que a la serpiente se la asocia con la prudencia y la astucia, entre otros, ya que a estos símbolos se les ha incorporado metáforas a través de los siglos en las distintas culturas.

Las metáforas relacionadas con animales y plantas siempre se han usado para designar y encontrar paralelismos entre los eventos humanos y los de origen divino y demoníaco. Sabemos que entre las culturas mesoamericanas, la mazorca era considerada como el “axis mundi” (el centro del mundo). En el Popol Vuh se narra que los dioses hicieron al hombre por tercera vez con maíz, planta sagrada por haber tenido ese contacto con la divinidad; y para ello llegó la abuela, Ixmucané, quien lo formó con la molienda de mazorcas blancas y amarillas, creando así a cuatro hombres que son el inicio de las dinastías de las tierras altas mayas. También para los aztecas hay varios intentos de creación hasta el dios Quetzalcóatl, que baja al lugar de los muertos y junta los huesos de los primeros hombres regándolos con su propia sangre, dando origen al hombre de maíz para que diera alabanza y culto a los dioses: “En los tiempos primordiales, Quetzalcóatl, viajero incansable, bajó a la región de los muertos, donde gobernaba el señor de los muertos, donde gobernaba el señor del inframundo, y pidió a este los huesos sagrados, en los que residía la materia que otorgaba la vida. Como estos le fueron negados, Quetzalcóatl los robó y huyó con su preciosa carga; posteriormente, se sangró el pené sobre ellos y así, mezclando las sustancias frías y calientes, dio origen a la humanidad. Éste fue el acto de creación de la vida y del género humano, sólo posible por intervención de este dios, que posee la facultad de desplazarse con movimientos serpentinos entre los distintos niveles del cosmos”. (Cúmulo de símbolos. La serpiente emplumada, Arqueología Mexicana No. 53; Blas Castellón Huerta, 2002).

Además de creer que fueron hechos de granos de esta gramínea sagrada, muchos indígenas viven pendientes de sus milpas, mismas que se encomendaban a varias deidades relacionadas entre sí. Entre los aztecas están Centéotl, que literalmente es centli (maíz) y teotl (dios), por lo tanto dios del maíz. La mazorca tierna corresponde a la diosa Xilonen (deidad importada por los aztecas de otros pueblos) y también está Ilamatecuhtli, la “señora de la falda vieja”, que es la mazorca seca, cubierta por hojas arrugadas y amarillentas. Así, el nativo mesoamericano siembra el grano de maíz, lo cosecha, lo come, vive su crecimiento muy de cerca y envuelve con rituales cada una de sus etapas.

Así el maíz es ubicado en el universo como fenómeno astronómico como planta de la tierra, como carne para el hombre y como padre y madre primigenios. Constituyó un símbolo de poder usado por y desde los gobernantes olmecas, siendo además una de las características que comparten todos los pueblos mesoamericanos, desde el sur de los Estados Unidos hasta Centroamérica. De la misma manera en que el hombre mesoamericano forma un lazo indisoluble con el maíz, el mundo se concibe como una milpa de cuatro lados que los dioses cultivaban y existen atribuciones de este concepto en vestigios de las culturas maya, azteca y olmeca donde el dios del maíz o la planta misma era colocado al centro de un “cosmograma” de cuatro esquinas (cuatro direcciones) que representaban al mundo, creado y ordenado a la manera de una milpa. En la época prehispánica y en los pueblos indígenas contemporáneos se encuentran estrictas observaciones sobre la manera adecuada de tratar el maíz al que se debe cuidar, venerar y agradecer. La creencia popular es que si no se cumplen estas reglas las consecuencias serían graves, pues el espíritu del maíz se irá y la gente se empobrecerá y padecerá hambre.

En esta ocasión, tomando como el “axis mundi” de este plenilunio a la Ciudad de México, tenemos un mapa astral que anuncia situaciones complejas y de cuidado para toda Mesoamérica. Tenemos dos figuras geométricas sagradas de relevancia: dos Cuadraturas Cósmicas

En la semilla del maíz es donde todo inicia y todo termina. Esta se fecunda a sí misma ya que tiene los dos sexos, biológicamente es masculino y femenino, y además se le concede una importancia de índole cósmica. El “axis mundi” (árbol del mundo-planta de maíz) que une el cielo, la tierra y el inframundo logrando una alineación perfecta cuando coincide con un espacio negro de la Vía Láctea. Esta alineación sucedió en el año “cero”, conforme a los cálculos mayas, dando inicio una nueva etapa cósmica. Se ha llegado a establecer que el año “cero” del calendario maya correspondió al 3113 a.C., lo que nos permite calcular y contrastar cualquier fecha de la cuenta larga con nuestro calendario actual. El año “cero” maya es considerado un tiempo de creación ya que se alinearon la Vía Láctea y el “axis mundi”, formando una cruz. La etapa cósmica que comenzó el 21 de diciembre de 2012, día en que concluyó el “baktun 13”, se dijo que correspondía con el ingreso de la Era de Acuario y, de acuerdo con nuestros cálculos, ciertamente dicha etapa sigue en expansión hasta alcanzar su culminación en el año 2024, cuando Plutón ingrese a este signo fijo de aire. Un evento significativo es la conjunción Júpiter-Saturno el 21 de diciembre pasado, que continúa activa dentro de un orbe de 0.95° en la cúspide de Acuario, ligándonos con temas que serán piedras angulares para el porvenir.

Ahora los aspectos planetarios para este plenilunio. En esta ocasión, tomando como el “axis mundi” de este plenilunio a la Ciudad de México, tenemos un mapa astral que anuncia situaciones complejas y de cuidado para toda Mesoamérica. Tenemos dos figuras geométricas sagradas de relevancia: dos Cuadraturas Cósmicas. La primera es de naturaleza cardinal e involucra a ambas luminarias en oposición y que hacen por su parte una cuadratura al asteroide Quirón, siendo este el punto “ápex” o focal de esta figura. Ese potente patrón de tensiones es incómodo debido a la tendencia del punto ápex a desafiar el equilibrio, la armonía, la serenidad que la oposición Sol-Luna busca alcanzar. Esta cuadratura T tiene la peculiaridad de hacernos crecer o madurar aceleradamente en determinadas áreas vitales donde hay más inversión de energía personal, suscitando un grado de actividad frenético y apremiante, excediéndonos en todo y de forma apresurada. Dado que Quirón representa al “gran sanador”, nos movemos entre dos tendencias en este fin de año. Una que lleva a mucha gente a crearse todo tipo de trastornos obsesivos-compulsivos alrededor del Covid-19, mientras la otra lleva al descuido y a hacer caso omiso de las previsiones para la población. Por lo anterior, sigue la división marcada entre los que se cuidan con exageración y los que nada hacen para colaborar y mantener a raya al virus. Quirón en Aries suele ser hostil y está cargado de agresividad manifiesta o latente, siendo probable que nos hagamos daño por obra nuestra y que luego seamos incapaces de pedir ayuda y apoyo. Por debajo de todo esto subyacen la desesperación y una identificación con el no-ser, un “deseo de muerte” y un profundo miedo de hacer algo que exprese verdaderamente lo que queremos, ya sea porque no sabemos qué es o porque el miedo de que nos lo quiten, lo estropeen o lo destruyan nos mueve a esconderlo.

La cuadratura Sol-Quirón por su parte hace que tengamos la sensación de sentirnos distintos de nuestro entorno, creando una desubicación espacial que habrá de ser reconocida para poder subsanarla, implicando la necesidad de hacernos conscientes de una forma diferente de expresión que nos permita trabajar en nuestra individualidad, pues este contacto nos cuestiona acerca de quiénes somos y adónde vamos

Respecto del tema de la carta astral levantada para México y el resto de Mesoamérica en este plenilunio, Quirón se localiza directo en la Octava Casa a 5°01’ de Aries. Aquí encontramos los poderosos temas de la sexualidad, el nacimiento y la muerte, la pérdida y el abandono, nuestra fragilidad y destructividad, el renacimiento y finalmente la regeneración. En esta Casa Astral la herida quirónica se sitúa en el terreno sexual u oculto y puede estar relacionada con el impacto producido por la muerte de algún ser querido (el Sol en la Quinta Casa, los hijos y otros allegados). La prueba a superar es la aceptación del cambio a través de la muerte. En esta Casa de los cambios, transformaciones y experiencias límites, Quirón puede privarnos de la presencia de personas (Luna en la Undécima Casa, las amistades) y la prueba a superar será la aceptación del cambio y de la transformación. Es muy probable que muchos vivamos una experiencia dolorosa, atravesando por la “Noche Oscura” de las dudas e incertidumbres, antes de adquirir la paz de la renuncia; y será el mismo Quirón, que ha infligido la herida, el que aportará los elementos necesarios para sanar restaurando finalmente el deseo de vivir al aceptar la posibilidad de la propia regeneración. La cuadratura Sol-Quirón por su parte hace que tengamos la sensación de sentirnos distintos de nuestro entorno, creando una desubicación espacial que habrá de ser reconocida para poder subsanarla, implicando la necesidad de hacernos conscientes de una forma diferente de expresión que nos permita trabajar en nuestra individualidad, pues este contacto nos cuestiona acerca de quiénes somos y adónde vamos. Igualmente, la Cuadratura Luna-Quirón hace que nos sintamos afectados en la adaptación al entorno y en relación al sentido de la continuidad, haciéndonos reaccionar de forma impredecible, lo que puede ser fuente de ansiedades e inseguridad. Sin embargo, al externar este proceso y elaborarlo psíquicamente, lograremos restaurar el equilibrio físico y emocional que esta figura nos transmite.

La segunda Cuadratura T en este plenilunio es de naturaleza mutable y procede de la oposición natural de los Nodos de la Luna que están en cuadratura a Neptuno en Piscis, su domicilio. La Cuadratura-T mutable elimina su sobrecarga nerviosa a través de los logros intelectuales que exigen estudios intensivos. En este momento se cuenta con el acceso a la información que proviene de los diversos canales y plataformas de comunicación, misma que habrá que saber discriminar y organizar para no caer en la credulidad ciega y el desencanto subsiguiente. Habrá personas intentando comunicar y transmitir conocimientos bajo el impulso de iluminar a la sociedad a través de la enseñanza. Pero normalmente, esta Cuadratura T nos lleva a vivir en un estado de flujo mental que da por resultado vacilaciones e indecisiones en la dirección a tomar: “Quisiera que alguien me enseñase un camino o una senda para poder salir de aquí. Porque, ¿hacia dónde me dirigiré ahora: hacia aquí, o hacia allí? No sé qué camino tomar”. (Palestra, escena III; Rudens, Plauto) Esta Cuadratura T nos hace vivir en términos de no compromiso y de incertidumbre en relación con los demás, mientras no aprendamos el arte de sustentar correctamente las estructuras con que apuntalan nuestra posición en la sociedad. El contacto de los Nodos de la Luna con Neptuno hace posible caer en las trampas de estafadores y personas de moralidad y ética dudosas. Igualmente, habrá que estar atentos para no ser víctimas de la manipulación por parte de figuras de poder, tanto de políticos como de comerciantes, así como de líderes religiosos y sectarios que prometen un bienestar público difuso. Para que las relaciones se estabilicen necesitaremos encontrar un propósito en las mismas (Venus en conjunción al Nodo Sur de la Luna). El rumbo de los acontecimientos se irá clarificando conforme vaya entrando el año 2021.

En el mapa de este plenilunio para México y Mesoamérica, Neptuno transcurre en la Séptima Casa. La palabra “confusión” es más que adecuada para describir los sentimientos paradójicos con respecto al tipo de contacto que se tiene con los demás y que nos indica un Neptuno emplazado en esta posición. La confusión surge del hecho de que, inconscientemente, se intenta que la ayuda llegue por mediación de otros. De hecho, con Neptuno aquí, la elección de un redentor que se haga cargo de todas esas decisiones que no nos atrevemos a tomar suele ser literal y por ello, en este momento, tendremos que revisar los lazos en los que se basan nuestras asociaciones de todo tipo, incluidas las maritales. “En ocasiones se le llama la casa de los demás, porque indica nuestro modo de acceder al mundo de los otros y nuestra manera de relacionarnos con ellos. Los planetas emplazados en cualquiera de las casas angulares tienden a expresarse por medio de los sucesos y las personas. Neptuno en la siete depende de los demás para contar su historia, porque para ser literales necesitamos de nuestros espejos”. (Neptuno, Liz Greene) Obviamente aquí también es donde culpamos a otros, eligiendo un “chivo expiatorio” sobre el que proyectamos nuestras frustraciones, miedos, complejos, insatisfacciones, inseguridades, etcétera. Neptuno en la Séptima Casa también destaca por sus inclinaciones políticas, “es probable que las idealizaciones neptunianas se expresen principalmente en la vida pública, y pueden conferir no sólo la capacidad de percibir las necesidades y sufrimientos del colectivo, sino también una notable ceguera ante las propias aspiraciones al poder. El líder neptuniano puede convertirse fácilmente en la víctima neptuniana, a quien la multitud hace pedazos, y no sólo metafóricamente (Ibídem)”.  Entre los romanos en este mes y con motivo del solsticio invernal se celebraban las fiestas dedicadas al dios Saturno, las Saturnales, en las que se sacrificaba a un elegido al que se había honrado, vestido, atendido y mimado durante todo el año. Su muerte representaba el inicio de la temporada de bacanales y orgías para todos, ilustrando “la «confusión de las formas» mediante la inversión del orden social (en las Saturnales, el esclavo se convierte en amo y el amo sirve a los esclavos, en Mesopotamia se destrona al rey y se le humilla), mediante la coincidencia de contrarios (la matrona es tratada como una cortesana), mediante la suspensión de todas las normas. El desencadenamiento de la licencia, la violación de todas las prohibiciones, la coincidencia de todos los contrarios no tienen más intención que la disolución del mundo —del que es imagen la comunidad— y la restauración del illud tempus primordial, que es evidentemente el momento místico del comienzo (caos) y del fin (diluvio o ekpyrôsis, apocalipsis). (Tratado de Historia de las Religiones, Mircea Eliade)

Al mismo tiempo el Sol, la Luna y el planeta Urano conectarán entre sí formando una Media Cometa, lo que significará la integración de los opuestos al servicio de una misma causa. Este momento vendría a inaugurar un cambio en la política de muchos países, por lo que se discutirán temas especialmente relacionados con los derechos de los pueblos mesoamericanos. La Media Cometa es una figura que gusta de polemizar, pero finalmente obtiene lo que busca: acuerdos específicos. Se prevé que el tema de los migrantes seguirá muy activo, y es que Urano está en la Novena Casa del mapa levantado para la Ciudad de México, por lo que se estudian a fondo los planteamientos y habrá negociaciones al respecto. Aunque seguramente habrá muchos que no concuerden con los puntos presentados, y por ello crezcan la ofuscación y la crítica despiadada, lo mismo que la intolerancia y la xenofobia, que podrían expresarse en divisiones partidistas, por un lado y en acciones violentas, por el otro. Esto básicamente debido al aspecto de conjunción que sostiene el Sol y Mercurio en Capricornio, dentro de un orbe de 5°08’. Pero ya que la finalidad que se persigue es la misma, los acuerdos finalmente se fortalecerán y serán beneficiadas las comunidades indígenas. Esto puede resultar en el renacimiento de las culturas mesoamericanas, la valoración de sus principios, el respeto de sus tradiciones, el reconocimiento de su primacía en estas tierras más allá de las fronteras políticas e idiomáticas que les fueron impuestas por siglos. La aniquilación a la que estos pueblos fueron sometidos sistemáticamente, y a la que sobrevivieron debido a su carácter recio y a su naturaleza altiva, permite que se interpolen los papeles y al esclavo le toca hoy ser servido por sus antiguos opresores.

A pesar del sometimiento y el maltrato por parte de quienes en su ignorancia buscaron destruir y sepultar los indicios de las civilizaciones mesoamericanas, surge la necesidad de una reivindicación que trasciende los caprichos de sus detractores: “La palabra de los aztecas no ha atravesado la noche de los tiempos según la dinámica propia de su evocación material; ni siquiera fue asida en su vuelo, en su expresión espontánea cuando agonizaba ya a mediados del siglo XVI; fue suscitada, requerida, arrancada prácticamente a veces a los que tenían la custodia de esta palabra, y clavada en el cepo estructural de los manuscritos españoles. Ahí se sitúa para el lector del manuscrito, exterior a la cultura náhuatl, la zanja que lo separa irremediablemente de la expresión oral primera de los aztecas”. (Voces distantes de los aztecas, Patrick Johansson) Sin embargo, la melodía de sus cantos sobrevivió y se desarrolló con el concurso del sincretismo cultural, que restauró la voz original que fluye en medio de los instrumentos de aliento, en los sonidos graves de los “teponaztli” y en las notas musicales, los cantos y las plegarias dedicados a Tonantzin-Guadalupe, bellamente bordados en los códices que “conservan la red semiótica propia de la imagen”, entretejidos en el mestizaje de razas muy opuestas, pero que dieron forma al germen de un hombre nuevo que se esfuerza por llegar a su totalidad, teniendo que atravesar por largas etapas de escisión: “Esta bipolaridad relativa entre la expresión oral y la pintura va a crear tensiones «intersemióticas»  que determinarán específicamente el aspecto formal de un texto leído o recordado a partir de un códice. En efecto, un verbo que se alimenta de imágenes se encuentra fatalmente matizado por el color expresivo de su presencia gráfica”. (Ibídem) Y esta presencia gráfica constituye las venas y arterias por donde circula el hálito y la sangre ancestral, y en la que se pueden palpar las raíces de los nativos mesoamericanos.

Desgraciadamente, el tributo a pagar viene a ser alto: inmolados en las aras de un virus-deidad ávido de sangre que le roba el aire a los pulmones, que aprieta de miedo el cerebro, y que constriñe y revienta los órganos por dentro, hasta paralizar el corazón. El planeta Plutón que transcurre en Capricornio, y que entre los griegos era el dios-amo del inframundo, continúa en cuadratura a Marte y en conjunción con Saturno. Esto se puede traducir en un aumento de los contagios y también de decesos. Plutón recorre la Quinta Casa de la carta levantada para este plenilunio en la Ciudad de México y ahí se encuentra en su sitio de exaltación. Esto combinado con que está emplazado en un signo de tierra provoca que esta se levante, sea como un fenómeno natural o a la manera de entierros y cremaciones, pero también como preparación para sembrar las semillas de la “mazorca del maíz”, que son alimento para la vida. Este escarbar en las entrañas minerales para depositar los restos, este devolver a la tierra lo que es de la tierra es una función propia de Plutón-Hades, como lo es de Mictlanteuctli (deidad azteca) o del dios Lama (deidad hindú) que reina en Naraka, el inframundo. Al estar también ahí emplazado el Sol, en su casa natural, se eleva el lamento del dolor de los hijos por sus padres ausentes y por todos los seres queridos que salieron este año del ciclo de la existencia. Lamentablemente, el Covid-19 continúa causando estragos y cobra sus víctimas; y por ello vuelven las restricciones y el confinamiento para la población.

Con Plutón en la Quinta Casa también hay un despliegue teatralizado de los aspectos más negativos del poder dictatorial y de extrema crueldad para asegurar el control social, las tendencias totalitarias y la supresión violenta de los disidentes. La combinación de las energías de Plutón en el domicilio natural del Sol causa problemas en el manejo correcto del poder generando delirios de grandeza, así como expresiones totalitaristas y radicales. Este marcado egoísmo despierta las pasiones de antiguas violencias y reivindicaciones de grupo, y amplifica las actitudes de superioridad de las élites políticas y militares. Plutón está en exaltación aquí y cuando pasó por el signo de Leo (1939-1957) ocurrió el Holocausto judío, la nueva energía atómica fue descubierta, misma que se utilizó para acelerar el final de la Segunda Guerra Mundial, confiriendo a la humanidad la capacidad para destruirse y destruir el planeta. La faz más negativa de la visión de Plutón se ve a través de la potencial destrucción de la Tierra, mientras que su faz más positiva nos habla de la unidad planetaria, y el uso creativo y aplicado al hombre de los conocimientos científicos. El problema  que se nos presenta ahora se refiere a la utilización correcta del poder que puede derivarse para el bien de todos, o usarse para propósitos egoístas y el auto engrandecimiento. Por lo anterior, se pueden esperar cambios estructurales para México y el resto de Mesoamérica, que impactarán en los diferentes niveles sociales, económicos y políticos.

*Astrólogo mexicano. Consultas de Astrología, Tarot y baraja española.

http://facebook.com/ayubestephan

Imagen: Mazorca humanizada con sapo encima de una banda acuática sobre una serpiente emplumada. Mural oriente del Templo Rojo. Zona arqueológica de Cacaxtla (El lugar donde muere la lluvia en la tierra), Tlaxcala. Fotografía de Virgilio Cuautle Roldán.

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