Luna Nueva de mayo de 2020

Por Ayub Estephan*

El dios Mercurio con el caduceo, patrono de los comerciantes, como espíritu de industria y comercio. Carl Augustus Heber – Manhattan bridge, New York, USA. Cortesía de Flickr

Existe algo en el hombre de todas las edades, que no se educa ni ciñe por completo a las exigencias de la razón ni de la ciencia, así como suele sobreponerse también a todas las ignorancias y barbaries que han afligido y pueden afligir a la humanidad entera. Y este algo, es el exceso de sensibilidad y de sentimiento de que ciertos individuos se hallan dotados, y que busca su válvula de seguridad, sus ideales, su consuelo, no en lo convencional, sino en lo extraordinario, y hasta en lo imposible también.” (“El primer loco”, Rosalía de Castro)

El 22 de mayo tuvo efecto el novilunio de este mes a las 13:39 hrs. (UT), estando la Luna en el signo mutable y aéreo de Géminis, a 2°00’’, en conjunción con el Sol.

El grado 2°00’’ de Géminis representa “una vista estrecha de un alcance considerable, semejante a un tubo cuadrado, cuyo interior aparece luminoso por medios que no son fácilmente explicables”, como cuando te detienes a mirar los cuadros vacíos de un crucigrama pensando en la palabra exacta con que debe llenarse, o como cuando uno observa la simétrica policromía de luces que se encienden y apagan encima y debajo de la pista en que John Travolta se contorsiona y ejecuta su baile en el filme “Saturday Night’ Fever”, mientras los Bee Gees cantan: Whether you’re a brother or whether you’re a mother/ You’re stayin’ alive, stayin’ aliv  /Feel the city breakin’ and everybody shakin’/ And we’re stayin’ alive, stayin’ alive. Esto seguramente tiene que ver con un gran poder de concentración, con cierto tipo de energía misteriosa inscrita en el ritmo vital, esperando a ser revelada. Por ello, quizás antes del plenilunio de junio o alrededor del mismo, se encuentre una clave inadvertida que amplíe la información del SARS-CoV-2 y los científicos se enfoquen en fármacos más específicos para tratar el virus. Así se dirá que “estaba frente a nuestras narices y no lo podíamos ver”. Con todo el escepticismo que traemos, no nos será fácil adoptar una postura de credibilidad. Hay demasiada información falsa en los medios, dicha entre líneas y a medias tintas. Por otro lado, no dejamos de reconocer que ya estamos hartos del encierro y queremos salir a convivir, a retomar nuestra vida mundana.

Llama poderosamente la atención la insistencia del número dos en este novilunio: el 22 de 2020 en el grado 2° del signo de Los Gemelos (2), además de la conjunción de las dos luminarias, necesaria para el fenómeno del novilunio, así como la conjunción exacta de Mercurio, en su propio signo, con Venus en su fase retrógrada, en el grado 20° de Géminis. Estamos frente a un stellium (conglomerado planetario) agrupado en Géminis que nos invita a pensar y reflexionar en todos los sucesos que hemos vivido durante este confinamiento en torno al SARS-CoV-2.

Este número par, de naturaleza mudable y adaptable, es considerado por los ocultistas como un agente mediador, pues la unión sólo puede cumplirse mediante el encuentro entre dos, creando un compromiso a partir de la interacción. Igualmente, el número dos representa el principio femenino de receptividad: es el mentado “yin” del taoísmo, la oscuridad, la tierra, la pasividad que permite la unión de dos entidades distintas. Este número nos remite a un periodo de gestación en que las cosas empiezan a tomar forma. Así, el dos recoge y asimila, estableciendo un equilibrio entre las fuerzas opuestas, incitando a la cooperación, la solidaridad y la asociación. Por ello, este número también es llamado Génesis entre los cabalistas, y Juno (esposa de Júpiter) entre los herméticos, por ser la primera forma de la paridad. En su forma más negativa, se lo conoce como el número de la división y la discordia. Por ello Pitágoras afirmaba que la dualidad era demonio y maldad; y, por ende, los pitagóricos afirman que el dual no es número sino una confusión de unidades. Por su parte, Plutarco menciona que los pitagóricos llamaban Apolo a la unidad, proceso a la diada y justicia a la triada.

Desde cualquier ángulo que se contemple, el binario tiene el poder de dialogar, abrir cualquier discusión y es la mesa de negociación donde se inaugura todo trato, sea social o comercial. Con la Luna en Géminis, el afecto y la emoción aparecen mediatizados por la palabra y la presencia de otros, fundamentalmente la de aquellos que se mueven en nuestro entorno más inmediato y familiar. Esta Luna tiene la facultad de dividir la energía en dos polos, para luego volver a reunirlos mediante un procedimiento de síntesis. La Luna geminiana promueve pensamientos diversos y topa con visiones que buscan ser reordenadas y presentadas bajo una perspectiva mejor organizada. Sin embargo, dado que destaca más el proceso de racionalización, al final nos damos cuenta que no se entendió nada de lo que originalmente se pretendía elucidar. O sea, es tanto lo que se reúne y acumula, entre imágenes y textos, que luego ya no se sabe cuál era la cuestión original que desató todo este gasto informativo, siendo frecuente interrumpirse para indagar: ¿de qué hablábamos?

Aplicado a nuestro tema actual, el SARS-CoV-2, hemos visto cómo se polariza la información pues se ha discutido este virus hasta el cansancio, así como también los procedimientos a seguir, y hasta dónde y hasta cuándo. Algunos lo han usado como plataforma política, otros para ganar fama o enriquecerse, y los más, lamentamos los decesos de los allegados e incluso tememos por la propia vida; mientras, por otro lado, notamos angustiados cómo la economía se nos diluye entre las manos, a la par que los ingresos fijos de muchos son cancelados. Nuestros recursos ya no alcanzan para cubrir las necesidades básicas, los sistemas de ahorro bancarios están colapsando, y ello tiene que ver con la posición de Urano en Tauro, su sitio de caída. La Banca, la moneda y la manera de crear un fondo de ahorro han de cambiar, entre otras cosas. Urano es el “revolucionario” por excelencia, así que este descenso, esta caída era de esperarse. Pero seguramente jamás imaginamos las circunstancias en que esto podría sobrevenir.

En suma, hemos dejado de confiar en los demás y en las estadísticas que nos transmiten diariamente los medios, e intentamos organizar nuestro criterio conforme a los datos que nos llegan, pero, más que nada, en base a nuestra mayor o menor intuición. Esta desconfianza está más acentuada debido a la posición energéticamente vaga y nebulosa de Marte en Piscis, que estará haciendo un aspecto de cuadratura al Sol y la Luna durante este novilunio. Con Marte en Piscis somos más vulnerables y huimos de cualquier situación que nos ponga en contacto con las emociones de los demás, pues el dolor en cualquiera de sus manifestaciones nos sensibiliza al punto de sufrirlo literalmente como si fuera propio.

Pueden ser días de gran ansiedad y nerviosismo para muchos y quizás libremos batallas contra amenazas imaginarias, lo que puede sumirnos en una profunda depresión, con la subsecuente baja de defensas; y esa fragilidad emocional puede contribuir a que descuidemos la disciplina y el cuidado diarios, llegando a enfermar.

A la vez, el contacto que hace Marte al Sol propicia una hipersensibilidad que nos lleva a reaccionar de manera abrupta, más allá de lo normal, ante cualquier provocación externa. Habrá que calmarse y buscar iniciativas que propicien la relajación.

Al mismo tiempo, gracias al aspecto de conjunción entre Venus y Mercurio buscamos ver el lado amable de la vida, y a pesar de las batallas diarias, las tensiones y las dudas ponemos más arte en las relaciones cercanas, para renovarse; tal vez con el presentimiento de que quizá ya nada vuelva a ser como antes.

Miramos el día de hoy como un regalo único, pues el pasado ya no está y el futuro aún nos resulta inconcebible. Por ello mismo, queremos limar las asperezas pasadas, dejar atrás el rencor, el resentimiento, la competencia malsana, evitar deudas y valorar lo que somos desde una perspectiva más simple. Necesitamos redefinir una relación más auténtica con nosotros mismos, con el planeta y con el mundo: ¿Cómo nos mostramos a los demás? ¿Qué placeres satisfacer? ¿Perdonar, perdonarse o ambos? El emplazamiento de estos dos planetas en Géminis, nos lleva a replantear una y otra vez este acercamiento al otro, pero dado que Géminis es más cerebral que emocional, en teoría todo esto ocurre en un nivel más mental que práctico. Igual, debido a que Venus está retrógrado, se reflexiona en el tipo de relación sentimental ideal que queremos vivir, luego de que quizá la que traemos está ya fragmentada. También se piensa mucho acerca de si vivir en celibato, apartados en soledad o si disfrutar de la soltería y las relaciones libres, abiertas, incluso en la opción de formar una familia y traer hijos a un mundo que hoy se nos muestra devastado.

Pero, además, dado que Neptuno en Piscis hace un aspecto de cuadratura a Mercurio y a Venus durante este novilunio, nos veremos en problemas al momento de decidir aquello que es real o no hoy, ya que el contacto tenso de Mercurio y Neptuno provoca que la capacidad natural de pensar se vea interferida lamentablemente pues viene asociada a un exceso de imaginación. Habrá que tener cuidado con la cercanía de los demás, en sus múltiples acepciones, ya que ante un posible contagio será prudente guardar cierta distancia entre nosotros. Pero, además, tenemos que el interés casual de otra persona puede derivar en la creencia de que se trata del amor de nuestros sueños, siendo esto absolutamente falso, pues luego de las equívocas interpretaciones, seguirán la decepción y la sensación de sentirnos traicionados. Incluso, aun cuando se tratase de una correspondencia verdadera, el enfrentamiento dado por el contacto entre Venus y Marte, dará al traste con cualquier iniciativa amorosa que se haya comenzado en este tiempo. El panorama que nos ha mostrado el SARS-CoV-2 requerirá de una gran voluntad de rehacerse y salir a colaborar con los cambios, además de las tareas que nos ha dejado.

Por último, tenemos que Saturno inició su periodo anual de retrogradación el pasado 10 de mayo desde el signo de Acuario, a 1°57’, ya casi en el 2° grado, retornando lentamente a Capricornio, su domicilio natural el 3 de julio próximo, y volverá a su fase directa el 29 de septiembre, desde el grado 25°20’.

Este novilunio Saturno hará un aspecto de trígono con el Sol y la Luna, lo que nos habla de una conexión entre la inteligencia superior y la más inmediata y práctica, por lo que el próximo mes será un mes de revisión que nos confirme en nuestra individualidad y el sentimiento de una identidad recobrada mediante el desarrollo sostenido de nuestras potencialidades, mismas que en base a una finalidad u objetivo hemos venido estructurando en los últimos dos años y medio.

Es en este momento, y luego de las distintas crisis por las que hemos atravesado, que podemos asumir conscientemente la tarea que Saturno, “el Señor del Karma”, nos vino a señalar.

Es el momento de reconocer que nuestra personalidad ha completado su transición hacia una integración más plena, y ahora podemos enfocarnos en la tarea de dar consistencia a todo ese material con que nos ha nutrido Saturno durante su paso por Capricornio. Especialmente, y dado el contacto que ha venido sosteniendo con Plutón desde el año pasado, este tránsito nos permite deshacernos de patrones y conductas que nos resultaban lesivas, eliminando de nuestra vida incluso a personas y situaciones.

Por su parte, el contacto entre Saturno y la Luna, nos señala la huella del daño afectivo que hemos podido recibir de otros, incluso desde una edad temprana, y que nos ha imposibilitado para crecer emocionalmente. Sólo siendo plenamente conscientes de nuestras debilidades emocionales, podemos superarlas y ponerlas al servicio de nuestras metas prácticas.

Los efectos psicológicos de este contacto presentan una gama muy amplia de posibilidades, que van desde una sensación de ausencia y soledad, enmascarada en una frialdad que nos impide mostrar el bagaje de nuestros sentimientos, hasta una manifestación efusiva y sentimental que muchos usamos a manera de paliativo o compensación. De cualquier forma, que este contacto opere, la polaridad emocional que produce es sólo la forma más superficial de canalización hacia una mayor amplitud en la expresión de las propias emociones.

Y así las cosas para estos días, y hasta el plenilunio del mes de junio, que promete ser igualmente intenso.

*Astrólogo y tarotista mexicano. Lectura de Tarot y Cartas españolas. http://facebook.com/ayubestephan

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