ESCRIBE TU RAYUELA
Antología Ágora nómada
Como un «modelo para armar», al estilo de la Rayuela cortaziana, la escritora, editora, profesora y tallerista mexicana Edna Aponte, licenciada en Lengua y Literatura Hispánicas por la Facultad de Estudios Superiores FES Acatlán (UNAM) reúne en esta pequeña, pero hermosa antología Escribe tu Rayuela (Escribirse, México, 2019), los textos de siete devotos de la lectura y la escritura, para «sacar a jugar las palabras» como parte de su Taller de escritura narrativa Ágora nómada.
Para el argentino Julio Córtazar, inspirador de este volumen, la escritura es una tura que se crea a sí misma, tal como la cultura, la escultura, la aventura… Así, el reto del taller fue dibujar en el papel «nuestras rayuelas individuales», y el resultado es un libro que combina poesía y relatos como el mejor espacio para manifestar las historias en «un salto bien brincado», como en el tradicional juego infantil en el que se dibuja una línea o raya en el suelo.
A continuación, reproducimos con la debida autorización algunos de los poemas a modo de «rayuelitas» de los participantes, como afirma la maestra Edna Aponte en la presentación del libro.
Esta casa no es mía
Abraham Cabrera Bobadilla
(Ciudad de México, 1981)
Esta casa no es mía.
Lleva mi nombre y mis gestos, pero no es mía.
Usa mis ojos y te mira, pero no es mía.
No es su aire el que respiro,
no es su luz la que me baña.
No son sus puertas las que me protegen.
Esta caja me encajona
me llena de polilla los sueños
me agusana el alma.
Esta casa dejó de ser mía
es del otro, de aquel que no vi llegar,
del que me mira de reojo y se burla
el que acalla mis quejas,
el que miente para que yo deambule sus pasillos,
el que habita mi casa, mi cuerpo, mis huesos.
Cerraré la puerta
caminaré despacio, volaré veloz,
el cielo será despejado o lluvioso
pero será fuera de esa caa,
que se queda con todo.
La puerta es más pesada de lo que debería ser
los pernos crujen, aúllan
La casa no me deja salir.
Espejos
¿De verdad somos esos,
los que hoy toman los cuchillo?
¿Los que gruñen y aprietan los puños?
¿De verdad somos ellos,
los que hoy se miran sin encontrarse
y en silencio vuelven a buscar
sin permitirse la lágrima,
los que nada han aprendido,
los que han olvidado,
los que se han perdido?
Zoi Lina Díaz
(Ciudad de México, 1986)
Bicicleta
En días más sencillos que estos,
bastaba con montar mi bicicleta
y pedalear por la calle o por un sueño:
dirigirme a tu casa;
no entiendo qué pasó,
se cae la bicicleta,
como se cae el cielo,
porque fue en el cielo,
donde estuvimos todo este tiempo.
Desierto
Bajo el efecto de las circunstancias,
y lo que deriva de un encuentro y compartición de caricias…
Arena movediza, cactáceas y un coyote viejo.
Ella
Mujer que carga leña,
mujer que des-anda y anda los caminos,
ella trae jarrones de barro: contienen agua;
mujer labradora de tierra, mujer llena de vida.

gracias por presentar nuestros saltos narrativos y poéticos, seguimos escribiendo, te invitamos a participar en nuestra ágora: escribirseagora@gmail.com
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