Luna Nueva de septiembre

Con esta Luna, un poco obsesiva, pues pretende tener el control de cada movimiento, no se pueden dar pasos en falso, lo que no deja de ser bueno: nos puede ahorrar muchos intentos vanos


Imagen: Place des Quinconces, Grand Parc-Paul Doumer, Bordeaux, Francia. Foto de Ángel de los Ríos. Cortesía de Flickr

Por Ayub Estephan*

Y la noche oscura y solitaria cayó sobre ellos llenándolos de tristeza. Nostálgicos, buscaron algo impreciso, algo a lo que no lograban darle forma y que necesitaban para cruzar los innumerables días que se extendían ante ellos como un enorme paisaje de periódicos viejos, en cuyas hojas se mezclan con grosería los crímenes, las bodas, los anuncios, todo revuelto, sin relieve, como hechos vaciados de sentido, fuera del tiempo, sin memoria.” (Los recuerdos del porvenir, Elena Garro).

El próximo jueves 17 de septiembre, a las 11:00 hrs. (CDMX), tendrá efecto el novilunio de este mes a 25°00’ del signo mutable y terreno de Virgo. A partir de esta Luna Nueva, y en los siguientes días ocurrirán varios eventos astronómicos: el asteroide Juno ingresará al signo de Escorpio, el 20 de septiembre (11:19 hrs. CDMX); el 22, con la llegada del Sol al signo de Libra (13:31 hrs. CDMX), tendremos el equinoccio de otoño para el Hemisferio Norte y el de primavera para el Hemisferio Sur; el día 27 el asteroide Ceres retrógrado vuelve brevemente a Acuario, mientras el planeta Mercurio irrumpirá en el signo de Escorpio, ambos hacia las 06:00 hrs. (CDMX). El planeta Saturno finalmente termina su proceso retrógrado en Capricornio el 29 de septiembre y desde el grado 25°20’ de este signo cardinal de tierra que es su domicilio natural, avanzará hacia Acuario, del cual también es regente. Poco antes, Júpiter terminó su ciclo anual retrógrado el pasado 12 de septiembre, también en Capricornio, arrancando en el grado 17°24’, movilizando su energía. De todos modos, aún tenemos en este novilunio varios planetas retrógrados: Marte y el asteroide Quirón, en Aries; Saturno y Plutón, en Capricornio; Urano, en Tauro; Neptuno y Ceres, en Piscis. Como pueden notar, esta vez tenemos el predominio de planetas y luminarias concentrados en signos de tierra: el Sol y la Luna en Virgo; Urano en Tauro; y Júpiter, Saturno y Plutón en Capricornio. Todos ellos, contribuyendo a apagar las llamas que crepitaron amenazantes con la acumulación de planetas emplazados en signos de fuego el mes pasado.

El grado 20° de Virgo representa “una caravana de vehículos que avanza hacia la costa occidental” simbolizando “la necesidad de un esfuerzo común, que deja de lado las minucias mentales y emocionales para ir y alcanzar un mundo nuevo de experiencia”. Es un proceso en el que personalidades diversas viajan juntas y en una dirección específica para alcanzar la meta de su destino. Aquí los egos personales se concentran, realizando un esfuerzo ordenado y estructurado de grupo. Sólo de esta forma el pasado será dejado atrás definitivamente, y cooperando avanzaremos en el “juego de la conciencia”, con un “propósito y esfuerzo conjugados”, teniendo en cada movimiento la esperanza de un futuro prometedor.

Como he mencionado ya la conjunción Saturno-Plutón en Capricornio coincidió con la aparición del Covid-19, así como con la misma conjunción, poco más de 37 años atrás, pero en los linderos de Libra y Escorpio, nos llegó el virus del sida; y a la conjunción Júpiter-Plutón se atribuye la expansión de ambas: los resultados están a la vista. Hay toda una maquinaria económica que se moviliza detrás del miedo al contagio. Por su parte, los especialistas insisten en que nos cuidemos y sigamos las indicaciones estando en la etapa de “semáforo amarillo” en la Ciudad de México. Y ciertamente debemos seguir cuidándonos. Los astros aún no nos dan luz verde para regresar a una normalidad que difícilmente podrá volver a ser. Antecediendo al Covid-19, a la epidemia de influenza, a las pasadas erupciones en la década pasada de la gripe aviar y muy cercana a la propagación del virus de Ébola, tenemos la amarga experiencia que desde la aparición del sida y su precursor el VIH, se creó una industria multimillonaria: laboratorios, asociaciones civiles, fábricas de preservativos, cocteles de retrovirales, lavado de capitales, etcétera. Pasados casi cuarenta años aún no se cuenta siquiera con una vacuna en el horizonte científico, mucho menos la esperanza de una cura. Desde su aparición, las costumbres íntimas debieron adaptarse y transformarse. Las relaciones sexuales adoptaron tecnología preventiva costosa y con el tiempo fue necesario introducir medicamentos para la disfunción eréctil, aparatos que retardan la eyaculación precoz, lubricantes con colores y sabores artificiales, el uso de juguetes que estimulen sensorialmente, pornografía abundante y demás fetiches, el aumento de ETS; se introdujo la perversión de los sentidos a través de la psique y demás fantasmas derivados del deseo sexual, que fluyen paralelos al temor de tener relaciones íntimas y contagiarse. Ahora bien, nos surge la duda respecto del Covid-19. ¿Existen los elementos científicos suficientes para tratar con esta plaga? Pienso que sí, pues se ha avanzado en la medicina nuclear, en los misterios ocultos del universo a través por ejemplo de las imágenes 3D que nos amplifican minuciosamente la vida. Quizás en algún momento podamos replantear las estadísticas y relacionar estas plagas encontrando las vacunas o incluso, por qué no, aunque suene utópico, se logren erradicar estas calamidades. Pero, y si de pronto el Covid-19 fuese la fuente de otro emporio comercial en puerta, ¿qué sucedería?

De acuerdo con el astrólogo Eugenio Carutti, la Luna en Virgo “expresa la presencia de un orden funcional en el cual cada aspecto o elemento de la realidad se encuentra sistémicamente integrado a los otros”

De acuerdo con el astrólogo Eugenio Carutti, la Luna en Virgo “expresa la presencia de un orden funcional en el cual cada aspecto o elemento de la realidad se encuentra sistémicamente integrado a los otros. De aquí que el desarrollo y bienestar de cada parte se alcanza maximizando el bienestar del sistema en su totalidad mediante el desarrollo sostenido de la actitud de servicio a los demás; pero para lograr dar cabida a la acción, esta Luna ha de tener un informe detallado de los procesos que se deben abordar. La Luna en Virgo es perfeccionista y antes de cerrar cualquier trato exige que se constituya un informe minucioso que presente un muestreo previo de cada situación particular. Con esta Luna no se dan pasos en falso, se tienen contempladas todas las posibilidades y se busca el apoyo de los poderosos. Una “caravana” que “marcha a su destino común” tiene la virtud de llevar un paso idéntico y sostenido, teniendo una guía confiable y la participación incondicional de los implicados en el viaje, así como el conocimiento de los ideales y mecanismos que echaron a andar dicha parafernalia. La Luna virginal se anticipa a los hechos mediante la abstracción de sus posibilidades. Es una Luna obsesiva, algo neurótica, pues pretende tener el control de cada movimiento: de otro modo no se siente convencida y mucho menos segura. Básicamente, la Luna en Virgo nos suele ahorrar muchos intentos vanos.

Esta vez, el Sol y la Luna forman una Cuadratura T de naturaleza mutable con los Nodos de la Luna. Esta figura geométrica cuyo punto focal son el Sol y la Luna en Virgo estará recibiendo las cuadraturas del Nodo Sur de la Luna, ubicado en Sagitario, y del Nodo Norte de la Luna, que se localiza en el signo de Géminis, ambos Nodos en oposición. Como ya he explicado antes, esta figura recibe las tensiones de las cuadraturas en el llamado punto ápex o focal, encontrando una salida adecuada a dicha concentración energética en el signo de enfrente, el signo de Piscis. Sin embargo, como el Sol y la Luna también estarán recibiendo la oposición de Neptuno, emplazado en Piscis, esta opción de desalojar la energía concentrada por la Cuadratura T se ve impedida. Pareciera que en vez de una Cuadratura T estuviese una Gran Cuadratura, pero no se cumplen los requisitos pues faltaría la cuadratura de Neptuno a los Nodos de la Luna. De cualquier modo, en un nivel psicológico, la tensión es mayúscula, pues es como si realmente estuviera actuando una Gran Cuadratura. La naturaleza cerrada de la Gran Cuadratura se convierte a menudo en un esquema fragmentado y continuo, carente de dirección, en el cual el individuo está atrapado dentro de los límites de la tensión, paralizado, y sin sentirse impulsado a desafiar y sobrellevar su influencia limitadora. Por otra parte, la Cuadratura T es fuente de incesantes fricciones y fuerza a aceptar y obedecer sin la debida lucha psicológica. Las figuras de la oposición sugieren la necesidad de desarrollar una objetividad mayor y una percepción que considere los derechos y necesidades de los demás. Esto se traduce en la cancelación de fuentes de trabajo y falta de ingresos económicos. La reducción de los salarios, aunado a la crisis de empleo que trajo este confinamiento, se percibe como un callejón sin salida.

Al estar esta figura emplazada en signos mutables, la tensión que implica se verá proyectada al territorio mental y psíquico. Surge una resistencia psicológica implicada en esta combinación de luminarias, planetas y puntos astrales, que bloquea nuestra capacidad de discernimiento, por lo que perezosamente podemos elegir cualquier opción que se nos presenta sin la debida valoración. Así, nos debatimos en medio de informaciones polarizadas que nos incitan a tomar partido. Sin embargo, como toda esa información vertida no reúne los elementos suficientes o los datos aparecen distorsionados o poco creíbles, nos replegamos y vacilamos perezosamente, por lo que no cambia nuestra actitud respecto de las informaciones vertidas y no se desarrollan acciones concretas. Lo mismo que en el caso de la Gran Cuadratura Mutable, la flexibilidad aquí se convierte en un problema, estimulando a adaptarnos apresuradamente a las condiciones externas cambiantes en vez de mantener la debida firmeza y equilibrio. Posiblemente en los próximos días recibiremos noticias novedosas respecto del Covid-19, lo mismo que de otros temas destacados en este momento, como son las finanzas y las políticas públicas de salud, así como las distintas gestiones en torno al progreso y mejoramiento social que se han venido promoviendo, pero que no consiguen aflojar la tensión ya que empezamos a vivir la carestía y nuestra capacidad adquisitiva se ha visto absolutamente constreñida a lo más elemental. Pero será difícil que logremos discriminar y elegir aquello que más nos conviene sin una lucha interior, sin algún tipo de crisis que nos obligue a escoger e ir más allá de las limitaciones.

Sólo indagando con atención evitaremos ser confundidos en el “juego de las mascaradas” y descifraremos las intenciones oscuras de los discursos graves que surgen por todas partes

En México, el pueblo recibió el 2° Informe de Gobierno 2019-2020 de parte del presidente e inmediatamente después los medios intelectuales e informativos polemizaron en torno de su contenido destacando que “la apuesta del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, ante los fracasos evidentes en materia de crecimiento económico e inseguridad, retoma el eslogan que le dio la victoria en la contienda por el poder, de ‘un gobierno libre de corrupción’.” Ciertamente el presidente comenzó su discurso recalcando que “la peste de la corrupción originó la crisis de México. Por eso, me he propuesto erradicarla por completo y estoy convencido de que, en estos tiempos, más que en otros, transformar es moralizar. Este gobierno no será recordado por corrupto. Nuestro principal legado será purificar la vida pública de México y estamos avanzando. No hemos emprendido persecuciones facciosas ni venganzas políticas, pero tampoco encubrimos a nadie ni permitimos la impunidad. Ya se acabó la robadera de los de arriba, pero todavía falta desterrar por completo el bandidaje oficial”. (https://www.gob.mx/presidencia/articulos/version-estenografica-2-informe-de-gobierno-2019-2020?idiom=es) De esta manera, el mandatario sintetiza su proyecto gubernamental e intenta convencer a la opinión pública para que le otorgue su respaldo de cara al plebiscito de 2021 sobre su permanencia al frente del Estado. De acuerdo con el Diccionario de la Lengua Española, la palabra corrupción (del latín: corruptio, corruptionis) significa “acción y efecto de corromper”. También, cuando se refiere a las organizaciones, especialmente las públicas, se entiende como una “práctica consistente en la utilización de las funciones y medios de aquellas en provecho económico o de otra índole, de sus gestores”. Por su parte, el verbo corromper (del latín: corrumpère) significa “alterar y trastocar la forma de algo”; “echar a perder, depravar, dañar, pudrir, oler mal”; “sobornar a alguien con dádivas o de otra manera”; o “pervertir o seducir a alguien”. El verbo “corromper” es muy amplio y la “corrupción” ha sido tipificada como un delito nacional e internacional.

Por otro lado, proliferan muchas noticias en las redes que provocan inquietud debido a sus contenidos subversivos, pero el aspecto de oposición de las luminarias a Neptuno, planeta que representa al inconsciente colectivo, por un lado alimenta el mito y por el otro rechaza dichos mensajes, mostrándose ambiguo. En su Informe, el mandatario señala que su “principal legado será purificar la vida pública de México”. Me parece coincidente que se emplee el verbo purificar y además de señalarlo lo destaco y relaciono con una de las asignaciones astrales propias del signo de Piscis y de Neptuno su regente, así como de cualquier planeta que transite en la Duodécima Casa del mapa astral. Todo, incluso el ambiente mismo, nos señala que estamos viviendo el final de un largo ciclo, en el que hemos “trastocado” los valores fundamentales de convivencia por consagrarnos a la preeminencia de lo material sobre lo espiritual. En ese mismo contexto, el maestro Antonio Caso Andrade, acentuando la dimensión docente de su propia existencia, declaró en una conferencia dada a los universitarios mexicanos en 1911, que “la cultura no puede ser dogmáticamente definida porque su esencia es creación, creación de valores”. Visto de esta manera, los valores creados por la cultura no tendrían sentido si no fueran difundidos, transmitidos y enseñados, pues sólo así los valores adquieren su legítima trascendencia. Lamentablemente, una centuria después vemos que hemos devaluado dichos valores, hemos suprimido el cultivo de las Bellas Artes y hemos ignorado la solidaridad hacia los demás.

Volviendo al día de hoy y al significado amplio y diverso de la palabra “purificar”, lamentamos profundamente el recorte presupuestal del 75 % al Fondo de Cultura Económica (FCE) pues representa una herida mortal a la producción y difusión de libros de primera línea: “una puñalada”, lo calificó Paco Ignacio Taibo, director de dicha institución, aunque reconoció las prioridades en materia de salud en medio de la urgencia sanitaria. “Cuando un hombre que tiene un jardín ignora los nombres de sus plantas y sus árboles, sentimos que hay en él algo de salvaje; que no se ha preocupado de labrar la estatua moral que tiene el deber de sacar de sí mismo. Igual diremos del que ignora las estrellas de su cielo y los nombres de sus constelaciones. (Cartilla Moral, 1952; Alfonso Reyes)”. Seguramente veremos días grises, llenos de tensión y dudas, pero finalmente estarán asequibles otros elementos que nos lleven a encontrar alternativas sensatas para restaurar nuestra confianza en las instituciones, aunque éstas se revelen hoy mutiladas y matizadas de incoherencia y vaguedad. Sacrificar el acceso a la educación y la cultura en beneficio de otras causas, es un insulto a las buenas maneras y es otra forma de caer en esa corrupción que se busca desterrar, pues “alterar y trastocar la forma de algo” es caer de nuevo, y peor aún, en aquello que se pretende revocar.

Igualmente, vuelve a asomarse en este novilunio una figura astral que es la Media Cometa o Escuadra, y cuyo punto de inflexión estará dado esta ocasión con Neptuno haciendo un sextil a Júpiter y a Plutón, mismos que a su vez estarán conformando un aspecto de trígono al Sol y la Luna. Por lo que a pesar del estado psicológico impreciso de las condiciones actuales se impondrán las directrices pactadas, pese las dudas imperantes y a pesar de la oposición abierta de las diferentes facciones. En realidad, se critica mucho pero se hace muy poco para apoyar la renovación de la sociedad y apoyar a los más necesitados. La mayoría de la gente está a favor o en contra de las políticas públicas de salud, ataca o ensalza la actuación de los gobiernos, pero se muestra indiferente respecto de contribuir con donativos efectivos, con fuentes de empleos y promociones hacia quienes están más afectados por la tragedia ocasionada por el Covid-19. La media Cometa o Escuadra es una de esas figuras cerradas que cumple con la función de despejar el camino debiendo dialogar para poder negociar y busca que los intereses implicados puedan encontrar salidas viables, especialmente en lo que a temas financieros atañe. Para ello deberán concertarse acuerdos y firmarse los tratados correspondientes. La Luna y el Sol en Virgo trabajan con el colectivo y dan su servicio a quien lo requiere de una manera eficiente. Aquí ambas luminarias evitan la espontaneidad emocional y se ponen a trabajar, pues en cada movimiento preexiste una reflexión que no puede estar sujeta al azar.

Por su parte, la oposición de las luminarias (Sol y Luna) al planeta Neptuno conlleva una enorme dificultad para integrar las emociones y desarrollar nuestra creatividad sensorial, y aunque el poder de la imaginación está muy activo y la magia sigue circulando en los resquicios de la vida, las circunstancias en torno del Covid-19 desequilibran nuestra forma natural de fluir y relacionarnos. Este virus tiene una personalidad que nos confronta constantemente, aunque todavía hay aspectos de él que nos son desconocidos. Diariamente nos recuerda que está entre nosotros, cada amanecer abrimos los ojos y está ahí, y al cerrar los ojos para dormir sigue ahí y hasta se filtra en nuestras pesadillas, pues ha llegado a habitar nuestros sueños. Sólo un análisis desapasionado de las circunstancias nos dará pistas y nos pondrá en el camino de discernir el rumbo que nos conviene a todos. Por ejemplo, ¿cuál será la vacuna más adecuada de las propuestas hasta ahora? No se trata aquí de la preminencia de alguna sobre otra, pues detrás de dicho escenario se ocultan los intereses competitivos de las potencias mundiales, sino de las condiciones que presenta cada país como receptor de la misma. Y aunque es cierto que no es posible comercializar con algo que aún no existe (todavía no tenemos una vacuna), en su momento cada país tendrá que elegir de acuerdo con sus necesidades y posibilidades adquisitivas. Habrá que llegar a los tratos y contratos, previniendo tiempos de entrega que faciliten los esquemas para una vacunación perfectamente organizada. Dicho en otros términos, habrá que dejar los discursos de lado y ponerse a trabajar.

Si no buscamos una actitud más comprometida con nuestros semejantes y con el entorno que habitamos, seguramente pagaremos las consecuencias de nuestras decisiones erradas

Igualmente, durante este novilunio observamos una figura geométrica que astrológicamente conocemos como “quincuncio cósmico menor”, y que se forma a partir del aspecto de quincuncio (150°) que hace Neptuno en Piscis a Mercurio en Libra, mientras que éste hace otro aspecto, de cuadratura (90°) a Plutón y a Júpiter en Capricornio, y estos a su vez forman un aspecto de sextil (60°) a Neptuno, construyendo así dicha figura. El hecho de que sea una figura menor no disminuye el poder de su influencia. Esta figura nos sitúa al final de un período, y más debido a los planetas implicados: Neptuno, Júpiter, Plutón y Mercurio, estando los tres primeros en su fase retrógrada. Estamos completando la salida, el cierre de un largo ciclo cósmico y por ello esta necesidad de purificarnos en todos los niveles. Habrá, como en todo, personas que no compartan esta visión y que hasta se burlen de ella. Pero realmente es un momento en el tiempo que pone punto final a una larga etapa de vida y a una manera de existir. Mercurio en Libra se erige en el árbitro de los conflictos, siendo a la vez juez, fiscal y abogado para que las diferencias concluyan y podamos continuar ya emancipados de cargas y bloqueos; también nos trae una oportunidad y nos promete un renacimiento, anticipando el advenimiento de una nueva primavera. Neptuno, el gran protagonista y dispensador de sueños y potencialidades durante este novilunio se da a la tarea de pacificar, mostrándonos cómo purgar nuestros malos humores, y en esa disolvencia construye un puente que nos impulsa hacia otras formas de establecer contacto con el interior y exterior de nosotros mismos. Por su parte, la tensión que sostiene Mercurio con Júpiter y Plutón es de índole aclarativa, y nos permite establecer la posibilidad de concretar acuerdos de larga duración, abiertos a mejorar las posibilidades vitales de todos, beneficiando también al planeta. Ciertamente esta figura geométrica representa una invaluable ocasión para transformar esas facetas negativas que nos limitan, patrocinando el surgimiento de un dinamismo creativo y regenerador.

Cabe destacar por otra parte que el planeta Urano, el cual empezó su período retrógrado el mes pasado, hace una cuadratura a Venus que ingresó en Leo hace unos días. Venus en Leo se da a los cuidados personales y busca el placer de los sentidos. Se vuelve hedonista, sabe arreglárselas para satisfacer sus ansias y no admite oponentes, pudiendo mostrar celos y hasta una expresión vengativa si se lo reta. Por su parte, Urano en Tauro vive en un mundo que pretende seguir siendo lo que ya no es, aun a sabiendas de que todo se está desmoronando a nuestro alrededor nuestro. Esto crea un rasgo individualista, incluso narcisista en nosotros y en nuestro ambiente; rasgo que habrá de calibrarse para seguirnos cuidando del virus que sigue suelto. Esta combinación astral nos afecta en la apreciación de saber que somos parte de un todo, y que cada pieza del rompecabezas que formamos es necesaria al conjunto. Si no buscamos una actitud más comprometida con nuestros semejantes y con el entorno que habitamos, seguramente pagaremos las consecuencias de nuestras decisiones erradas. Habrá quienes se erigirán en guías, pues intuyen que la gran mayoría se proyecta siempre en un líder capaz y carismático capaz de asumir decisiones, que proponga una dirección, un rumbo a nuestra existencia. Pero con esta combinación astral cualquier gurú que nos salga al encuentro querrá conducirnos a la realidad que predica, aunque a veces no tenga claro ni su propio sendero. Urano en Tauro también nos advierte de cierto sometimiento en los diferentes niveles, que va desde el físico hasta el emocional y psicológico. Primero debemos estar convencidos de nosotros mismos para saber si las promesas de estos gurús nos presentan caminos posibles o no antes de adelantar cualquier paso; y para llegar a ello se requiere de un profundo discernimiento, de un enorme sentido común, mismo que yace en el alma hermética y laberíntica de la constelación del Toro, el signo más terrenal de los terrenales.

En su lado negativo, Urano en Tauro hace del fundamentalismo su piedra angular, constituyendo regímenes autoritarios y absolutistas; pero en su modo más positivo nos permite extraer de la tierra su sabiduría ancestral, apoyados en un poder visionario que se traduce en comprensión, ideas prácticas y soluciones precisas. Sólo indagando con atención evitaremos ser confundidos en el “juego de las mascaradas” y descifraremos las intenciones oscuras de los discursos graves que surgen por todas partes. Si imploramos los dones de las diversas inteligencias congregadas ante la luz, que siempre será idéntica a ella misma (sólo existe la luz, aunque concentrada en diferentes intensidades) y si nos amparamos en ella, nos resultará evidente que existe un orden en el universo que no se escapa de sí mismo. Aceptemos los retos de esta coyuntura para acceder a un nivel evolutivo más prístino y sutil. Enfoquemos nuestra mente y con el poder de la visión interior inventemos metas que repercutan en un bienestar común duradero. Beneficiémonos, si es posible, de los principios de la Física Cuántica para ir más allá de las apariencias, ya que la libertad es un don invaluable, y junto con ella el libre pensamiento, la expresión creadora y el poder de la imaginación, que es el sostén y asiento de todo universo posible.

*Astrólogo mexicano. Consultas de Astrología, Tarot y baraja española.

http://facebook.com/ayubestephan

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