RELATOS VIRALES

Historias de una pandemia

Es sólo una gripe…

Acuarela “Hacia el sol” – Adriana Bancalari / Resistencia, Argentina – IG: @adrianabancalari

Por Esther Baradón Capón*

Poco antes de que comenzara la pandemia falleció su abuelo de un mal del corazón y por su avanzada edad. Ana lo adoraba y cuidaba cada día, y sufrió mucho su partida.

Desde que sus padres se separaron, porque su padre se fue con otra señora, Ana, su hermana mayor y su madre permanecieron en su casa, la cual se encuentra dentro de un conjunto de viviendas de la familia paterna. Los abuelos en la casa de al lado.

Ana sufre de migrañas y de una alergia aguda al polvo, lo cual la obligaba a tener precauciones muy estrictas. Cuando comenzó la pandemia se cuidaba mucho. Casi no salía y cuando lo hacía era con cubre bocas y careta.

Un día, cuando la pandemia se encontraba en uno de los peores momentos, estando en semáforo rojo, el tío Alberto pasó a visitar a sus sobrinas. Fue una visita inesperada pero agradable, en la que nadie usó barbijo. ¿Para qué? No era necesario, se trataba del tío Alberto.

Cuatro días después de la visita, el tío se comunicó para avisarles que le habían diagnosticado covid a él y a otros cuatro miembros de su familia, incluyendo la abuela que recién había enviudado. Fue como un balde de agua fría.

Ana y su hermana tuvieron que hacerse la prueba y el resultado de Ana salió negativo.

La abuelita se puso tan grave que la tuvieron que llevar en una ambulancia a un hospital. Fue la última vez que la vieron y ni siquiera pudieron recuperar el cuerpo. Ahí mismo la incineraron.

Tras la muerte de la abuela y el contagio de los familiares, Ana empezó a sentirse mal y de inmediato fue al médico. Éste le dijo que no tenía nada, que podía estar tranquila, que se tomara un antigripal y que descansara, que tal vez era el resultado del estrés por todo lo que había pasado.

Regresó a su casa confiada en el diagnóstico del doctor, además de que el resultado del test había sido negativo, pero empezó a sentirse peor hasta que la tuvieron que llevar de emergencia al hospital. Ahí le hicieron una nueva prueba de covid y esta vez dio positivo, por lo que le dijeron que se tenía que quedar internada.

Le avisaron a su madre que se había ido al pueblo para alejarse de los contagios y regresó de inmediato.

Ese primer resultado de un falso negativo ocasionó que el estado de salud de Ana fuera empeorando hasta derivar en una pérdida de memoria y daño pulmonar, entre otros estragos a la salud. Después de unos días en el hospital regresó a casa y por fortuna logró superar la crisis con terapias.

Pero ahí no termina este drama. El pasado 12 de diciembre su padre fue a visitarlas. Les dijo que se sentía un poco mal, con síntomas de gripe, pero que también podía ser covid. Se le veía cansado, un poco enfermo. Les comentó que consultaría a su hermano médico. Al hacerlo, este le confirmó de manera convincente que era una gripe. 

Su padre vivía con una señora que mantenía a sus hijas distanciadas del padre y actuaba con recelo y hostilidad.

La salud del padre se deterioró día con día, al grado que le empezó a a faltar el aire y tuvieron que comprar un respirador de emergencia. Resultó que sí era covid.

El día 24 de diciembre, lejos de alistarse para la celebración navideña, la madrastra les comunicó que el padre de Ana había fallecido. La desolación, el sufrimiento acumulado y la tristeza por tanta adversidad sumieron a Ana en una vorágine.

Una semana después del funeral, Ana decidió tomar las riendas del negocio de su padre como agente de seguros. Se armó de valor y le habló a la señora para pedirle que le permitiera revisar los papeles de la oficina y el celular con los contactos de los clientes. pero ella e negó rotundamente.

Unos días después, Ana constató que la mujer había vendido el auto y la cartera de clientes, y le había vaciado la cuenta del banco. Solo entonces entendieron por qué nunca lo llevó al hospital, ni le hizo la prueba, ni les permitió que lo visitaran. 

*Amante de las artes, la música, la fotografía y el teatro, y aficionada a la escritura.

TW: @BaradonEsther FB: Esther Baradon

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: