Eduardo Galeano y su libro “Mujeres”

En el mes de la Mujer –aunque todos los días son de ellas–, Diarios de Covid-19 desea compartir cuatro relatos del periodista y escritor uruguayo Eduardo Galeano (1940-2015) tomados de su libro Mujeres (Siglo XXI de España, 2015). El autor de Memorias del fuego y Días y noches de amor y de guerra, entre muchos otros títulos donde conviven con maestría la narración, la poesía, el ensayo y la crónica hizo de la mujer un eje vertebrador de su obra. En este libroél rinde homenaje a Sherezade, Marylin Monroe, Camille Claudel o Josephine Barker, sin olvidar a Juana de Arco o Rosa de Luxemburgo, además de muchas otras mujeres que hacen la historia de cada día.     

Volcán Masaya, Nicaragua. Febrero de 2021. Foto: Claudia Lucia Tinoco

Sherezade

Por vengarse de una, que lo había traicionado, el rey degollaba a todas. En el crepúsculo se casaba y al amanecer enviudaba. Una tras otra, las vírgenes perdían la virginidad y la cabeza. Sherezade fue la única que sobrevivió a la primera noche, y después siguió cambiando. Esas historias, por ella escuchadas, leídas o imaginadas, la salvaban de la decapitación. Las decía en voz baja, en la penumbra del dormitorio, sin más luz que la luna. Diciéndolas sentía placer, y lo daba, pero tenía mucho cuidado. A veces, en pleno relato, sentía que el rey le estaba estudiando el pescuezo. Si el rey se aburría, estaba perdida. Del miedo de morir nació la maestría de narrar.

Fuera de lugar

Una típica escena de domingo es el cuadro que da fama a Edouad Manet: dos hombres y dos mujeres en un picnic sobre la hierba, en las afueras de París. Nada de raro, salvo un detalle. Ellos están vestidos, impecables caballeros, y ellas están completamente desnudas. Ellos conversan entre sí, algún tema serio, cosa de hombres, y ellas tienen menos importancia que los árboles del paisaje. La mujer que aparece en primer plano nos está mirando. Quizás nos pregunta, desde su ajenidad, dónde estoy, qué hago yo aquí. Ellas sobran. Y no sólo en el cuadro.

Las vueltas de la vida

El Partido Conservador gobernaba Nicaragua cuando en el 27 de abril de 1837 se reconoció a las mujeres el derecho de abortar si su vida corría peligro.

Ciento setenta años después, en ese mismo país, los legisladores que decían ser revolucionarios sandinistas prohibieron el aborto en cualquier circunstancia, y así condenaron a las mujeres pobres a la cárcel o al cementerio.   

Puntos de vista (6)

Si Eva hubiera escrito el Génesis, ¿cómo sería la primera noche de amor del género humano? Eva hubiera empezado por aclarar que ella no nació de ninguna costilla, ni conoció a ninguna serpiente, ni ofreció manzanas a nadie, y que Dios nunca le dijo que parirás con dolor y tu marido te dominará. Que todas esas historias son puras mentiras que Adán contó a la prensa.

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