La sala de mi casa es un estudio de televisión

La pandemia de Covid-19 no solo ha cambiado el modo de relacionarnos, de trabajar o de comunicarnos, sino que también ha modificado la dinámica y el espacio de nuestros hogares; el mío se ha convertido en escenario de las transmisiones de un noticiero

Por Helena Lozano*

Casa de la periodista Helena Lozano. Foto: Helena Lozano

Atrás van quedando los días en que los noticieros solo se transmiten desde la comodidad de un estudio; en el último mes, la pandemia de Covid-19 ha forzado a los canales de televisión a cambiar la sobriedad o la elegancia por la calidez de una vivienda. Tarea que no ha resultado fácil, pero que en días en los que quedarse en casa es cuestión de vida o muerte, se ha convertido -para medios de comunicación responsables- en la única opción.

Transmitir desde casa

El 19 de marzo fue mi primera transmisión desde casa. A partir de entonces, el lugar que ocupaba una mesa de centro hoy le pertenece a un tripié, una lámpara y una cámara. El comedor se convirtió en escritorio y quedó arrinconado para cederle lugar a un banco, mientras que sobre el suelo por el que solíamos caminar se entretejen largas marañas de cables. Del prompter improvisado les hablaré más adelante.

La preparación del noticiero de las 18:00 horas, que es el que encabezo, inicia desde temprano con un mensaje a la jefa de información-redacción para discutir los temas. La pauta -guión- se redacta y edita una y otra vez a lo largo del día, y las entrevistas se preparan de acuerdo con las confirmaciones de los invitados. Todo esto por supuesto, ocurre a distancia a través de una llamada o un mensaje, y accediendo al sistema del canal con claves que antes solo los ingenieros conocían.

Cuando el reloj marca las 17:00 horas la labor de redacción termina y le da paso al proceso de vestido y maquillaje. Si, lo que en un día normal y en el canal es tarea de los peinadores y maquillistas, hoy lo hago yo como mejor entendiendo.

A las cinco de la tarde y 40 minutos dejo de lado el espíritu de estilita para convertirme en técnico, y hay un listado que palomear: cables conectados, check; cámara encendida, check, LiveU conectado, check; lámpara encendida a 41 de potencia, check; prompter activo, check; micrófono prendido, check.

Terminada la lista, llega la hora de ponerse los audífonos y el micrófono, cuyos cables minuciosamente debemos esconder. Después, ya sentada frente a la cámara, y a cinco minutos de empezar, recibo la llamada de los ingenieros para revisar audio e imagen, y ni bien cuelgo con ellos, se ponen en contacto desde cabina.

“Cuando me dijo el director del canal donde trabajo que sería la primera conductora en transmitir un noticiero desde casa me entusiasmé, aunque también me asusté”

Pero la aventura ahí no termina… Diez segundos antes de las seis de la tarde el productor inicia la cuenta regresiva, y lo único que me pasa por la mente es: que no ladre mi perro, que mi prometido no reciba una llamada, que el vecino no grite o que no toquen la puerta, es decir, que no pase todo lo que en un estudio jamás ocurriría.  

Ya al aire y a cuadro, pareciera que todo transcurre con normalidad, ¡pero no!; ¿recuerdan el prompter improvisado que les mencioné? Como podrán imaginar los conductores no nos aprendemos las noticias de memoria, y necesitamos el apoyo de un guión, que en tiempos de Covid-19 he tenido que reproducir y leer, no desde un prompter, sino desde una computadora colocada bajo el lente de la cámara. En mi caso, para lograr que la computadora estuviera a la altura de dicho lente, tuve que poner una silla, encima un banco al revés, un par de cajas de juegos de mesa y un par de libros, y así, solo así, logré tener el guion frente a mis ojos. Guión, que a falta de técnico de prompter, debo manejar yo misma con la ayuda de un mouse.

Todo eso y más es lo que ocurre detrás de cámaras en un noticiero transmitido desde casa…

Sin satélite, con Internet

Cuando me dijo el director del canal donde trabajo que sería la primera conductora en transmitir un noticiero desde casa me entusiasmé, aunque no miento, también me asusté.

Llegué a casa confundida y me pregunté: ¿dónde colocarían el equipo?, ¿cuál sería la escenografía o el tiro a elegir?, ¿habrá espacio o luz suficiente?, ¿cómo voy a leer y reproducir el guión? Entre otras tantas dudas.

Las respuestas llegaron al siguiente día. Un compañero camarógrafo y un ingeniero llegaron a mi casa con todo el equipo, y tras un par de horas, el set estaba montado y la conexión con el canal se había establecido.

Así, la tecnología hizo posible que ocurriera algo que hace una década no cruzaba por nuestra mente: transmitir, sin un satélite, pero a través de Internet, un noticiero fuera del estudio de grabación.

¿Adiós a los sets?

“Buenas noches, yo soy Helena Lozano y le doy la bienvenida a este espacio informativo, será el primero que transmitiremos fuera de nuestro estudio; el motivo es contribuir con la reducción de la curva de contagios de Covid-19 en México. Somos conscientes de la importancia de mantenerse informados, sobre todo en momentos de crisis, por eso les abrimos la puerta de nuestros hogares.”

Esas fueron las palabras con las que iniciamos transmisiones desde casa. Después, cada día se sumó un nuevo conductor, hasta lograr que absolutamente todos dejáramos de ir al estudio. Ahora, y por tiempo indefinido, cada uno de nosotros hace el trabajo a distancia, por supuesto no sin el apoyo de todos los que no pueden quedarse, tanto como quisieran, en casa. 

Si las transmisiones desde casa llegaron o no para quedarse, es pronto para saberlo. Pero lo que desde ya es un hecho es que después de la crisis sanitaria por Covid-19, la manera de dar noticias ya no volverá a ser la misma.

*Helena Lozano Galarza es reportera y conductora de El Financiero/Bloomberg. Twitter: @hachelozano  

2 comentarios sobre “La sala de mi casa es un estudio de televisión

  1. Es fantástico, así las empresas podrían ahorrar en renta de inmuebles para sets. Qué tal si ese dinero mejor se lo pagan a los periodistas o empleados para que adapten partes de sus casas como sets de televisión.
    Tal vez se reducirían empleos, pero es un cambio inminente que ya veíamos venir en este nuevo siglo. La tecnología está supliendo la mano del hombre en muchos ámbitos de la vida cotidiana.

Responder a Pamela GM Cancelar respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: