Enviado

Por Ligia Urroz*

Photo by Burak Kostak on Pexels.com

Hola… perdona la intromisión, te parecerá un poco extraño que escriba después de un par de años tratando de borrarte de mis pensamientos, pero mira, el mundo no logró ser un mejor lugar sin ti. Perdona que te lo diga así, a bote pronto, pero me conoces mejor que yo y soy muy directo.

Me encuentro encerrado entre cuatro paredes, mirando el teléfono, la televisión, las noticias y ha regresado a mi memoria como si fuese ayer aquel día de la despedida; recuerdo las lágrimas inundando tus mejillas, esos labios tratando de sorberlas, estabas ojerosa y muy enojada. Los dos lo estábamos. No supimos perdonar. La soberbia nos ganó la batalla y perdimos los dos. Tú estabas abatida, te fuiste con la misma maleta con la que te vi llegar un día, con otros ojos, aquellos cargados de ilusión. El día del adiós me dejó una oquedad que jamás pude llenar. Lo habíamos vivido todo, sin embargo, jamás había experimentado la mordida de la soledad, el dolor de saberte perdida para siempre.

No te lo niego, en este tiempo sin verte he tenido relaciones efímeras con algunas mujeres, y dirás que la frase es muy trillada pero no es lo mismo sin ti. Traté de enarbolar mi nueva libertad junto a utopías que me conducían a la forma en la que caminabas, a tu manera de fijar en mí las ventanas de tus ojos. Me fue imposible olvidarte en otras pieles, aunque te confieso que era lo que ansiaba. ¡Cómo le di vueltas a tu idea romántica de que el amor no se satisface en encuentros casuales! A final de cuentas creo que siempre tuviste la razón. Te acusé de sentimentalismos novelescos y ahora estoy derribado por ellos.

Después de llevar semanas en soledad, hablando solo conmigo mismo, pienso que tú y yo éramos hogar. A pesar de las dificultades, cuando estábamos juntos me sentía en casa y ese estremecimiento no lo he tenido de nuevo.

Al escribir estas líneas me doy cuenta de la falta que me hace tu presencia. Le doy “enviar” a este mensaje con un nudo en la garganta, con el pulso acelerado, esperando que alguien más inteligente y afortunado que yo, no haya podido descubrirte.

Antonio.

Enviado…

Basado en una noticia del periódico español El País publicada el 11 de junio de 2020, “Amor en cuarentena: entre la fantasía y el recuerdo de un ex que llega al espectador por Whatsapp”

https://elpais.com/cultura/2020-06-11/amor-en-cuarentena-entre-la-fantasia-y-el-recuerdo-de-un-ex-que-llega-al-espectador-por-whatsapp.html

*Escritora nicaragüense (Managua, 1968), con especialización en literatura comparada y Posgrado en lectura, edición y didáctica de la literatura por la Universitat de Barcelona; licenciada en economía por el ITAM. Ha publicado la novela La muralla y participado en las antologías de cuento Once mujeres que cuentan erotismo y Mujeres de miedo que cuentan, de la editorial mexicana Narratio.

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